Donostia, ejemplo del uso saludable de la bici

Donostia, ejemplo del uso saludable de la bici

Un estudio realizado por expertos del IESE Business School señala que por cada euro que invierten las ciudades en bicicletas compartidas se reduce la mortalidad prematura de 90 personas

EL DIARIO VASCO

Por cada euro invertido en sistemas de bicicletas compartidas, las ciudades analizadas han obtenido entre 1,37 y 1,72 euros de retorno y han reducido la mortalidad prematura en 90 personas en dos años, según un estudio realizado por expertos del IESE Business School.

El trabajo, dirigido por el profesor del IESE Joan Enric Ricart y el investigador y gerente del Centre on PPPs in Smart and Sustainable Cities del IESE, Miquel Rodríguez Planas, ha analizado los sistemas de bicicletas compartidas de Londres, Berlín, Madrid, París, Hamburgo, Viena, Barcelona, Milán, Copenhague, Colonia, Turín, Bilbao y San Sebastián.

En cuanto al impacto en la salud, los expertos han tenido en cuenta el aumento de la actividad física y la reducción del tráfico, de los que se ha descontado el riesgo de accidentes mortales y una mayor exposición a la contaminación del aire.

Pese a los riesgos asociados con el aumento del uso de la bicicleta, según los autores, estos no pueden eclipsar «los beneficios para la salud obtenidos gracias a la actividad física que hacen posible los sistemas de bicicletas compartidas». Y es que, en conjunto, estos beneficios equivalen a la prevención de más de 90 muertes prematuras en las ciudades estudiadas entre 2014 y 2016, una cifra que representa el 0,12 por ciento de los fallecimientos de personas de menos de 65 años.

Asimismo, en el apartado económico, los autores han observado, tras valorar los ingresos, la creación de puestos de trabajo, los efectos en los sectores locales relacionados y el aumento de la demanda de los hogares que se benefician de dicha creación de empleo, que por cada euro invertido existe un retorno de entre 1,37 y 1,72 euros.

«Si bien el impacto económico por sí solo no cubre el coste de los sistemas en todas las ciudades (el retorno oscila entre 0,79 y 1,14 euros por cada euro invertido), su combinación con los beneficios para la salud los hace plenamente rentables», han zanjado los investigadores en el informe.