Dbus perderá hasta 138.000 viajeros al año por la integración de Renfe en Mugi

Dos autobuses de Dbus, en la parada del Boulevard./SARA SANTOS
Dos autobuses de Dbus, en la parada del Boulevard. / SARA SANTOS

La concejala Arana critica el «trato diferente» y las «condiciones ventajosas» de que disfruta la operadora estatal y exige «homogeneidad» La Autoridad del Transporte prevé una caída de 113.000 euros en los ingresos de la compañía

Jorge F. Mendiola
JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

La Autoridad Territorial del Transporte de gipuzkoa (ATTG) ha echado cuentas y Dbus no sale bien parada. La compañía municipal perderá entre 102.300 y 138.000 viajeros al año por la integración de Renfe en la tarjeta Mugi, lo que representa una merma de ingresos de entre 113.515 y 153.129 euros.

Estos cálculos, compartidos ayer por la concejala de Movilidad, Pilar Arana, tras una interpelación de EH Bildu en la Comisión de Espacio Público, Obras y Servicios a las Personas, se obtiene de la suma de los viajeros que dejarán de ir en los autobuses de Dbus para subirse a los trenes de cercanías más los que ya utilizan ambas plataformas y con la integración tarifaria pagarán menos al hacer trasbordo.

Las pérdidas también afectarán a compañías como Lurraldebus o Euskotren. La primera será la principal perjudicada, con caídas de hasta 771.600 pasajeros y 986.823 euros al año. La segunda amortiguará el impacto hasta los 328.800 viajeros y 312.927 euros. Según las estimaciones de la Diputación, la repercusión en el resto de operadores representados en la ATTG podría superar el millón de euros.

Arana recordó que tanto el Gobierno Vasco como parte de los vocales del Ayuntamiento se abstuvieron sobre la incorporación de Renfe a Mugi y mostró su desacuerdo con las concesiones realizadas. «Se le dan unas condiciones ventajosas que los demás operadores no tenemos», criticó la edil jeltzale, quien reclamó ante la Autoridad del Transporte «que se mantuviera la homogeneidad de criterios, pero no fue posible».

«Un trato diferente»

La delegada de Movilidad insistió en alguno de los argumentos que ya esgrimiera ante la ATTG para justificar su abstención. Habló de «trato diferente» y citó, entre los privilegios que tendrá Renfe, la no equiparación de los ingresos garantizados y su actualización automática, así como el mantenimiento de los títulos bonificados propios. Dbus los tuvo que eliminar», advirtió Arana, quien concluyó que «todos los actuales operadores estamos jugando en un sistema de riesgo y a Renfe se le ofrece un escenario totalmente garantista».

De hecho, según precisó, las adaptaciones tecnológicas necesarias para la integración efectiva en el sistema Mugi no han sido costeadas por la compañía ferroviaria estatal sino por la propia Autoridad del Transporte, lo mismo que sucederá con actualizaciones venideras.

«No tiene sentido que los ayuntamientos tengan que ser los financiadores de integraciones de carácter supramunicipal», señaló la edil del PNV, quien subrayó la importancia de entender que «al final, para compensar el efecto de Renfe, estaremos abocados a que suba el sistema tarifario o que las administraciones realicen nuevas aportaciones a sus operadores o a la ATTG».

Las cifras

102.300
usuarios será la pérdida mínima anual en Dbus por la integración de Renfe en la tarjeta Mugi, según las previsiones de la Autoridad Territorial del Transporte de Gipuzkoa.
312.927
euros menos recaudará anualmente Euskotren por el mismo motivo, cifra que se deriva de una merma de entre 252.300 y 328.800 viajeros.
986.823
euros podría dejar de ingresar cada año Lurraldebus por la incorporación de los trenes de cercanías a la tarjeta única. Es el resultado de perder entre 547.500 y 771.600 viajeros.
28
millones de viajes cubren al año los autobuses de Dbus, que en 2017 manejó un presupuesto de 33 millones de euros.