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El de Cervantes, segundo parking subterráneo

Como ya tenemos muy vista la actual plaza de Cervantes, recordamos su primitiva configuración./Kutxateka
Como ya tenemos muy vista la actual plaza de Cervantes, recordamos su primitiva configuración. / Kutxateka

Autoridades civiles, militares y religiosas inauguraron el aparcamiento y el «boceto escultórico» de Quijote y Sancho

Mikel G. Gurpegui
MIKEL G. GURPEGUISan Sebastián

Hace 45 años, las miradas se dirigían hacia el nuevo aparcamiento subterráneo de La Concha, que entonces se llamó de la plaza de Cervantes. Inaugurado oficialmente la víspera, el parking completaba en el Centro al ya existente de Oquendo, que había sido el primero en construirse en San Sebastián. El de Cervantes tenía la particularidad de sumar en la nueva urbanización de la plaza un conjunto escultórico, el de Don Quijote y Sancho Panza.

De todo ello informaba DV en su edición del 5 de julio de 1973: «Ayer a mediodía, se inauguró el aparcamiento de la Plaza de Cervantes, capaz para seiscientos vehículos, en dos plantas, con acceso de entrada al final de la Avenida de España y salida por la calle Andía. Cuenta también con un acceso a la playa de la Concha, así como los servicios de limpieza, etc.».

El acto de inauguración, como aún era costumbre, fue presidido por las autoridades civiles y militares: «El gobernador civil, don Eulogio Salmerón; el alcalde de la ciudad, don Felipe de Ugarte; el vicepresidente de la Diputación, don Santiago San Martín; el jefe del sector Aéreo de las Vascongadas, teniente coronel Pagola Lacarra; el coronel jefe del Regimiento Sicilia, don Manuel Rabanera Ortiz, los directores de las Cajas de Ahorros Municipal y Provincial y diversas personalidades».

Salvando la paradoja de que inaugurase una instalación subterránea un jefe militar del sector aéreo, señalemos que fue el entonces párroco de Santa María, José María Elgarresta, quien bendijo el aparcamiento. El alcalde Ugarte señaló en el acto inaugural que «se estaba llevando a cabo una buena política de aparcamientos subterráneos, que no ha terminado. Admitió que todo cambio que se efectúa en la ciudad supone una contrariedad para el ciudadano, pero que es el tiempo el que debe sentenciar si ha sido o no acertado».

Los problemas de tráfico y la novedad de los parkings subterráneos eran muy comentados entonces. Un editorial de nuestro diario dudaba de que el nuevo aparcamiento «viniese a resolver el problema de la fluidez del tráfico urbano. Por la sencilla razón de que los autos que se acojan al refugio del subterráneo dejarán sitio en la superficie, sitio que inmediatamente será ocupado por otros coches».

El Quijote 'original'

La noticia de la inauguración finalizaba así: «Simultáneamente en los jardines de Alderdi-Eder se dio por inaugurado el boceto escultórico de Don Quijote y Sancho». ¿Boceto? Es una forma de llamarlo, sí. Según se informó entonces , «el grupo escultórico de Don Quijote y Sancho instalado en La Concha es el boceto original del que está en la plaza de España en Madrid».

Como se recordará, Eguisa, la promotora del parking, adquirió el prototipo original realizado por el escultor Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932) que había servido para la realización del monumento de la madrileña plaza de España, siete veces mayor. Existe otra réplica de las figuras en Bruselas.

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