La abundancia de arena limitó en julio la recogida de piedras en la playa de Ondarreta

Jon Etxezarreta (Aranzadi) muestra el bloque de la antigua cafetería retirado hace unas semanas. Abajo, estado de la playa, ayer en bajamar. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Jon Etxezarreta (Aranzadi) muestra el bloque de la antigua cafetería retirado hace unas semanas. Abajo, estado de la playa, ayer en bajamar. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Los operarios sacaron 565 toneladas de cascotes, la tercera parte que en 2017, en once jornadas de trabajo, la mitad de las empleadas el año pasado

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

La playa de Ondarreta padece este verano un problema de piedras menor que otros años, lo que ha exigido un menor esfuerzo del dispositivo especial contra los cascotes para mantener el arenal en buenas condiciones. Los áridos no se han ido, pero están cubiertos por una mayor capa de arena, lo que ha llevado a los responsables del operativo a modular la interveción y ahorrar esfuerzos y dinero para cuando sea más necesario actuar. Los datos hablan de 565 toneladas retiradas en once jornadas de trabajo.

El Ayuntamiento donostiarra se ha pertrechado este año con los mejores medios materiales para atacar el problemas de las piedras, tras adquirir en propiedad la mejor máquina despedregadora del mercado. La decisión pretende ofrecer plena disponibilidad de esta herramienta cuando las playas ofrezcan las mejores condiciones para la retirada de cascotes. Tradicionalmente, este momento arranca en mayo y termina en noviembre, que es cuando el ciclo marino erosiona más la orilla y transporta arena de la parte baja a la alta de las playas. En invierno sucede lo contrario, los temporales arrastran arena de arriba abajo y cubren de sedimento los cascotes de la orilla.

Este año el ciclo invernal se ha alargado más tiempo y aún ahora, en pleno agosto, una gruesa capa de arena oculta las piedras. Esta situación dificulta su retirada porque los esfuerzos para sacar los áridos, que no están en la superficie sino enterrados, deben ser mayores. El operativo municipal se ha adaptado a esta circunstancia para ser lo más eficiente posible y solo ha actuado cuando las piedras han sido descubiertas por el mar.

La eficiencia no es una cuestión baladí porque el presupuesto municipal de este año incluye una partida que da para costear 55 jornadas de trabajo. En julio de este año solo se ha empleado la maquinaria 11 días, lo que contrasta con los 25 días de trabajo utilizados en el mismo mes del año pasado. El dispositivo ha retirado 565 toneladas de piedras y ha logrado que, trabajando solo uno de cada tres días, la playa mantenga un buen aspecto. «La cantidad de piedras retiradas es menor de la prevista porque el comportamiento de la playa está siendo bueno, las mareas están cubriendo buena parte de los cascotes, lo que permite el baño de los usuarios sin los problemas que se dieron años atrás», explicó el concejal de Turismo, Ernesto Gasco. «No queremos malgastar el presupuesto acordado. Cuando las mareas aportan arena y las piedras no asoman en un volumen importante preferimos esperar a otras jornadas en las que el trabajo de la maquinaría sea más rentable», añadió. Los responsables de Aranzadi, que vigilan in situ las evoluciones del dispositivo, están recibiendo felicitaciones de los usuarios de Ondarreta por el buen estado de la playa este verano, aunque insisten en que no hay que bajar la guardia porque los cascotes pueden aflorar en cualquier momento.

El Ayuntamiento ha decidido que la despedregadora no actúe durante la Semana Grande por precaución. Hubiera sido un buen momento para retirar piedras porque coincide con mareas vivas, pero «la presencia de muchas personas por la noche en los arenales recomienda por seguridad no maniobrar con maquinaria», precisó Gasco.

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