El nuevo Amara Viejo toma forma

Las escaleras de la calle Arroka son criticadas por algunos vecinos, mientras que otros piden paciencia «porque hay rutas alternativas»./
Las escaleras de la calle Arroka son criticadas por algunos vecinos, mientras que otros piden paciencia «porque hay rutas alternativas».

Mientras algunos vecinos critican que las escaleras son obstáculos al tránsito, otros piden paciencia

Cristina Turrau
CRISTINA TURRAU

No llueve a gusto de todos con las obras que se desarrollan en Amara Viejo, dentro del proyecto del nuevo San Bartolomé. Las escaleras que han surgido en la remodelación de la zona, junto a la calle Arroka son motivo de protesta para algunos. «Vemos que la nueva urbanización de este entorno se está haciendo a base de escaleras o rampas, cuando antes disfrutábamos de superficies planas», dice una vecina de la zona. «Nos ponen escaleras en zonas que eran lisas. Aquí vivimos mucha gente mayor y lo que menos necesitamos son obstáculos».

Rosa se suma a la conversación. «Estoy completamente de acuerdo sobre el tema de las escaleras», dice. «El callejón de Arroka era liso, sin escaleras ni cuesta. Que piensen en los demás porque la gente se hace mayor».

Carlos, otro vecino, dice lo mismo. «La entrada al callejón de Arroka, al que accedían los coches y los peatones, era liso. Tendrían que ponerse en la piel de las personas que llevamos a gente en sillas de ruedas, en la piel de los mayores y en la de la gente con discapacidad. ¿Por qué ahora hay que subir cuestas o escaleras cuando Amara Viejo era llano?».

«A mucha gente le falta paciencia; hay escaleras para salvar el desnivel pero hay rutas alternativas»

«Falta paciencia»

Josean lo tiene claro. «A mucha gente del barrio le falta paciencia», dice. «Hay escaleras porque con la remodelación ha habido que salvar mucho desnivel. Pero hay rutas alternativas para conectar las zonas. De verdad que no entiendo por qué la gente se queja tanto».

Otro motivo de protesta entre la vecindad de Amara Viejo es el cierre de la conexión entre la calles Lizarra y la calle Amara. «Tenemos un paso que ahora está cerrado y la obra, parada», dice un vecino de la zona. «Ya nos gustaría saber cuánto tiempo va a seguir así. Los que vivimos en el barrio no podemos pasar por ahí. Hay que dar una vuelta bastante grande».

Entre los tertulianos de la zona de Arroka hay quien desconfía del anuncio del Ayuntamiento de que esta plaza y la zona norte de la plaza Easo estarán terminadas en mayo. Se anuncia para esta fecha también el nuevo edificio municipal que se construye junto a la calle Lizarra y que acogerá las oficinas municipales de Udalinfo. En este edificio se colocarán los sillares rescatados de la antigua Casa de Baños de la calle Easo.

«Las fechas que nos han ido dando para la apertura de la calle Lizarra y otras realizaciones en el barrio siempre se han ido incumpliendo», dice Martina. «¿Por qué vamos a confiar ahora en que lo que anuncian va a cumplirse? Además, una cosa que me parece difícil es integrar con éxito las piedras retiradas del viejo edificio de baños de la calle Easo, al que nadie hacía caso y que estaba en muy mal estado. Ahora parece que se trata de un tesoro, cuando los que vivimos aquí sabemos que no es así».

El Ayuntamiento protegió el edificio de la Casa de Baños de la calle Easo con el grado C en el Peppuc y apostó por su traslado a una zona cercana. Sus sillares de desmontaron hace más de tres años y se recolocarán en el nuevo edificio. Acogerá oficinas de Udalinfo y tendrá unos 500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, una de las cuales será bajo rasante.

Amara Viejo es un barrio con población de edad avanzada, que con las nuevas edificaciones se ha abierto a la llegada de nuevas familias. «Se nota mucho en el barrio y da gusto ver locales nuevos y tiendas de decoración, donde antes solo había viejas instalaciones», dice una residente. «La renovación va a ser buena para todos, porque este barrio estaba llamado a regenerarse».

Los vecinos esperan expectantes la renovación prevista en plaza Easo. La unión entre la plaza Arroka y la de Easo será una zona de coexistencia semipeatonal, con un solo carril de circulación y aceras más anchas. La calzada estará al mismo nivel que la zona peatonal. Se renovarán completamente el pavimento y el mobiliario urbano.

«Espero que hagan bien las cosas», dice Jon. «Este barrio es como un pueblo. No hay más que venir un sábado y un domingo por aquí para ver cómo están las terrazas. Amara Viejo tiene mucha vida y su núcleo vital es esta zona de la plaza de Easo. Espero que todo lo que se proyecte sea respetuoso con esta trayectoria. Está muy bien que vengan nuevas familias, pero que se respete el estilo de vida de los vecinos que hemos nacido aquí y a los que nos sigue gustando hacer vida de barrio».

Santi se suma a la conversación. «Aquí vive mucha gente mayor y nos tienen que facilitar la vida. En las calles de San Sebastián puedes ver que el Ayuntamiento no se acuerda siempre de la gente de edad. Hay muchas aceras sin rebajar y muchos obstáculos en el tránsito urbano. «Que piensen en todo tipo de ciudadanos».