30 años sacando 'Txispas' a la otra cara de Donostia

Adolfo Luzuriaga 'Txispas', dibuja en el cielo algunos elementos característicos de sus viñetas ./JOSÉ USOZ
Adolfo Luzuriaga 'Txispas', dibuja en el cielo algunos elementos característicos de sus viñetas . / JOSÉ USOZ

Su particular forma de presentar la actualidad municipal le han convertido en una de las firmas más reconocibles de San Sebastián Adolfo Luzuriaga celebra tres décadas dibujando para DV sus viñetas humorísticas sobre la ciudad

Dani Soriazu
DANI SORIAZU

Corría la primavera de 1989. Un joven periodista de 29 años llegaba a las instalaciones de El Diario Vasco, en Igara, con una carpeta bajo el brazo. Dentro de ella custodiaba dos viñetas en las que se retrataba la actualidad municipal, pero con un toque de ironía. Era una mirada diferente de San Sebastián, donde no faltaban iconos como el Peine del Viento, la bahía de La Concha o el monte Igueldo, pero que estaba vestida con un fino sentido del humor que se reía, de una forma sana, del orgullo que todo donostiarra profesa por su ciudad.

Su propuesta gustó y fue en aquel preciso momento cuando ese joven plumilla de nombre Adolfo Luzuriaga sembró la semilla de 'Txispas'. Treinta años después puede presumir de ser una de las firmas de dibujante más características, reconocibles y queridas de la capital guipuzcoana.

«Para mí es una alegría saber que la gente disfruta con mi trabajo, sentir su cariño», asegura Luzuriaga, feliz de poder soplar las velas de este aniversario. A sus espaldas, más de 9.000 viñetas dibujadas y publicadas a diario en las páginas de la sección San Sebastián del DV, además de otros trabajos que lleva a cabo por demanda de particulares. La fórmula del éxito, según apunta, fue hacer algo que ningún dibujante hacía en aquel entonces. «Había mucha viñeta en formato de crítica política o social, hecha de forma abstracta. Pero no había ningún dibujante que retratara la ciudad en clave de humor. Y más en una ciudad como ésta, que se prestaba tanto a ello».

Durante este tiempo ha publicado más de 9.000 viñetas en las páginas de este periódico

«Mis ilustraciones no buscan el chiste, sino el tratamiento con humor de la actualidad local»

De ahí surgió también el nombre de 'Txispas'. Una invención propia para describir «algo que tenía chispa, y con un guiño al euskera escribiéndolo con 'tx'», aclara. A día de hoy no son pocos los que le llaman con este apodo, aunque los más cercanos, indica, siguen dirigiéndose a él por su nombre propio.

Luzuriaga, licenciado en Ciencias de la Información por la UPV, siempre recuerda que él, ante todo, es periodista, lo cual le ha permitido afrontar sus ilustraciones como un producto «puramente periodístico. Es como si hiciera artículos sintetizados en una viñeta». En este sentido, declara que no busca el chiste, «sino el tratamiento humorístico de la actualidad local».

Para muestra, una muy pequeña representación de sus trabajos se pueden contemplar en este reportaje. Por ejemplo, las obras de estabilización de la ladera junto al Peine del Viento se convierten bajo su prisma en una operación de cirugía estética a base de botox; la sociedad de Turismo se encarga de fabricar las olas para que los turistas puedan fotografiarlas; o la alfombra roja del Zinemaldia se transforma junto al hotel María Cristina en un improvisado bidegorri por el que circula el actor estadounidense, y ganador del Premio Donostia, Danny DeVito.

«Mis viñetas conectan con la idiosincrasia de la ciudad, por eso 'Txispas' está por encima de creencias o ideologías, y así me lo hace sentir la gente», apunta. Y este espíritu seguirá por muchos años más porque, asegura, «quiero seguir con este producto mucho tiempo. No pienso en jubilarme porque es una actividad que disfruto muchísimo».

Los clásicos de su obra

Las líneas, los trazos de sus ilustraciones se han ido definiendo con el paso del tiempo, forjando el carácter de Luzuriaga como viñetista, pero desde el origen con un estilo muy característico. «Tengo una especie de nostalgia del cómic franco-belga. Ejemplos como Tintin, Spirou y Fantasio... han sido referentes para mí desde pequeño, con una línea clara», señala, algo que refleja en sus trabajos. Así, al principio, cuando publicaba en blanco y negro, trabajaba con lápiz, carboncillo y un rotulador-pincel que compraba en San Juan de Luz y que le permitía «hacer desde trazos gruesos o finos y jugar con esa línea clara que me gustaba». Las nuevas tecnologías ahora han facilitado mucho el trabajo, ya que todo lo realiza sobre una tablet. En cuanto a la creatividad, es algo que le viene por naturaleza. «Desde siempre me ha sido fácil encontrar la inspiración».

Recuerda que de pequeño ha explotado esta afición, aunque él siempre quiso ser reportero, «al estilo de Miguel de la Quadra-Salcedo». Rememora como en el colegio del Sagrado Corazón de Errenteria, localidad donde se crió y donde vive actualmente, «en tiempos de Franco, hacía caricaturas de los curas, críticas sin hacer sangre. Las colgaba en el tablón de anuncios. Y oye, la gente se reía y, lo mejor de todo, no me las quitaban ni me echaron del centro».

En sus obras desde siempre han estado presentes los paisajes típicos, rostros populares de la ciudad, o esos característicos ojos grandes que dan vida a elementos del paisaje (como barcos, edificios o la propia isla de Santa Clara). Y a lo largo de los años, un personaje que se ha vuelto recurrente: el del agente de la Guardia Municipal.

Policías depilándose las piernas por la llegada del verano o lidiando con el tráfico, son solo algunos de los motivos que han inspirado sus ilustraciones. Y aunque las chanzas a su costa han sido varias, el cuerpo de policía donostiarra las ha aplaudido por su contribución a la difusión de la labor de la Guardia Municipal e incluso le concedieron la Medalla de Oro. «Fue una sorpresa absoluta y todo un honor».

Ojos en la isla

Entre las anécdotas de estos 30 años de andadura como 'Txispas' recuerda con cariño la exposición colocada en el Ayuntamiento, en 1995, donde se recogía buena parte de su trabajo. «Ahí fue cuando empecé a sentir en qué se había convertido 'Txispas'», reconoce. Asimismo, le viene a la memoria la vez en la que propuso colocar unas grandes estructuras en forma de óvalo en la isla de Santa Clara, «para darle unos expresivos ojos al estilo 'Txispas'». Dice que incluso hubo un estudio en firme por parte del Ayuntamiento. «Era factible y nada caro, pero como muchas otras cosas de la vida, quedó en agua de borrajas», señala.