Un proceso participativo debatirá qué usos dar a los 20.000 m2 de vías de Easo

La playa de vías de Errondo-Easo cambiará de uso cuando el tren se soterre./A.M.
La playa de vías de Errondo-Easo cambiará de uso cuando el tren se soterre. / A.M.

El Ayuntamiento pulsará la opinión de los vecinos de Amara y Morlans sobre las oportunidades que abrirá el soterramiento de la línea de Euskotren, según explica Duñike Agirrezabalaga (PSE)

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

El soterramiento de la línea ferroviaria de Euskotren a su paso por el centro de la ciudad abrirá todo un abanico de posibilidades de actuación en la playa de vías de Errondo-Easo. Se trata de 20.000 m2 de superficie que la ciudad puede y debe repensar qué hacer con ellos cuando los trenes vayan bajo tierra. Opciones urbanísticas y residenciales, cambios de tráfico, mejoras de espacios libres, alternativas de ocio y deporte... De momento, todo es posible porque no hay nada decidido. Por ello, el Ayuntamiento abrirá en las próximas semanas un proceso participativo para que los vecinos de Amara Viejo, Amara Berri y Morlans puedan opinar, hacer propuestas y empiecen a soñar con las opciones que se abren para transformar su entorno más próximo.

No solo desaparecerá el molesto ruido de los vagones a su paso por Errondo. El soterramiento de la línea ferroviaria que se hará realidad con la pasante dejará sin uso una superficie comparable a tres campos de fútbol. La eliminación de la función ferroviaria de esos suelos plantea la pregunta de qué puede hacer la ciudad para mejorar sus espacios libres, sus equipamientos, su movilidad y sus conexiones mediante la redefinición de esta gran superficie ubicada en el pleno centro urbano.

El Ayuntamiento y el Gobierno Vasco analizan en una comisión mixta los usos futuros a dar a este espacio, al que se supone que la autoridad autonómica intentará sacar algún rendimiento económico gracias la modificación del planeamiento que se llevará a cabo. Actualmente, esos suelos están calificados como «sistema general ferroviario», pero cuando se soterren las vías se recalificarán mediante nuevos criterios de ordenación para dar lugar a «espacios verdes, zonas peatonales de uso y dominio público, nuevos usos comerciales, de aparcamiento o de viviendas», según señalaron los responsables de Euskal Trenbide Sarea y del Ayuntamiento, Arantxa Tapia y Eneko Goia, cuando firmaron el convenio para poner en marcha la comisión mixta.

El Departamento municipal de Participación Ciudadana, dirigido por Duñike Agirrezabalaga (PSE), cree que es el momento de lanzar un proceso de participación para que los vecinos planteen necesidades, vuelquen propuestas y hagan aportaciones ante las oportunidades de transformación urbanística que se abren con el metro. Así se lo hará saber el lunes en la Comisión de Urbanismo al grupo Irabazi, que ha realizado una interpelación sobre esta cuestión.

La concejala explicó que el proceso se pondrá en marcha «a finales de febrero o principios de marzo» y pulsará la opinión de vecinos y asociaciones de los barrios Amara Berri, Amara Viejo y Morlans. Agirrezabalaga indicó que los vecinos de estas zonas reclamaron hace tiempo que se les tuviera en cuenta porque «estaban muy interesados en el debate» sobre el futuro de la playa de vías de Errondo y Easo.

«Hay que tener en cuenta que por sus dimensiones esta zona puede llegar a constituirse en una nueva centralidad de la ciudad. Se abren oportunidades y opciones muy interesantes, por ejemplo para vertebrar mejor Amara Viejo y Amara Berri», añadió. En este debate, el grupo PSE, que en su programa electoral planteaba la posibilidad de generar zonas deportivas al aire libre, nuevos espacios de aparcamiento y una rotonda de conexión entre plaza Centenario y Autonomía, «pondrá el énfasis en los espacios públicos y en generar entornos de calidad para los vecinos».