Ciudadanos | Viktor Tashkov
«Estudiar el cerebro es una frustración feliz. Sabes cosas que te llevan más allá»Neurocientífico y esgrimista, se prepara para un 'reality' búlgaro
Nació en Blagoevgrad y creció en Krupnik, al suroeste de Bulgaria, cerca de la frontera con Grecia. A los diez años se vino con sus ... padres. Sospecha que para ellos, Elena e Yvaylo, fue duro. Para él no tanto: nuevos amigos, nuevo idioma, playa. Estudió en Santa Teresa y jugó al fútbol en el Antiguoko. Cursó biopsicología y quiso doctorarse pero las barreras burocráticas le desanimaron. Fue investigador en el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) y en la Complutense. Trabaja en una empresa que mueve por toda Europa a equipos de fútbol estadounidenses para jugar torneos como la Donosti Cup. Se prepara a fondo para ser seleccionado en 'Challenge', la versión búlgara de 'Desafío colombiano', un 'reality' de supervivencia e inteligencia.
– ¿Reemprenderás algún día el camino hacia el doctorado?
– Sí. Pero cuando pueda financiármelo yo mismo. Me vine abajo porque cada vez que enviaba mis trabajos para presentarme a una beca, a una candidatura, a una admisión me echaban para atrás por cuestiones como estar fuera de plazo, que me faltara un papel compulsado o tuviera un año más o un año menos de los requiridos. Pero nadie leía mis 'papers', nadie me rechazó nunca porque no tuvieran nivel sino porque siempre cometía un error al enviarlos o porque no cumplían alguna regla administrativa. Ni los miraban siquiera. Sigo leyendo todo lo que puedo en revistas científicas. El cerebro es un músculo y si no lo entrenas, flaquea.
«Quiero competir en 'Challenge' para hacerme hueco en mi país, Y para ser ejemplo de los jóvenes»
– ¿ Y qué has leído últimamente que te haya asombrado y activado a 'full' tus neuronas?
– Un estudio sobre cómo se apaga progresivamente y acaba por desactivarse la zona del cerebro que de alguna manera controla o debería controlar nuestra forma de buscar, recibir y seguir buscando satisfacción, nuestra conducta en las fases de una adicción.
– Suena fascinante, cuenta.
– Si no eres dependiente de una sustancia, eres dueño de tu conducta y el área del cerebro que la rige funciona bien. Pero a medida que caes en la adicción o en la obsesión esa zona se va debilitando. Realmente. No es una figura poética. Las imágenes lo muestran claramente. Cuando ya te domina absolutamente, cuando ya no buscas recuperar aquel placer que empezó dándote sino solamente deshacerte del malestar que te provoca no haberlo sentido, esas neuronas, como hemos dicho, se apagan. Sin más.
– Espeluznante. ¿Y al descubrirse el 'apagón' se da por finalizado el estudio?
– Al contrario. Lo que nos hace seguir a todos en esas investigaciones es que, como decimos en el titular, este trabajo, pasión, no deja de ser una feliz frustración. Feliz. Continua. Completa.
– Buena imagen. Enfócala más.
– No te voy a decir eso tan tópico de 'solo sé que no sé nada' pero sí que cada vez que se aprende, se descubre o se investiga algo nuevo sobre el cerebro y su funcionamiento no solo surgen nuevas preguntas sino que se abren nuevos caminos por los que penetrar y nuevos abismos a los que lanzarte. Piensa para entenderlo mejor (o para asombrarte aún más) que representando como representa solo el 5% del peso de nuestro cuerpo, consume un 20% de energía. Porque aun cuando nosotros no somos conscientes de que lo estamos utilizando (no estamos escribiendo, no estamos creando estrategias de juego, no...) él sigue estableciendo sus conexiones, activado, funcionando.
– La idea de que solo utilizamos el 10% de su capacidad ¿será verdad o tiene un pinto de leyenda urbana?
– Yo diría que lo segundo. No creo que exista ningún ser vivo que no utilice su capacidad al 100%. La vida no regala nada que no vayas a usar. No nos sobra nada, lo usamos todo. Si no fueras a necesitarlo nunca, no lo tendrías.
– Un ejemplo podría ser nuestras distintas formas de comunicarnos. Has trabajado sobre una, el lenguaje de signos.
– Me hechiza la potencia de expresividad de esos signos. Son más que letras, son casi ideogramas, símbolos. He investigado sobre el procesamiento neurocognitivo de esa lengua. Analicé informaciones sobre la temática, redacté informes científicos-técnicos y abrí líneas de estudio.
– No dudo que estarás entrenando también tu cerebro para el caso de que te seleccionen para ese programa de supervivencia e inteligencia de la tv búlgara.
– Hago puzzles de extrema dificultad. Me preparo físicamente nadando, corriendo o practicando esgrima pero sin olvidar el trabajo mental. No es 'La isla de las tentaciones' sino algo muy distinto, 100% cerebro, 100% físico. Me atrae mucho estar dos semanas en un poblado incomunicado. Voy a pasar hambre. Eso es lo que no tengo tan claro cómo prepararlo ¿Hay alguna manera de trabajar el saberse fuera del mundo conectado? Otra cosa, se forman equipos y yo no creo tener mis habilidades sociales a tope...
– ¿Por qué te has apuntado?
– Porque cuando voy allá me siento extranjero. Quiero encontrar mi lugar en el país de los míos. Y quiero ser un ejemplo.
– ¿Para quién? – En Bulgaria pasan cosas que no me gustan del todo. Busco demostrar a chicos como mi sobrino que hay más que móviles, birras y redes. Valor, resistencia, orgullo...
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión