Movilidad elimina plazas de residente en el Centro y Gros para colocar aparcabicis fijos

Las barras para candar las bicicletas ya están instaladas en la calle Usandizaga. / A.M.
Las barras para candar las bicicletas ya están instaladas en la calle Usandizaga. / A.M.

Se suprimirán siete huecos en las calles Garibay y Usandizaga para que puedan estacionar hasta 68 ciclos, según explica Pilar Arana (PNV)

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

Llega el verano y todos los esfuerzos que se hacen para estacionar bicicletas son pocos. Los vehículos de dos ruedas invaden cada espacio de la ciudad y sus dueños no tienen más remedio que candarlas al mobiliario urbano. El Departamento de Movilidad del Ayuntamiento no solo ha colocado estacionamientos portátiles cerca de las playas sino que ha empezado a eliminar plazas de coche en el centro de la ciudad para dárselo a las bicicletas.

En zonas más periféricas ya se habían ensayado estas políticas, pero no en el cogollo urbano. Las calles Garibay y Usandizaga son las primeras en las que se va a poner en marcha el experimento, según explicó ayer la concejala de Movilidad Pilar Arana (PNV). Los operarios procedieron ayer a colocar las correspondientes barras en forma de 'U' invertida en dos plazas de aparcamiento para residentes de la calle Usandizaga (esquina con Peña y Goñi). La operación permitirá estacionar hasta 20 bicicletas. El caso es que a media mañana de ayer había en una manzana de esta calle 34 bicis candadas en el mobiliario urbano. Farolas, bancos, señales de tráfico, alcorques... los ciclistas echan mano de lo que encuentran cerca del lugar al que van. Y es que esta calle está cerca de la playa de la Zurriola, del Kursaal y de la calle Peña y Goñi, el nuevo epicentro hostelero del barrio.

La operación será mayor en la última manzana de la calle Garibay, en la zona más próxima al Boulevard. Movilidad se dispone a suprimir cinco plazas para residentes con el objetivo de que puedan estacionar 48 bicicletas, una actuación encaminada a facilitar aparcamiento a los ciclistas que se acercan a la Parte Vieja y Boulevard. La intervención se retrasará unas semanas, hasta que pase la Clásica ciclista San Sebastián-San Sebastián.

También se han colocado barras fijas para que aparquen entre 40 y 50 bicis en la avenida de la Zurriola, a la altura de Ramón y Cajal. Estas actuaciones son complementarias a las 162 plazas en aparcamientos portátiles que se colocan en puntos del litoral solo en verano (espigón de la Zurriola, Kursaal, Marqués de Miraflores y túnel del Antiguo).

Movilidad intenta ofrecer con estos movimientos alternativas de aparcamiento a los ciclistas, aunque su escepticismo es palpable. Arana señala que las plazas de los aparcabicis portátiles se usan menos de lo debido pese a que están junto a las playas. Y las barras fijas se usan incorrectamente al ser ocupadas por bicicletas que se almacenan en estos puntos sin ningún tipo de rotación. «La gente en vez de tener la bici en casa la deja aparcada en los aparcabicis de la calle. Y para eso no están pensados, pero no podemos hacer nada porque no hay normas que obliguen a rotar una bicicleta». La concejala explicó que el Ayuntamiento solo puede proceder a retirar bicis de la vía pública si «están claramente dañadas y no se pueden utilizar para circular, esto es, si son un residuo dejado en la vía pública; o si están mal aparcadas y obstaculizan el tránsito peatonal o la circulación de vehículos». Por tanto, los agentes no pueden retirar bicicletas bien estacionadas con las que que se pueda circular.

Movilidad analizará el uso que se hace de estos nuevos aparcabicis fijos colocados en la calzada para ver si dan el resultado deseado -que se usen por bicicletas que rotan continuamente-, lo que le animará o disuadirá de seguir por ese camino en el futuro.