Las mujeres de la parte alta del Antiguo pueden pedir paradas a demanda a partir del viernes

Las mujeres de la parte alta del Antiguo pueden pedir paradas a demanda a partir del viernes

Dbus pone en marcha este servicio con la idea de extenderlo a medio plazo a todos los búhos

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA

La que parecía una medida sencilla, como es que el autobús permitiese el desembarco nocturno de pasajeras fuera de las paradas oficiales, se va a poner en marcha este viernes no sin ciertas condiciones. La creciente presión social en favor de medidas que hagan la ciudad más segura para las mujeres ha obligado al transporte público a mover ficha. Donostibus inicia la experiencia piloto en la linea B8 Miraconcha, Benta Berri, Seminario con la idea de extenderla a medio plazo a los diez trayectos que realizan los 'búhos'. La posibilidad podrá ser utilizada por mujeres y menores de edad para bajar del autobús si se dan algunas premisas como la existencia de una acera de anchura suficiente para el desembarco con garantías de las pasajeras.

La concejala de Movilidad, Pilar Arana, y el gerente de Donostibus, Igor González, han explicado este martes en rueda de prensa los detalles de la puesta en marcha de la iniciativa. Como ya informó DV el pasado 24 de mayo, la empresa de transporte no es que fuera reacia a la medida, pero quería garantías para no meter en problemas a los conductores, que no pueden parar donde quieren sino allí donde se lo permite la normativa. Un informe firmado por los delegados de prevención laboral de la empresa ha sido asumido prácticamente en su integridad por Dbus y el Ayuntamiento para poner en marcha esta experiencia piloto con una serie de condiciones. «Pueden parecer restrictivas, pero para cumplir la legislación y garantizar la seguridad de los viajeros no podemos contravenir las normas de tráfico. Y, además, el conductor tiene que ir tranquilo y saber dónde puede parar y dónde no», ha explicado Arana.

El servicio se pone en marcha para aumentar la seguridad de las pasajeras desde que se bajan del autobús hasta que llegan al portal de casa. Una mujer podrá pedir al conductor que le pare cerca de su portal para reducir la distancia entre la parada oficial y su vivienda. La medida también se extiende a los menores de edad que, junto a las mujeres, se consideran los dos colectivos más vulnerables ante posibles agresiones.

Formación para los 23 chóferes de las líneas nocturnas

Donostibus va a formar esta semana a los 23 conductores que realizan los recorridos nocturnos para explicarles el nuevo servicio de paradas a demanda. La iniciativa se considera como una prueba piloto, no porque no vaya a tener continuidad y extensión en otras líneas búho, sino porque la compañía desconoce si tendrá mucho o poco tirón. Una alta demanda de este servicio podría complicar el cumplimiento de horarios en determinadas líneas lo que obligaría a reorganizar servicios. La experiencia de la B8 en los próximos meses servirá de guía para saber cómo actuar a futuro.

La línea B8, como el conjunto de los búhos, realiza su servicio a partir de la medianoche de los viernes, sábados y vísperas de festivos. Solo se podrán solicitar paradas a demanda en tres tramos del recorrido, que coinciden con el paso por las zonas altas del Antiguo: Desde Duque de Baena a Pío Baroja 5, entre la parada de Lugaritz-Geriátrico y el Seminario, y entre Donosti Zahar y Portuene 21. Las mujeres o los menores que deseen bajarse del autobús al margen de las paradas oficiales deberán acercarse al conductor y comunicarlo con una parada de antelación. La bajada del autobús se producirá por la puerta delantera del vehículo. Este servicio no se podrá utilizar para subir al autobús.

El criterio del conductor para permitir o no estas paradas será «inapelable». Entre los requisitos que se tienen que cumplir para una detención del autobús fuera de una parada oficial figura el que exista «una acera de una anchura mínima de 1,5 metros» donde los pasajeros puedan desembarcar de forma segura.

Los autobuses no se podrán parar «a menos de cinco metros de una esquina, cruce o bifurcación», ni si obstruyen los accesos rodados a inmuebles dotados del correspondiente vado o si obstaculizan el acceso de personas a un inmueble. Tampoco se podrán detener en lugares donde impidan la visibilidad de señales de tráfico, ni en «isletas, medianas, pasos a nivel, pasos para ciclistas, pasos de peatones ni rebajes de acera». En general, los autobuses no podrán parar allí donde la legislación o los reglamentos del transporte de viajeros lo prohíben expresamente.

El criterio del conductor

Movilidad y Donostibus han querido detallar todas estas condiciones antes de la puesta en marcha de la iniciativa para minimizar las posibles diferencias entre pasajeros y chóferes. En este sentido, el folleto que se ha editado al efecto, y que se buzoneará por todas las viviendas cercanas al trayecto de la línea B8, deja claro que «siempre prevalecerá el criterio del conductor» en caso de duda o polémica sobre si un viajero tiene derecho a que el vehículo pare en un determinado lugar. «Hemos buscado una combinación de flexibilidad, seguridad y accesibilidad» para poner en marcha una medida que, sin generar inseguridad a los conductores, «puede contribuir a hacer más cómodo el trayecto de vuelta a casa de las mujeres», ha resumido Arana.

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