Las dudas sobre su seguridad impiden que el cañón original vuelva a usarse

Ninguna institución en materia armamentística aprueba su utilización, lo que hace «muy difícil» que pueda volver a protagonizar el cañonazo

Dani Soriazu
DANI SORIAZU SAN SEBASTIÁN.

El tradicional cañón napoleónico del siglo XIX que durante más de dos décadas ha arrancado con su estruendo las fiestas de Semana Grande no podrá volver a utilizarse. Al menos, hasta que alguien garantice que cumple con todos los requisitos de seguridad que exige la ley. Algo que, de momento, se antoja complicado por no decir imposible.

El Ayuntamiento, a través de su departamento de Fiestas, ha sido incapaz de conseguir que alguna institución competente en materia armamentística certifique que la pieza está en condiciones para lanzar pólvora sin riesgo alguno. Según explica el concejal Alfonso Gurpegui durante el último año se ha mandado analizar el arma a empresas de Cádiz, Lisboa y Saint Etienne, a indicación del Ministerio de Defensa, y en ninguna de estas ciudades se ha podido avalar el cumplimiento de los requisitos legales. «Y va a ser muy difícil encontrar un lugar donde lo hagan», señala el edil.

Fue en 2014 cuando la Guardia Civil requirió al consistorio que regularizara la situación del cañón. Hasta aquel entonces, y desde su primera utilización en 1993, nunca había habido problema para autorizar su uso en el cañonazo. Pero según apunta Gurpegui, un cambio legal de la normativa sobre armamento empezó a exigir una guía de pertenencia del arma y un examen del mismo.

Durante tres años la búsqueda de una empresa armamentística que pudiera hacerse cargo de realizar las pruebas del cañón, de un tamaño tan considerable, no fructificaron. En 2016 se pudo hacer uso del mismo por última vez gracias a un certificado provisional que autorizaba su uso. El año pasado, sin embargo, tras someter el arma a un barrido mediante radiografías se puso en evidencia la existencia de unas fisuras que obligaron a dejarlo a un lado. El Ayuntamiento solventó el problema utilizando el cañón que se usa en Eibar para sus fiestas de San Juan, denominado Marruco.

Hoy se usará una réplica

El cañón original es una pieza inglesa de artillería realizada en bronce a principios del siglo XIX y recuperada del fondo de la bahía de La Concha en 1945 y cedido por la Comandancia de Marina al Museo de San Telmo. La Asociación Urgull Histórico cuenta en su haber con una recreación de la pieza que será la utilizada hoy para que dé comienzo la fiesta de Semana Grande.

Gurpegui apunta que, en caso de no poder volver a utilizar el original, el Ayuntamiento no descarta realizar su propia réplica.

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