El radar de Federico García Lorca y Riberas multa a una media de seis vehículos al día

El radar de Federico García Lorca está a la altura del portal número 9 en el lado izquierdo de la calzada./JOSÉ MARI LÓPEZ
El radar de Federico García Lorca está a la altura del portal número 9 en el lado izquierdo de la calzada. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Desde su puesta en marcha en noviembre ha cazado a 1.480 conductores a más de 50 km/h | La concejala Arana (PNV) explica que el dispositivo cambió en marzo de ubicación y que la tendencia a la baja de las infracciones confirma su «efecto disuasorio»

Jorge F. Mendiola
JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El radar fijo que alterna su ubicación entre los paseos de Federico García Lorca y Ribera de Loiola capta una media de seis infracciones al día, lo que desde su puesta en marcha en noviembre de 2017 eleva la suma total de multas a 1.480 en ocho meses. La velocidad en ambas vías está limitada a 50 kilómetros por hora, pero los excesos detectados y las quejas vecinales llevaron al Ayuntamiento a instalar el dispositivo con el objetivo de obligar a los conductores a aminorar la marcha.

Aunque durante las dos primeras semanas de funcionamiento el volumen de sanciones empujó a la concejala de Movilidad, Pilar Arana, a emitir un comunicado recordando la activación del radar, lo cierto es que los datos a largo plazo permiten confirmar su «efecto disuasorio».

La media hasta enero era de diez sanciones diarias, cuatro más que hasta junio, y las cifras mensuales también dibujan una curva descendente. Marzo fue un mes de récord con 432 infracciones, de las que 329 corresponden a la caja de Federico García Lorca y las 103 restantes, a la del paseo de Ribera de Loiola. El incremento del tráfico por las vacaciones de Semana Santa y la presencia de numerosos conductores de fuera de la ciudad ayudan a explicar estos números.

Marzo fue también el momento elegido para el primer cambio de ubicación del radar, operación que se ejecuta «sin previo aviso» para mantener el efecto disuasorio. Si desde noviembre permanecía en Federico García Lorca, a partir de entonces ha dado servicio en Riberas, donde en términos globales se producen menos excesos.

«Federico García Lorca da sensación de ser vía de salida de la ciudad y los conductores tienden a pisar el acelerador», argumenta Arana, quien pese a la caída de las multas advierte de que seis diarias «todavía es mucho». La delegada del PNV subraya los beneficios de la instalación del radar no solo en lo referente a la seguridad sino también en la reducción de la contaminación acústica que soportan los residentes de ambos paseos. Arana recuerda que el objetivo de este y otros sistemas de medición de velocidad «no es recaudar sino crear conciencia» y favorecer «conductas moderadas» al volante.

Las sanciones económicas oscilan entre los 100 y los 600 euros en función de la gravedad del exceso

El récord mensual se registró en marzo con 432 multas por el aumento del tráfico en Semana Santa

El radar alterno de Federico García Lorca y Riberas de Loiola es un equipo cinemómetro multicarril capaz de medir la velocidad de cada vehículo, aunque vayan a la par, incluso de noche. Tiene un coste de 58.000 euros y va montado en los cajetines sobre poste tipo nido de pájaro. En Federico García Lorca, el poste se encuentra a la altura del número 9, en el lado izquierdo de la calzada, junto al muro que separa la acera de las vías del tren. En el paseo de Ribera de Loiola, está en el lado derecho, en el parterre que separa la carretera del bidegorri, frente a los portales 14-18.

Las imágenes que capta el radar informan de la fecha y hora de la medición, la velocidad del vehículo fotografiado, el sentido de la circulación y el carril concreto en el que se halla el infractor. Para evitar fallos y garantizar que las fotografías y mediciones mantengan la concordancia, el reloj del radar tiene un margen de error de un 0,02%, tal y como establecían los pliegos del concurso público para su suministro y mantenimiento, adjudicado a la empresa madrileña de seguridad ciudadana Tradesegur.

Velocidad «preocupante»

Un estudio realizado por Movilidad en marzo de 2017 recabó datos durante una semana sobre las velocidades, volumen de tráfico y franjas horarias de mayor colapso en Federico García Lorca y los resultados fueron reveladores. El 53,66% de los vehículos que circularon por este paseo superó el límite de velocidad de 50 kilómetros por hora, ya fueran coches (54,1%) o autobuses (49,1%). Pero lo «preocupante» es que el porcentaje de vehículos que rodaba a más de 70 kilómetros por hora rebasó el 4%, tanto coches como autobuses.

Arana defiende el radar como la solución «más adecuada» a los excesos captados en estos dos viales. La opción de colocar cojines berlineses -ya en uso en otros puntos de la ciudad- u otros obstáculos de este tipo fue descartada en su momento porque perjudicaría el tránsito de los autobuses, que desde la apertura de la estación de Atotxa circulan por centenares cada día por Federico García Lorca.

La edil jeltzale insiste en que el interés del consistorio es «más preventivo que sancionador» y avisa de que los conductores que sobrepasen el límite de 50 kilómetros por hora se exponen a multas de entre 100 y 600 euros, en función de la gravedad del exceso cometido. Este radar se suma a otros repartidos por el municipio y al radar portátil, que rota por las calles más conflictivas. En 2016 fueron cerca de 2.700 los conductores cazados.

 

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