Vecinos de San Sebastián piden el traslado de los puestos del mercadillo

Los puestos del mercadillo dominical en el paseo del Árbol de Gernika abarcan buena parte de la calle./FOTOS: SARA SANTOS
Los puestos del mercadillo dominical en el paseo del Árbol de Gernika abarcan buena parte de la calle. / FOTOS: SARA SANTOS

Denuncian que siguen sufriendo «ruidos y molestias» que afectan a «su descanso dominical» y lamentan que no se hayan encontrado ubicaciones alternativas

DANI SORIAZUSAN SEBASTIÁN.

«No nos esperábamos esta noticia». Los vecinos del paseo del Árbol de Gernika desayunaban hace poco leyendo las palabras del concejal de Espacios Públicos, Alfonso Gurpegui, que informaba de que el mercadillo de los domingos se mantenía por el momento en esta calle, a la espera de hallar una ubicación alternativa.

«Pero llevamos así desde hace un año, me parece que hay inmovilismo por parte del Ayuntamiento», destacan varios de los residentes de esta vía y de Prim, que llaman la atención «porque estos puestos nos afectan directamente y alteran nuestro ritmo de vida, requiere una solución», a la vez que advierten de la «situación de indefensión» en la que se encuentran.

La cifra

60 es el número aproximado de puestos que se instalan en el mercadillo dominical
Las obras en el estadio de Anoeta obligaron a buscar una ubicación alternativa, que en la actualidad es parte del paseo del Árbol de Gernika.
Búsqueda de alternativas
Condiciones
se necesita una superficie de 400 metros lineales para dar cabida a toda la logística. Además requiere que sea una zona accesible.
Posibles ubicaciones
se plantean dos opciones, en el paseo Zorroaga y en Igara. Ninguna convence a los asentadores.
Regreso a Anoeta
de momento se descarta su vuelta a corto plazo.

«El paseo se ve tomado los domingos por furgonetas y puestos que acaban con el descanso dominical de muchos de nosotros», aseguran, al igual que ya hicieron hace 12 meses cuando se produjo el traslado de este mercadillo desde Anoeta, a causa de las obras del estadio.

«Tenemos que escuchar martillazos y gritos desde las nueve de la mañana, necesitamos una solución»

El Ayuntamiento ha analizado varias opciones pero ninguna cumple las condiciones deseadas

Entrando en detalle, una de las afectadas explica que todos los domingos a las nueve de la mañana tienen que soportar los ruidos propios de la llegada de las furgonetas de los comerciantes y del montaje de los puestos. «Tenemos que escuchar martillazos, algunos gritos, las propias conversaciones... Y no es que sean unos maleducados, para nada. Si esto ocurre es porque es inevitable cuando se monta algo así», apunta. Las molestias también se suceden cuando se tienen que marchar, que suele ser sobre las 15.30 horas. «Algunos se despiden con bocinazos», afirma esta vecina.

También denuncia que hay media decena de viviendas, situadas en los bajos de algunos edificios, que tienen acceso directo al paseo y que quedan prácticamente inutilizados por la ubicación de los puestos. «No es la única salida del inmueble, es verdad, pero esta situación no es cómoda ni justa para los que residimos aquí», explica, y pone como ejemplo los niños que usan esta entrada para acceder a casa con las bicicletas.

Los residentes del entorno critican asimismo el mal estado en el que se queda la gravilla del paseo por el uso que se hace, que empeora los días de lluvia porque se generan charcos. Además apelan al «escaso valor estético» que ofrece el mercadillo «en uno de los paseos más bonitos de la ciudad, en plena área romántica, con decenas de furgonetas de reparto aparcadas en la acera, impidiendo el paseo matutino de tranquilos ciudadanos que van con sillas de bebé o sillas de ruedas».

Ahora bien, no toleran que desde el Ayuntamiento u otros sectores se diga que sus críticas tienen un origen «racista». «En absoluto, nos da igual quién regente los puestos del mercadillo, está mal en este lugar y punto, sea de quien sea», indican. «Si se le quisiera dar más valor tendrían que haberlo planteado de alguna otra forma», añaden. En cualquier caso, garantizan que seguirán dando la batalla por conseguir su objetivo.

Búsqueda sin éxito

«Teníamos expectativas porque el Ayuntamiento anunció que iban a trabajar en buscar alternativas», se lamentan los afectados. Y ciertamente se ha hecho. Lo que pasa es que desde el consistorio apuntan que los trabajos no han dado resultado.

El gobierno municipal no encuentra un espacio en la ciudad que pueda acoger en las debidas condiciones a los cerca de sesenta asentadores del mercadillo y que también cumpla otras condiciones que se consideran innegociables. La más importante, que además es prioritaria para el departamento de Espacios Públicos, es la accesibilidad.

Para trasladar el mercadillo se necesita una superficie de 400 metros lineales para dar cabida a todos los puestos, las furgonetas y demás logística. Y eso no es sencillo con una orografía como la de la capital guipuzcoana, en cuyo mapa no abundan las grandes explanadas.

Por diferentes motivos ya se han descartado una decena de posibles ubicaciones diferentes a la actual. Unas, por ser demasiado pequeñas. Otras, por estar demasiado lejos de la trama urbana. Entre los descartes figuran la calle Gregorio Ordóñez, los alrededores de los institutos Politécnico Easo y Usandizaga, el paseo de Errondo, el Paseo Nuevo, el paseo de Bizkaia o la plaza Tomás Alba de Sagüés. Se han analizado y rechazado también puntos más alejados del Centro como son la plaza Sagastieder de Intxaurrondo o los tableros de la Variante en Loiola.

Al final del proceso de análisis han sido dos las opciones que han quedado sobre la mesa, pero no han gustado a los asentadores. La primera de ellas, el paseo de Zorroaga -la que más papeletas tiene de superar el corte- no les convence porque no habría sitio para instalar todos los puestos. La segunda, en Igara, tampoco les seduce porque está alejada del núcleo urbano. Fuera de la ciudad sí habría espacios con la amplitud demandada, pero no cumplirían con las condiciones de accesibilidad para la ciudadanía.

Por su parte, el regreso a Anoeta se descarta a corto plazo. Aunque poco a poco las obras avanzan nadie garantiza fechas en las que esto vaya a ser posible.

 

Fotos

Vídeos