El Ayuntamiento declara la Parte Vieja de San Sebastián zona saturada de toda actividad económica

Carteles de pensiones en una calle de la Parte Vieja, donde existen medio centenar de alojamientos turísticos./NAGORE IRAOLA
Carteles de pensiones en una calle de la Parte Vieja, donde existen medio centenar de alojamientos turísticos. / NAGORE IRAOLA

Los cambios normativos afectan a las plantas altas de los edificios y con ellos el gobierno municipal busca preservar los usos residenciales del barrio

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El gobierno municipal prevé aprobar el próximo martes una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para declarar la Parte Vieja zona saturada de toda actividad económica. La medida afecta a las plantas altas de los edificios -no a los locales- y tiene como principal objetivo preservar el carácter residencial del barrio.

El concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, explica que el inicio de los trámites para cambiar la normativa lleva aparejada la suspensión, por un periodo máximo de dos años, de nuevas licencias en el ámbito, moratoria que se extinguirá cuando el planeamiento reciba el visto bueno definitivo del Pleno.

A efectos prácticos, la suspensión temporal de licencias puede considerarse permanente, pues lo que se pretende es precisamente prohibir que las viviendas se destinen a usos distintos al residencial. Ese será el desenlace final del proceso, si bien el texto de la modificación en curso se refiere sobre todo a actividades vinculadas con el turismo, como son los alojamientos. Nuevos hoteles, pensiones y apartamentos en alquiler para estancias cortas ya no podrán instalarse en la Parte Vieja. Y de los existentes, solo continuarán abiertos aquellos que se ajusten a las normas urbanísticas propias del barrio, entre ellas la referida a hostelería y pisos turísticos.

De hecho, la intención de Urbanismo es incluso impedir que los establecimientos de hospedaje hoy legales y con licencia que en un futuro cierren sus puertas sean sustituidos por otros.

Los planes del gobierno municipal pasan por completar la redacción de los cambios en el PGOU en la fase de enmiendas. Será entonces cuando se incorporen al listado de actividades no permitidas todas las que tengan carácter económico, no solo las ligadas de forma directa al turismo. Según Ramos, con esta medida se evitará la picaresca de que una vivienda obtenga licencia para implantar, por ejemplo, una peluquería y en realidad ofrezca otro tipo de servicio no autorizado de manera encubierta.

«Nuestro propósito es contribuir a mejorar las condiciones de vida y convivencia de la población residente, contribuyendo a paliar el incremento del consumo de los espacios públicos por parte de turistas y visitantes, así como minimizando su actual condición de espacios públicos saturados», subraya el responsable de Urbanismo.

«Mitigar las afecciones»

La propuesta urbanística contenida en esta modificación del Plan General está «en perfecta consonancia con el pasado más reciente en lo que a la regulación e implantación de usos distintos al residencial en edificaciones de ese carácter se refiere, tanto a nivel de toda la ciudad, como en el ámbito concreto de la Parte Vieja, en particular», afirma Ramos, quien asegura que la protección del uso residencial en las viviendas «es una cuestión que, en términos generales, responde a una preocupación urbanística continua y constante en el que podríamos denominar urbanismo donostiarra moderno».

El edil del PSE reitera que el motivo fundamental del cambio en el planeamiento «no es otro que intentar contribuir a garantizar los derechos de la ciudadanía y mitigar la afección que conllevan los usos turísticos» en el barrio. En la actualidad y conforme a los datos del padrón municipal, en la Parte Vieja y el Muelle viven un total de 5.858 personas, de las que casi un 30% tiene más de 60 años y apenas un 15% es menor de 20 años.

La radiografía del lugar se completa con un «alto grado de concentración» de establecimientos hoteleros. Los trabajos previos a esta tramitación normativa han identificado un total de 51 establecimientos, entre los que hay 46 pensiones, 2 hoteles, un albergue y dos alojamientos con categoría de apartamentos, además de los pisos turísticos que superen las exigencias de la nueva ordenanza que regula este fenómeno.

Ramos recuerda que, tal y como está establecido, previa a la aprobación inicial del próximo martes se ha llevado a cabo un proceso de participación ciudadana, con sesiones públicas de exposición y explicación del documento y sus propuestas a las asociaciones de vecinos de la Parte Vieja, que ven atendida una de sus demandas históricas.

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