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«Un día me pregunté por qué todos tenían móvil y yo no»

Sujetar, manejar, crear. Xabier, Roberto y Lorea con uno de los prototipos para su plan fotográfico. /Michelena
Sujetar, manejar, crear. Xabier, Roberto y Lorea con uno de los prototipos para su plan fotográfico. / Michelena

Xabier Madina (con Lorea y Roberto). Porque mis fotos me las saco yo

Begoña del Teso
BEGOÑA DEL TESO

Cifra a conseguir antes del 27 O: 3932 euros. Ya saben de qué va esto: proyecto META! para ideas macanudas. Crowfunding compartido entre la ciudadanía y la Diputación. Tú pones un euro y nuestra representación foral pone otro. Xabier (ingeniero en Informática, doctorado en Técnicas de Interacción Persona-Computador, bailarín en la asociación artística Koloreekin y excelente provocador en xabiermadinacv.blogspot.com) nos propone adaptar cinco cámaras para gente con funcionalidades muy diversas. Para gente que, en este mundo tan lleno de selfies, acaso no haya hecho nunca una foto. Contacto: goteo.cc/desde150.

- ¿No creéis, que esa idea de hallar la manera de que cualquiera que funcione diferente al resto pueda hacer fotos podría ser financiada por cualquiera de esas empresas tan preocupadas ahora por la responsabilidad social corporativa?

- Lo más probable, sí. Posible incluso. De hecho, en Valencia el taller de fotografía adaptada de la Asociación Valenciana de Ayuda a la Parálisis Cerebral funciona como un tiro, tiene canal YouTube, hace exposiciones y sube las fotos a Instagram.

- ¿Es ese el taller que luce un nombre tan chirene, 'Di patata'?

- El mismo. Porque es eso lo que te piden los fotógrafos cuando van a sacarte la foto, ¿no? 'Di patata'. ¿Sabes? Ahí, en Valencia, fue donde yo, hace nada, he hecho mi primera foto. Te juro que fue la bomba. Como el día que, gracias a Lorea, Lorea Igartua, que me empujó a coger el tren e ir a Barcelona, bailé por primera vez. ¡La bomba! Como lo es cada vez que cojo, cogemos, un tren. Te sientes libre, vivo.

- Aún no hemos escrito por qué no pedimos patrocinios corporativos y nos lo jugamos todo a recaudar 3.932 euros antes de sábado 27.

- Porque creo que a todos, a Lorea, a Roberto, Roberto Rujas, que está con nosotros porque es amigo, porque es vecino de este centro Iza de la Fundación Matia donde vivimos y por si le necesitamos como intérprete, nos apetece mucho más que el proyecto salga adelante porque todos hemos empujado. Que sea de todos. Y para todos. Es puro low-cost pero serviría para eso, para que muchos que nunca han hecho una foto o usado un móvil pudieran hacerlo.

- Parece algo tan fácil, tan cotidiano; ese tipo de acciones a las que no damos importancia. A no ser que de pronto dejemos de poder hacerlas. O nunca las hayamos hecho. ¿Tu primera foto, a los 49 años?

- Ajá. ¿No te has fijado en que por estos pasillos del centro Iza (especializado para personas que presentan un nivel de discapacidad físico acompañado de otras patologías) se ven pocos móviles? Casi ninguno diría yo.

- Eemmm. Pues sí, tienes razón.

- Al principio yo tampoco caí en ello. Pero me empecé a hacer muchas preguntas. Y fui contestándolas. También me pregunté por qué fuera de aquí todos tienen móvil y yo no.

- Encontraste la respuesta, claro.

- Afirmativo. Primer problema: sujetar el aparato. Segundo: manejarlo. Si no puedes hacer ni lo uno ni lo otro, no vas a poder dar el tercer paso que sería el de ser creativo. Tú. No decirle a nadie que te saque esa foto que estás viendo con tu mirada. Y volvemos al gran tema: la libertad. ¿Sabes qué sentí yo cuando una empresa de Barcelona, B. J. Adaptaciones, me puso en la silla un dispositivo que me permite mover el puntero del ratón del ordenador?

- Me sé la respuesta, ¡que era la bomba! La tecnología está ayudando a la gente funcionalmente diversa de manera sublime.

- Y además, no es tecnología de la NASA o Silicon Valley. ¿Sabes para qué sirve un palo de selfie?

- Para que los turistas tontos se acerquen mucho al malecón para sacar mejor foto y acaben cayéndose al mar. Tiene mala fama el palito.

- Pues para nosotros puede ser...

- ¡La bomba! ¿Y la libertad?

- Efectivamente. Basta con sujetarlo a las barras de la silla de ruedas y colocar la cámara. Deja de ser un gadget de turistas tontos. Mira, Lorea dice algo muy interesante: con nuestra idea de 'Desde 1,50' llegamos incluso a adelantarnos al proyecto para el que estamos pidiendo vuestra colaboración.

- Explicad eso.

- Buscamos soluciones y luego las implementamos.

- Fíjate, nunca había tecleado yo eso, 'implementar'.

- ¿No? Pues es una buena palabra porque significa hacer tangible algo, ponerlo en funcionamiento.

- Que no se nos olvide; a la Sociedad Fotográfica le gusta vuestro plan. Bastante además.

- Tendremos las cámaras. Haremos fotos. Las expondremos. En su sede de la calle San Juan. Si quieren.

- ¿Y ese nombre? 'Desde 1,50'.

- Es, más, menos, la altura a la que ves el mundo desde la silla de ruedas.

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