El Palacio Miramar se reinventa

Congresos, visitas turísticas y científicos del DIPC compartirán espacio

Unos paneles situados en el exterior explican la historia del Palacio Miramar. /
Unos paneles situados en el exterior explican la historia del Palacio Miramar.
Amaia Chico
AMAIA CHICO

El Palacio Miramar se reinventa. Por fuera, seguirá ofreciendo esa planta que corona la colina sobre la bahía de La Concha y que es escaparate privilegiado del 'marco incomparable'. Pero por dentro, va a replantear sus usos y a configurar un espacio público que combinará los congresos, con una parte expositiva que prime el valor patrimonial del edificio y con una parte de hostelería, además de respetar espacios educativos como los que durante el verano copan los pasillos y las aulas con los cursos de la UPV, o el área que utiliza Eusko Ikaskuntza.

El debate institucional y político llevado a cabo en el consejo del Palacio Miramar que lleva meses dirimiendo los futuros usos de este espacio público llega a su fin. Y en su última reunión ha acordado ya la elaboración de un nuevo estudio en el que se perfile de manera definitiva y con detalle la nueva configuración interna del Palacio, los metros cuadrados que requiere cada actividad, los espacios que se dedicarán a la exposición o las fórmulas para integrar las diferentes actividades y que la convivencia en un edificio construido en 1892 sea buena.

Los representantes de las instituciones -Gobierno Vasco, Diputación foral de Gipuzkoa y Ayuntamiento de San Sebastián- que conforman el consejo del Palacio han dado luz verde a ese nuevo estudio, que rondará los 60.000 euros, para que cuanto antes se diseñen los usos ya convenidos. Según fuentes consultadas por este periódico, dicho informe se impulsará de forma inminente una vez contrastados los requisitos jurídicos para encargarlo, probablemente mediante concurso público.

En dicho texto, a elaborar en los próximos meses, se detallarán las tres vertientes de uso que ya determinó el primer estudio realizado sobre el futuro del Palacio Miramar. La primera es la dedicada a congresos y eventos, una parte directamente vinculada a la promoción turística pero alejada de aquella idea, descartada, de hotel. La segunda será la parte expositiva, con la que el patronato del Palacio pretende dar a conocer la parte histórica y descubrir a la ciudadanía, tanto a la autóctona como a la visitante, el valor patrimonial del conjunto. Y la tercera, irá dirigida a la hostelería con la apertura de alguna nueva cafetería que dé servicio a los nuevos visitantes, y también a la treintena de trabajadores que a diario ocupan diferentes salas del Palacio, ya que tanto los Cursos de Verano de la UPV, como las oficinas de Eusko Ikaskuntza y Jakiunde permanecerán allí.

Estudiantes, solo en verano

Los antiguos 'inquilinos' recibirán además, de manera temporal, a algún científico del Donostia International Phisycs Center que, según las fuentes consultadas, necesita ubicar durante unos meses a algunos de sus investigadores. El consejo dio el visto bueno a ese uso aunque no se ha determinado en qué periodo puede llevarse a cabo.

También abordaron una propuesta que finalmente no se materializará pese a obtener el visto bueno. Se trataba, según las fuentes consultadas, de acoger durante unos meses a alumnos de Summa Aldapeta mientras se concluyen las obras de ampliación del centro escolar. Pero desde el colegio matizaron ayer que esa petición no fue trasladada por el centro, sino por la constructora, y confirmaron, tal y como han trasladado ya a los padres, que los alumnos comenzarán el curso escolar en el colegio.

Recorridos guiados para descubrir sus secretos

La historiadora Lola Horcajo abrirá hoy, en petit comité, los secretos y las historias que se esconden tras las paredes del Palacio Miramar. Será la primera visita guiada, en la presentación a los medios, antes de que se inicien los recorridos destinados a los visitantes, cuyos detalles se darán a conocer por parte del concejal de Turismo del Ayuntamiento donostiarra, Ernesto Gasco y la propia historiadora.

Quienes no quieran esperar, ya pueden descubrir parte de la historia del Palacio en los paneles informativos que están colocados en los jardines, donde aparecen explicaciones históricas y fotos del conjunto.

El Palacio fue construido en 1892 e inaugurado un año después por la Reina María Cristina de Habsburgo. Consta de 34.136 metros cuadrados entre el Palacio y sus jardines, y desde que pasó a manos del Ayuntamiento en 1972 ha sido sede de recepciones, congresos, cursos de verano, Musikene, cenas, fiestas de gala... Y foco de debate para ir actualizando sus usos y aprovechando un espacio público, desconocido todavía para buena parte de los donostiarras, que han paseado o se han fotografiado por sus jardines pero no han tenido ocasión de descubrir sus salones interiores.