Próximo juicio por uno de los siete casos de abusos sexuales de la pasada Semana Grande donostiarra

Próximo juicio por uno de los siete casos de abusos sexuales de la pasada Semana Grande donostiarra

El ataque a una menor de 15 años llegó a crear alarma social en la ciudad

EFE

La Audiencia de Gipuzkoa juzgará próximamente uno de los siete casos de abusos y agresiones sexuales ocurridos durante la pasada Semana Grande de San Sebastián, que concluyó con un saldo de denuncias por este tipo de casos sin precedentes en años anteriores.

Esta situación motivó una reunión de urgencia de la Junta de Portavoces municipal, para decretar un minuto de silencio en todos los actos festivos de la tarde de la última jornada de la Aste Nagusia 2018, como muestra de rechazo a este tipo de sucesos y como una «llamada de concienciación ante los mismos».

El Ayuntamiento ordenó asimismo suspender la última sesión nocturna de la «Disko festa» que habitualmente se celebra en las terrazas del Kursaal, una decisión que, según desveló entonces el alcalde Eneko Goia, fue adoptada tanto para simbolizar el rechazo a estas agresiones como «por seguridad», pues fue «en el contexto» de esta fiesta musical, a la que cada noche acuden gran cantidad de adolescentes, en el que se produjeron varias de las denuncias.

La situación llegó a crear tal alarma social en San Sebastián que el consistorio se planteó incluso la posibilidad de «replantearse el formato» de esta actividad festiva.

Los hechos que serán juzgados en la Audiencia de Gipuzkoa sucedieron sobre las 1.45 horas del 18 de agosto de 2018 cuando, según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso EFE, la víctima, una joven de 15 años, se encontraba junto a sus amigas en la discoteca del Paseo de la Zurriola, donde se inició una pelea entre un grupo de jóvenes que se hallaba cerca de las menores.

«En ese momento -prosigue el documento-, el acusado, aprovechándose de la disputa, agarró por el brazo derecho a la perjudicada y, con la sola intención de satisfacer sus deseos lúbricos, le dijo: aléjate y vámonos fuera».

La víctima se zafó del procesado, le pidió que la dejara «en paz» y regresó junto a sus amigas, a pesar de lo cual, unos instantes después, el procesado volvió a aproximarse «con el mismo ánimo libidinoso», la agarró y le tiró del brazo. mientras volvía a pedirle que salieran fuera «a hacer cosas».

Al mismo tiempo, el encausado presuntamente tiró de la joven «para juntar sus cuerpos, la rodeó con el brazo el cuello y acercó su cara para darle un beso en la boca«, si bien la chica pudo empujarle, »evitar que le diera el beso« y salir corriendo del lugar.

La Fiscalía considera que estos hechos son constitutivos de un delito de abusos sexuales a menor de 16 años por el que reclama una pena de un año y cuatro meses para el encausado y que no pueda acercarse a la joven ni comunicarse con ella durante tres años.

El Ministerio Público demanda asimismo cinco años de libertad vigilada para el encausado y que indemnice a la menor con 1.000 euros por el daño moral causado.

Además de este incidente, el hombre, que cuando ocurrieron los hechos tenía 29 años, se había visto involucrado en una presunta agresión sexual a otra menor ocurrida la madrugada del 16 de agosto de 2018.

La relación de denuncias por asuntos de índole sexual ocurridos durante la pasada Semana Grande de San Sebastián, incluye, otros cinco casos de estas características, entre ellos una presunta violación a una menor, sucedida el 17 de agosto y por la que fueron detenidos dos adolescentes, un episodio de abusos sucedido el 18 y una agresión sexual ocurrida el 16.

Previamente, el 13 de agosto, fue detenido un hombre por colocar seis cámaras para grabar a mujeres que se acercaban a orinar en un lugar habilitado para tal fin con motivo de las fiestas, mientras que el 12 una mujer denunció haber sido víctima de unos tocamientos por parte de un hombre en el centro de la ciudad.