«El mundo está cambiando pero no sé qué dirección está tomando»

Se compró esa Triumph para viajar mirando. Patrick, en el Alto de Aldakonea, recién llegado de Pamplona y antes de salir hacia Portugal./UNANUE
Se compró esa Triumph para viajar mirando. Patrick, en el Alto de Aldakonea, recién llegado de Pamplona y antes de salir hacia Portugal. / UNANUE

Patrick Thorden Hablando de toros, de motos, del St. Pauli y de la inocencia perdida

Begoña del Teso
BEGOÑA DEL TESO

Sueco. Sueco finlandés. De Gotemburgo. Su padre nació en Nueva York. Su familia está desperdigada por el mundo. De Asia a Murcia. Funcionario del Gobierno de su país, miembro de la Agencia de Contingencia Civil que ayuda a los países en emergencia por catástrofes naturales. Licenciado en Ciencias Políticas e ingeniero de telecomunicaciones, hoy tiene a su cargo un departamento de alto riesgo y responsabilidad: tramita las demandas de asilo de refugiados de Afganistán, Siria, Irak, Somalia o Eritrea. Socio de la peña taurina 'Los suecos', con sede en Gotemburgo. Acaba de comprarse una Triumph Street Twin con la que ha rodado de Suecia a Donostia camino de Pamplona. Hoy sale hacia Faro.

- Bonito polo llevas; del St. Pauli, el feroz equipo de fútbol de Hamburgo, el más 'radikal' y libre.

- Siempre me la pongo en homenaje a un buen amigo hamburgués, Lars Ehlert, que era un hincha cabal. Murió demasiado pronto y llevar el logo de su club sobre el corazón es mi forma de no olvidarle.

- Buena moto la que has aparcado en la Zurriola, cerca de Batanero, entre The Loaf y el Ondarra.

- Es una Triumph Street Twin 900 cc, con un motor que hereda todo lo bueno que tuvo aquella máquina clásica que fue la Bonneville y con todas las prestaciones propias de una moto tecnológicamente avanzada. Es mi primera motocicleta. Me saqué el carnet hará año y medio.

- Y este viaje magnífico Gotemburgo-Donostia-Faro-Donostia- Gotemburgo, ¿es tu primera rodada de unos cuantos miles de kilómetros?

- Sí, por cierto. Me la compré porque me apasiona viajar. De hecho, creo que solo he trabajado en puestos que propiciaran que pudiera hacerlo. De la moto me atrae tanto la libertad como que te permite mirar el mundo por el que ruedas de una manera distinta, sintiéndote parte de él. Estoy esperando a un amigo, Mats Holmberg. Llegará a casa de mi amiga Arantza en una Harley de 1973.

- No es mal destino el vuestro, Faro. Ni el motivo...

- Vamos a la 38 Concentración Internacional de Motos de esa ciudad atlántica del Algarve. Nos gustan a mi amigo y a mí las motos que saben hacer kilómetros. Y a mí, personalmente, las carreteras con curvas.

- Curioso y estiloso el nombre del boletín oficial de vuestra peña taurina de Gotemburgo...

- Cartelito se llama. Es una publicación trimestral. No creas, somos más de 130 socios pero no es fácil entrar: necesitas la invitación de dos afiliados más bien antiguos.

- Eso indica que es sociedad de categoría y buena estirpe. Me pregunto qué motivará a 130 suecos a formar una peña taurina...

- No somos solo 130. Hay otra peña en Suecia, más antigua incluso que la nuestra, que ya tiene 45 años. Se llama Más Alegría. Yo creo que nos atrae el ritual que representa cada tercio de la corrida. El ritual, el espectáculo, la fiesta. Curro tanto como Padilla. Nos asombra cómo te acogen en los tendidos los mozos, cómo te explican lo que pasa en el ruedo, cómo te pasan la bota y comparten contigo el bocadillo. Cómo te enseñan a correr, bien, el encierro.

- ¿Lo has corrido, tú, el funcionario gubernamental gotemburgués?

- Cuatro veces. Aunque la primera no cuenta. Me planté cerca del Ayuntamiento y no tenía ni idea de qué hacer o cómo. Las otras tres fueron algo increíble. ¿Sabes? Hueles al toro. Notas su olor en tu piel. Y tú te sientes vivo, muy vivo. Más vivo de lo que te has sentido nunca.

- Hermoso nombre el de tu hija...

- Se llama Sofía. Solo tiene seis meses. Siento amor y responsabilidad. Quiero ser un buen padre. Quiero estar a su lado cuando me necesite. Su madre es indonesia. Es una niña que rompe la tremenda homogeneidad étnica que siempre ha habido en nuestro país. Y eso es una señal de que los tiempos están cambiando.

- ¿Qué quieres decir?

- Otras culturas y países están más acostumbrados a la mezcla de razas y sangres. España es árabe, es judía. Francia, para bien o para mal, siempre se relacionó con el norte de África. Alemania recibió trabajadores españoles, turcos, italianos. Nosotros, los países nórdicos, éramos de un único 'linaje'. No llegaron aquí los romanos, nadie se aventuraba tan arriba. Lo que pasa ahora, con tanta gente de países 'remotos' llamando a nuestra puerta, nos sorprende y fuerza a que las leyes de acogida empiecen a ser más restrictivas.

- Para el Sur, Suecia siempre fue símbolo de democracia y libertad. ¿Podemos consideraros así todavía?

- Creo que seguimos siendo generosos con quienes acuden a nosotros, pero por un lado pedimos a Europa corresponsabilidad en la acogida y por otro... ¿Qué quieres? Hace mucho que empezamos a perder la inocencia. Creo que fue en los 80.

- ¿Y ese cambio mundial del que no intuyes la dirección?

- Ni yo ni acaso nadie. Pero en algunos casos me siento optimista. Si África elimina la corrupción que la destroza, si dedica todos esfuerzos a educar a su gente, no necesita de nadie para desarrollarse. Es lo suficientemente rica para desarrollarse sola.

- Buena ruta. Da un beso a Sofía.

- Lo haré.