«Cruzas Easo y parece que entras en otra ciudad; esto está muerto»

Comerciantes y hosteleros ven el panorama negro, mientras algunos emprendedores apuestan por nuevos negocios

A. M. SAN SEBASTIÁN.

Parece insólito que manzanas enteras a 100 metros de la barandilla de La Concha permanezcan con prácticamente todos sus comercios cerrados, pero es lo que se puede observar en la calle San Bartolomé y el comienzo de San Martín. «La gente que vive y trabaja a aquí no tiene ni donde aparcar. Por no venir ya ni vienen familias con niños a la playa de La Concha porque sube la marea y no hay sitio; se van a la Zurriola. Y eso que aquí lo que es largo es el invierno. Es increíble, pero cruzas la calle Easo y parece que es otra ciudad». Así lo ven algunos emprendedores que suben la persiana todos los días, no sin ciertas dificultades.

Desde la tienda Eguzki Lore, en la esquina de San Martín con Marina, piden que se impulse cualquier cosa: «Creo que sería positivo hasta que volviera el ocio nocturno. Una peatonalización también estaría bien y la apertura de hoteles creo que será buena. Es que se nos ha ido hasta el Registro Civil», se lamenta esta mujer que regenta el local desde hace 35 años.

Desde el cercano Bar Ostarte, Laura no sabe ni por dónde empezar: «Esto está abandonado de la mano de dios, está viejuno, he pasado un invierno fatal. Otro año como este y lo dejo. Con decirte que si cerrara por las tardes ganaría dinero..., pero esto es un bar y no puedo». Los clientes dicen que tiene las mejores tortillas del centro de la ciudad, pero ella está tan desmoralizada que cree que «si pusiera en la barra el mejor pintxo del mundo tampoco lo vendería». La calle está desertizada y «toda la gente que pasea se va por La Concha». «Aquí no hay sitio ni para aparcar», critica. Entre semana pasan pocos clientes, pero «los fines de semana esto está muerto». Si no fuera por quienes se alojan en los hoteles y pensiones del entorno tendría que cerrar. «Para que luego hagan manifestaciones contra el turismo... si son los únicos que gastan», indica. Victoria Ferrer confía, desde la librería Justo, en el tirón que puedan proporcionar los nuevos hoteles. «Este es un barrio de gente mayor, de precios altos y con muchos pisos vacíos que se destinan al alojamiento turístico», aclara.

Pero también caben nuevos negocios. Ander Lujambio ha montado en un local minúsculo un alquiler de bicis con tours para turistas (Basque Epic) y ya está pensando en coger un local mayor porque está desbordado. En su tarjeta no pone ni la dirección postal. «Nosotros lo vendemos todo por internet. Y nuestra ubicación a 100 metros de La Concha es clave para que todo el mundo nos vea... en Google. Ahí es donde hay que estar bien posicionado. Y luego hay que aplicar el sentido común: No vas a vender muebles donde no hay tiendas de muebles, ni ropa donde no hay tiendas de ropa».

 

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