Llegan a Donostia los pasos de cebra 3D

Aspecto que tendría el paso instalado frente al grupo Arrizar, en las inmediaciones de la ikastola y del polideportivo. /
Aspecto que tendría el paso instalado frente al grupo Arrizar, en las inmediaciones de la ikastola y del polideportivo.

Fomento propondrá al distrito de Altza colocar dos unidades como prueba para el conjunto de la ciudad | Las nuevas tecnologías permiten mejorar la movilidad con soluciones más prácticas y menos bruscas que los badenes que se colocan para reducir la velocidad

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

La tecnología ofrece nuevas soluciones para mejorar el día a día en la ciudad. La Sociedad de Fomento, en el marco del proyecto SmartKalea, va a plantear al distrito Este la colocación de pasos de cebra en tres dimensiones en calles de Altza, algo que ya se hace en países como Islandia, Alemania, Francia, China o India y que de forma incipiente también están implantando algunos municipios españoles. Son pasos de cebra muy llamativos, en zonas donde no hay semáforos, que buscan la reacción instintiva de los conductores para reducir la velocidad y garantizar la seguridad de los viandantes.

¿Acabarán estos pasos en tres dimensiones con los molestos badenes que brotan como champiñones en nuestras calzadas? Habrá que verlo. La clave será que estas innovaciones tecnológicas sean efectivas; es decir, que logren el resultado perseguido de hacer que los conductores levanten el pie del acelerador y lo pongan en el freno cuando se aproximen a estos cruces, y que esta reacción instintiva se mantenga con el paso del tiempo. Otra de las soluciones que Fomento planteará son los «pasos de peatones con iluminado inteligente» que, por la noche, cuando detecta que un viandante se aproxima a la calzada, iluminan las rayas horizontales del paso de cebra y encienden una señal vertical con luces led que avisa a los conductores.

Se trata de aplicar las posibilidades que ofrece ya la tecnología para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El proyecto SmartKalea comenzó a implantarse en 2014 en la calle Mayor y luego se extendió en 2016 a toda la Parte Vieja y al paseo de Altza. Ahora se propone dar el salto a otras zonas de este populoso barrio de la mano del recién creado distrito, ese foro mixto de encuentro de representantes vecinales y el Ayuntamiento para tomar decisiones que afectan a la vida cotidiana del barrio.

«Frenada instintiva»

Los distritos no van a contar con mucho dinero y, precisamente, por ello esta iniciativa puede dar juego dado que su coste es moderado. La colocación de un paso 3D ronda los 3.000 euros y los pasos con iluminado inteligente cuestan 12.000 euros. El paso 3D incrementa la seguridad gracias al efecto visual tridimensional que provoca en los conductores, lo que «estimula la frenada instintiva». Hay varios modelos de implantación de este paso de cebra, pero el que propone Fomento es una señal «termofusible», es decir que se coloca mediante la aplicación de calor en la calzada, «precalentando la carretera y colocando piezas de plástico adaptado». Este material y este proceso de ejecución tiene varias virtudes, según explica un informe de la Sociedad de Fomento: «Es doce veces más duradero que la pintura convencional y tiene una mayor capacidad de adherencia al asfalto». La pintura es antideslizante, lo que reduce los riesgos para motoristas y peatones cuando llueve. Pero, además, el material es «antirreflectante» e «impermeable», lo que evita riesgos en caso de vertido de gasolina o aceite.

Cuesta 3.000 euros, se adhiere mejor al asfalto al ser termofusible y dura doce veces más

Una de las zonas donde se podría colocar esta tecnología es en un paso de cebra sin semáforo muy utilizado frente al grupo Arrizar, a la altura del centro educativo infantil Harri Berri. Es la propuesta de Fomento, pero ahí quien tiene ahora la capacidad de decisión es la Junta del Distrito Este, que deberá analizar la propuesta y valorar la mejor ubicación para implantar la solución 3D.

Igualmente, el otro sistema propuesto, que Fomento cree que podría colocarse en los alrededores del ambulatorio y de la estación de Metro, pretende evitar los atropellos por la noche «cuando disminuye la visibilidad y los conductores no ven que pasa un peatón».

El sistema está conectado a la red pública de alumbrado. Funciona con unos sensores inteligentes que detectan cuándo un peatón se acerca al cruce y, entonces, envían una señal para que se iluminen los paneles led integrados en la señal horizontal del asfalto y para que enciendan las luces de una señal vertical de advertencia a los conductores.

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