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«Creo que cuando dibujo, muchas veces dibujo lo que en realidad me gustaría haber podido fotografiar»

«Creo que cuando dibujo, muchas veces dibujo lo que en realidad me gustaría haber podido fotografiar»

«Pienso que el cuerpo del hombre es más cerrado y el de la mujer, más hacia fuera»

BEGOÑA DEL TESO

Un café en la terraza del Botanika. Es muy cafetera Olatz. Tanto que en su camiseta reivindica que cada mañana necesita uno. Recién tostado. Recomienda el de Donostea& Coffee en Sancho el Sabio y el del Desira en Errenteria. Empezó Periodismo pero se pasó a Publicidad. Tiene una agencia de marketing y comunicación en el 50 de la calle Mundaiz. Ustedes la encontrarán por las redes como Olatz Díaz Illustration.

- Conozco muy bien a 'la niña del Exorcista' pero no a 'La niña de los anuncios'. ¿Eres tú?

- Así me llamaba de pequeña mi madre. Es que me los sabía todos. Es que los cantaba todos. Es que me gustaban todos. Tengo 26 años, soy de la generación de la primera campaña de '¿Te gusta conducir?' Y como mi estación del año preferida es el invierno...

- Nieve, frío, chimenea... cuenta.

- Pues también me sabía todos los de Navidad; los de las muñecas, el de la Lotería. Todos.

- Así no tiene nada de raro que cambiases Periodismo por Publicidad.

- Cuando acabé en Leioa me fui a Ceinpro. A estudiar diseño. Porque aparte del café, los anuncios y el invierno también me gusta dibujar. Desde bien pequeñaja. De niña pintaba en plan más manga, más anime japonés.

- Toma ya.

- Debía ser que me apetecía que todo lo que hacía luciera muy exagerado. Desorbitado. De mayor me he vuelto más realista. Aunque con toques, muchos, de fantasía. Me encanta jugar con la acuarela en el ordenador.

- ¿Por?

- Porque nunca sabes cómo va a salir, qué forma va a tomar. Siempre te sorprende. En la pantalla primero hago el contorno, con la textura del lápiz y luego llega ya la acuarela...

- Por ahí arriba hemos escrito 'tabla'. ¿De qué? ¿De surf?

- De snow. Practico snowboard. Pronto abrirán la estación a la que más voy, la de Cauterets. La pena es que lo harán el mismo finde del mercadillo de Navidad que el Dabadaba organiza en el Kursaal y como ya he cogido stand, pues tendré que volverme antes de aquellas pistas.

- Leí que allá hay 20 pistas. Buena nieve y 36 kilómetros de longitud. Pero mejor cuéntanoslo tú.

- Mírame el tatuaje del corazón anatómico que tengo en el brazo.

- ¡¡¡???

- Fíjate, reproduce muy bien el paisaje de Cauterets. ¿Ves? Un pico alto, unos mil trescientos metros, Le Courbet, que luego se desliza hacia un valle, Le Cirque de Lys. ¿Sabes qué solemos hacer por la noche allá?

- Algo maravilloso, seguro.

- Vamos hasta arriba con las tablas a la espalda. Nos sentamos en lo alto, hacemos un pequeño picoteo, miramos las estrellas o la luna y luego bajamos ya sobre las tablas. Deslizándonos, practicando trucos nuevos. Es una gozada.

- Buena frase la de ahí arriba. Desarróllala un poco más. Bastante.

- Dibujo mujeres, sí. Fotografío mujeres, sí. Y muchas veces cuando dibujo lo que estoy haciendo es dibujar aquello que me habría gustado poder fotografiar.

- Tampoco está mal ese juego de palabras. Explícate.

- Me atrae el desnudo. El explícito. Quiero decir, el que se muestra libre, sereno, tranquilo. Hacia fuera. Pero tú sabes que no es tan fácil encontrar modelos para fotos de desnudos. Por eso he dicho lo que he dicho. Una cosa, mis mujeres desnudas nunca son débiles. Ni protegen su cuerpo con las manos o con velos. Para nada. Son fuertes. Y tienen un cuerpo que, como dibujante, me atrae más que el del hombre.

- Dinos por qué.

- El de ellos, que puede ser tan poderoso, es más cuadrado que el nuestro. Más cerrado. Me siento feliz entre las curvas y los volúmenes de un cuerpo de mujer. Me parece también que muestra más el interior y la verdad de la mujer retratada, mientras que el masculino oculta al hombre que hay dentro de él. Me interesan también las miradas. Es difícil captar en un dibujo lo que cuentan unos ojos. ¿Conoces la serie 'Mis musas'?

- Sí, puesto que algunos de esos trabajos están subidos a tu Facebook y tu Instagram. Bajo la advocación de Calíope. ¿Por que?

- Es otra de mis pasiones. Desde que de chica viajé a Italia y me paseé por muchos museos viendo esculturas, bustos, cabezas, frisos: la mitología. La latinas. Y la griega, con sus nueve musas. Y entre todas me atrajo la que más Calíope, protectora de la elocuencia, la belleza y la poesía heroica; amante de Apolo, hija de Zeus. Mis mujeres dibujadas son musas. Y cuando las subo a la red, otras chicas se sienten divinas.

- Los lunes, creo, llevas hasta Instagram la historia de ilustradores que son inspiración para ti. Comparte alguno de esos nombres. Compártelos en papel de periódico.

- Me seduce la obra de Audrey Kawasaki. Es de Los Ángeles. Pinta mujeres, sí. Al óleo. Sobre madera. A veces sus trabajos parecen manga y otras, Art Nouveau. Me maravilla Alphonse Mucha, que hizo carteles para Sarah Bernhardt. De los ilustradores actuales, me conmueve la ternura de Conrad Roset hacia sus personajes.

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