Estudiantes reparten 45 kits para el frío

Alumnas de segundo de Bachiller de Ekintza reparten el saco y la ropa de abrigo en la sede de Rais, en San Bartolomé. / JUANTXO LUSA
Alumnas de segundo de Bachiller de Ekintza reparten el saco y la ropa de abrigo en la sede de Rais, en San Bartolomé. / JUANTXO LUSA

La ikastola Ekintza se suma al proyecto Voluntariado Express para ayudar a personas sin hogar | Doce alumnas de 2º de Bachiller, profesorado y otros voluntarios distribuyeron el material por barrios entre gente que duerme en la calle

Cristina Turrau
CRISTINA TURRAU SAN SEBASTIÁN.

«Nos encontramos a muchísima gente. Fue sorprendente». Son palabras de Ane Marín, miembro de la dirección de la ikastola Ekintza y responsable en Donostia de Volutariado Express. La iniciativa surgió en Madrid hace 6 años, con motivo de una gran ola de frío y con ella se recauda dinero, se compra material térmico y se reparte entre personas sin hogar. Se realizó en 28 ciudades el pasado 30 de noviembre y en Donostia se ocuparon de ella doce alumnas de segundo de bachiller de Ekintza, tres profesores y algunos voluntarios.

La respuesta de los estudiantes fue magnífica. «Lo propusimos al alumnado de 1º y 2º de Bachiller y se apuntaron 40», relata Ane. «Era una cifra poco operativa para la tarea y al final decidimos contar solo con los de 2º, porque los de 1º tendrán la opción al año que viene».

Todo salió bien. «Nos dividimos en grupos y a la vuelta nos juntamos en la ikastola para hacer la puesta en común», explica Marín. «Una alumna contó que encontraron a una mujer que dormía en el Boulevard, que les dijo que siempre tenía que estar acompañada de un hombre de confianza. Si no, alguien intentaba abusar de ella por la noche. Estaba muy agradecida con lo que le ofrecimos».

Se incluía saco de dormir, guantes, gorro, buff de cuello, capa y ropa interior térmica

Mecánico sin trabajo

El grupo de Ane se comunicó con un chico de Ghana que dormía en la estación de autobuses. «Era grande y alto y su presencia imponía. Te acercabas a él y contaba que había estudiado FP1 y FP2 y que había trabajado en automoción como mecánico durante 10 años en Pamplona. La empresa cerró y había venido a Donosti a buscar una oportunidad pero no encontraba nada. Tenía la nacionalidad española y todos los papeles en regla pero al día siguiente se marchaba a Londres a buscar un trabajo. Cogió el saco y la ropa porque le venía bien pero te chocaba que teniéndolo todo en regla no encontrara trabajo aquí. Cuando le encontramos estaba con cartones durmiendo dentro de la estación, en un recoveco».

Conocieron también a otro africano en Tabakalera. «Suele estar ahí porque se está calentito y cuando cierran se van a la zona del Infierno a dormir», relata Ane. «Han ocupado y acondicionado unas casas abandonadas. Nos contó que estaba sin trabajo y ya no esperaba nada, solo ver la vida pasar».

Repartieron los 45 kits, desde las seis de la tarde, cuando empezaron, hasta las diez y media de la noche, cuando se marcharon de la ikastola tras la pequeña reunión. «Si hubiéramos tenido más hubiéramos repartido más», comenta. «En Cáritas nos dicen que unas 300 personas duermen en la calle».

Este fue el primer año en que participó en la iniciativa el alumnado de Ekintza. Los anteriores, Ane tiró de familia y amigos para llevarla a cabo. El año pasado encontraron a unas 20 personas sin hogar en el estadio de Anoeta. «Como ahora está de obras llamamos a Cáritas y preguntamos a qué sitios podíamos acudir. Nos propusieron ir a la sede de Rais Euskadi, en la calle San Bartolomé. Allí, la víspera nos identificaron zonas en las que podría haber gente sin hogar y nos dijeron que bastantes van a la propia oficina porque allí encuentran wifi y café y bastante gente pasa por ahí, así que empezamos por esta sede, donde entregamos varios kits».

Cada kit está valorado en 100 euros e incluye 7 piezas: saco de dormir, gorro, guantes, buff de cuello, calcetines, camiseta y pantalón térmico y capa.

¿Cómo empezó todo? «Un primo mío que viene en Madrid colabora con Voluntariado Express y hace tres años me llamó para organizarlo aquí», dice la responsable.

Voluntariado Express empezó en Febrero de 2012, «prácticamente de forma espontánea, a raíz de aquella terrible ola siberiana que se sufrió en España», explica Martín. Miguel Navarro-Rubio Poole es la persona de la que surge la iniciativa. «Envió un email a un grupo reducido de amigos con el objetivo de recaudar dinero ese mismo día, comprar material de abrigo por la tarde y repartirlo por la noche en Madrid. Esa noche recaudaron 2.000 euros y pudieron abrigar a varias decenas de personas sin hogar».

«Una semana más tarde, Miguel, enviaba a la gente que había participado un correo explicando cómo había funcionado todo. Esa semilla que empezó en Madrid fue creciendo año a año gracias a la difusión que ese grupo de amigos fue haciendo entre sus conocidos. Aumentó la recaudación, aumentaron las ciudades participantes y por ello cada vez fueron más las personas sin hogar abrigadas».

En el año 2012 se recaudaron 2.033 euros en 9 horas y se repartieron 40 kits esa misma noche en Madrid. El pasado invierno, se recaudaron 88.714 euros en 9 horas y fueron ya 20 ciudades las 'abrigadas' en una noche. Este año han sido un total de 28.

 

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