La calle Larramendi será peatonalizada el próximo verano entre Urbieta y Prim

La calle Larramendi será peatonal en los próximos meses. / A.M.
La calle Larramendi será peatonal en los próximos meses. / A.M.

La acera y la calzada se colocarán al mismo nivel, como en Reyes Católicos, algo que solicitaban los comerciantes desde hacía años

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

La calle Larramendi espera ya en cola a ser peatonalizada en los próximos meses. El Ayuntamiento ha aprobado este martes el proyecto que en las próximas semanas saldrá a licitación de obra. Se trata de eliminar la circulación y convertir el tramo entre Urbieta y Prim en una zona más amable para el peatón. La previsión municipal es que desaparezcan los coches al inicio del verano próximo, según explicó el concejal de Comercio, Ernesto Gasco.

Esta calle ubicada en el centro de la ciudad hace esquina con la peatonal Reyes Católicos, pero sin apenas aprovechar esta ventaja y con la única función de conducir a los vehículos desde Urbieta a otra calle cuyos comerciantes también han solicitado peatonalizar: Fuenterrabía. Se trata de viales que solo sirven a los conductores para aparcar o para dirigirse a un aparcamiento, bien en superficie o subterráneo, y que por esta circunstancia no son especialmente atractivas para el peatón, que busca calles más anchas y con más vida para realizar sus trayectos.

Los comerciantes solicitaron al Ayuntamiento la peatonalización porque la calle se ha quedado sin flujo de viandantes y al margen de los recorridos peatonales habituales. Cuando en su día se peatonalizó Reyes Católicos les prometieron que habría una segunda fase en Larramendi, pero todo se quedó en agua de borrajas. La plataforma comercial en favor de la peatonalización explicó que en aquella primera fase el saneamiento, las telecomunicaciones, el alumbrado y el gas fueron renovados en el tramo de Larramendi que va desde Urbieta a Prim. «Con lo cual el coste disminuye. La regeneración de la zona, la competitividad comercial de la calle y la creación de un nuevo espacio de esparcimiento para la ciudad, con comercios de calidad, superaría con creces el coste de la obra».

El zona central de la calle tendrá una capa de hormigón impreso de un color por definir

Los comerciantes de Larramendi expusieron al Ayuntamiento que la alternativa para comunicar Urbieta con Prim y Fuenterrabía se podría resolver con el «simple cambio de dirección de la calle Sánchez Toca». La peatonalización, entienden los comerciantes, contribuirá a «revitalizar los comercios y a generar puestos de trabajo».

La presión y la argumentación comercial finalmente ha hecho su efecto, pese a las resistencias iniciales del Departamento de Movilidad. «Tenía toda su lógica llevar a cabo esta intervención», añadió Gasco. «Va a ayudar a impulsar la zona, que se va a unir a Reyes Católicos como zona de paseo con comercios de calidad más visibles y accesibles para el donostiarra y el visitante».

En las próximas semanas las obras saldrán a licitación por un precio de 199.961 euros (IVA incluido). Acera y calzada estarán al mismo nivel. La banda de aparcamiento nocturno para residentes estará confeccionada con adoquín calizo gris de 12 centímetros de espesor. La actual zona de tránsito rodado se cubrirá con hormigón impreso de algún color.

Los trabajos está previsto que se ejecuten en un plazo de dos meses y medio, con lo que es previsible que para el inicio del próximo verano la peatonalización esté realizada.

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