En otoño se completa la obra del muelle

Un buzo inspecciona la reparación de las cimentaciones del morro sur de la bocana, una vez abierto el dique al público. / A.M.
Un buzo inspecciona la reparación de las cimentaciones del morro sur de la bocana, una vez abierto el dique al público. / A.M.

Se reforzará el dique norte de la bocana tras la reparación del morro sur | El Gobierno Vasco invertirá 1,7 millones de euros más en robustecer unas cimentaciones dañadas por los temporales

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA

Los aparatosos tubos y grúas que han ocupado durante todo el invierno el dique sur del muelle donostiarra volverán el próximo otoño, esta vez, al morro norte de la bocana. Son labores para reparar los daños detectados en la cimentación de la entrada al puerto desde el mar y que son promovidos por la Dirección de Puertos y Asuntos Marítimos del Gobierno Vasco. Las obras se iniciarán en noviembre y se prolongarán por espacio de seis meses y medio.

El proyecto contemplaba la reparación de los dos diques que constituyen la bocana, pero durante el pasado invierno y primavera solo se acometió el fortalecimiento de la cimentación de la parte sur, la más dañada de las dos y la que requería de una actuación prioritaria para evitar el colapso de la estructura. El propio director de Puertos del Gobierno Vasco, Aitor Etxebarria, explicó a DV que las grietas detectadas eran «graves» y requerían de una actuación «urgente».

Los daños se han producido como consecuencia de «un proceso erosivo, progresivo y acumulativo, así como por la acción de los temporales de oleaje y sus corrientes de rotura», que han ocasionado «una socavación de la cimentación de los morros generando una situación de inestabilidad global de la estructura», señala la memoria del proyecto. El origen del problema parte de los fuertes temporales que tuvieron lugar en el invierno de 2014 cuando «se produjeron daños de mayor entidad en la base y en los paramentos exteriores» de los morros. Entonces, se acometió una «reparación de emergencia» con «un hormigonado de la base de los paramentos verticales» de las zonas más dañadas. No obstante, la dinámica litoral ha continuado ocasionando una erosión del sustrato arenoso y a principios del año pasado se detectó «un ensanchamiento considerable de una de las grietas».

Se mantendrá el hormigón provisional que protege los adoquines para reducir el coste y los residuos

Ante esta situación se proyectó la reparación de ambos diques mediante la introducción de 73 micropilotes de hormigón armado de 85 centímetros de diámetro, una pantalla que permitirá el «dragado y posterior vertido de protecciones del lecho arenoso en la bocana y en los pies de la propia estructura mediante escollera, para evitar futuras erosiones del sustrato». Los pilotes cimentan a 16 metros de profundidad y llegan hasta la cota -4,5. En la parte superior están coronados mediante una viga de atado.

La reparación efectuada en el morro sur costó 1.090.159 euros y concluyó el 30 de abril, momento en el que se abrió nuevamente al público este espacio. Se ha mantenido el pavimento de hormigón provisional para la protección de los adoquines del muelle porque se va a utilizar esta superficie para la reparación del próximo otoño del morro norte, dado que esta zona es más estrecha y no hay espacio suficiente para acoger todas las instalaciones auxiliares. De esta forma, se reduce el coste de la obra para proteger los adoquines y se minimizan los residuos. El presupuesto de la intervención es de 1.679.288 euros, la previsión es que la obra se inicie en noviembre y se prolongue durante seis meses y medio.