Usuarios de Ernest Lluch se resignan a la provisionalidad de espacios por las obras del estadio

La biblioteca de la casa de cultura de Amara se ha trasladado de forma temporal a la segunda planta de Arcco./LUSA
La biblioteca de la casa de cultura de Amara se ha trasladado de forma temporal a la segunda planta de Arcco. / LUSA

La intensidad de uso ha caído con el traslado a Arcco y la dispersión de servicios, aunque impera la esperanza de un futuro mejor para la casa de cultura en el nuevo Anoeta

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

La casa de cultura provisional de Amara ha cumplido un mes de vida. Las obras del estadio de Anoeta obligaron al traslado de algunos servicios de Ernest Lluch a Arcco, en la plaza de Irun, lo que está provocando a su vez una progresiva adaptación de los hábitos de los usuarios al nuevo escenario. «Los cambios siempre cuestan, pero será cuestión de acostumbrarse», admiten.

Desde finales de marzo, la biblioteca cuenta con un espacio de 168 metros cuadrados en la segunda planta del centro comercial, mientras que el KZGunea -aulas de informática y formación en internet- se ubica en un local de 110 metros cuadrados en la primera planta.

La biblioteca está organizada en cuatro secciones principales: adultos (narrativa y libros formativos), hemeroteca (prensa, revistas y audiovisuales), infantil (narrativa y libros formativos) y servicio de internet y escáner. El servicio continúa con sus actividades habituales (tertulia literaria, visitas a la biblioteca, la hora del cuento, Babykluba...) y mantiene el mismo horario: de lunes a viernes, de 10 a 14 horas y de 16 a 20.30 horas y los sábados, de 10 a 14 y de 16.30 a 20.30 horas. Cierra los domingos y festivos.

La biblioteca y la sala de informática ocupan dos locales del centro comercial de Amara

El «ruido» de la actividad de ocio y hostelería «interfiere en el ambiente de lectura»

Desde Donostia Kultura explican que, por razones de espacio, la colección de Arcco dispone de unos 7.000 documentos -de los 40.000 con que contaba en el estadio-, entre ellos, libros, DVD, periódicos, revistas, CD infantiles y juegos WII, PSP... También existe la posibilidad de solicitar, con petición previa, el traslado al centro comercial de materiales de interés que permanezcan en la biblioteca de Anoeta, si bien las obras del campo afectarán a este servicio, que previsiblemente no podrá ofrecerse durante los meses de verano.

Los 40 cursillos en marcha se imparten ahora en el Velódromo, el polideportivo, el colegio Karmelo y otros puntos del barrio. En principio está previsto que el traslado temporal de estos servicios se prolongue por espacio de un año, por lo que los cursos de 2019 también se tendrán que impartir en aulas alternativas, a poder ser de titularidad municipal.

Esta semana se han clausurado el gazteleku, la sala de exposiciones y el salón de actos de Ernest Lluch. Y dentro de dos semanas está previsto el cierre del resto de servicios del centro cultural que tengan su sede en el estadio, incluido el haurtxoko, cuya reapertura se anuncia para el 11 de septiembre en una ubicación aún por determinar.

Resignados a la provisionalidad de espacios de Arcco, los usuarios han transmitido a Donostia Kultura las primeras quejas y sugerencias de mejora. Las limitaciones de espacio y la dispersión de los diferentes servicios de la casa de cultura son los principales handicaps que encuentran. Por el contrario, se valora del nuevo emplazamiento que está «más céntrico» y «resguardado» que el estadio. Y predomina, eso sí, la esperanza de que estas incomodidades merezcan la pena cuando se estrene la futura sede.

Otra queja frecuente es la relativa al «ruido» en la biblioteca y a la planta en la que está ubicada, ya que las actividades de ocio y hostelería del propio centro comercial «interfieren en el ambiente de lectura», por lo general tranquilo y sosegado. Por otro lado, al disponer de un local «tan pequeño» -de 900 metros cuadrados se ha pasado a menos de 200-, los diferentes espacios «están prácticamente pegados e invaden los unos en los otros». Todos estos factores han influido en el descenso del número de usuarios.

Una vez concluya la reconstrucción del campo de fútbol, la renovada casa de cultura Ernest Lluch contará con todos los servicios unificados en una misma sede y no en dos espacios diferentes, como ocurría hasta ahora. Las futuras instalaciones contarán con un único acceso -en el lateral más próximo al hotel- para biblioteca, salón de actos, gazteleku, haurtxoko y el resto de actividades. El techo de los locales se elevará por encima de los 3,2 metros, lo que permitirá ofrecer mayor amplitud y comodidad. Las previsiones apuntan a que la obra estará terminada para el curso 2019/2020 en su primera fase.

El concejal de Cultura, Jon Insausti, señala que durante las semanas previas al traslado a Arcco se han mantenido contactos con los vecinos del barrio para que conocieran todos los cambios. «El traslado de las instalaciones estaba previsto para junio, pero como ocurre en toda obra grande ha habido afecciones y cambios de última hora y los trabajos se adelantaron a marzo».

El edil del PNV, quien advierte de que «lo temporal nunca sacia al 100%», asegura que la futura casa de cultura Ernest Lluch -que atenderá a un 19% de los socios de Donostia Kultura- «será mucho mejor, con todo unificado en un mismo espacio».

Entretanto, ha surgido un movimiento vecinal que demanda el traslado del centro cultural a la sede de la Subdelegación del Gobierno en Pío XII. Han iniciado una recogida de firmas con este objetivo, pero desde el Ayuntamiento recuerdan que en 2017 ya se solicitó por escrito a Patrimonio del Estado y la contestación fue negativa. «El edificio se encuentra afectado y ocupado por distintos servicios de la Administración, sin que esté prevista su desocupación», zanjó el Gobierno central.

 

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