Aiete ya tiene trazado para su bidegorri

Los ciclistas circularán por el bidegorri más protegidos que ahora. / PEDRO MARTÍNEZGráfico
Los ciclistas circularán por el bidegorri más protegidos que ahora. / PEDRO MARTÍNEZ

Se modifica el sentido de Dr Marañón y Munto para una mejor circulación de peatones y ciclistas | Arana (PNV) espera que para antes del verano estén construidos los 850 metros de la primera fase

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Fumata blanca en Aiete. El Ayuntamiento de San Sebastián ha presentado a los vecinos el trazado definitivo del bidegorri proyectado para la primera fase, con los cambios solicitados por la asociación Lantxabe. El carril ciclista y el recorrido peatonal por el paseo de Aiete, entre Munto y Jesuitinas, tendrá un discurrir más directo y sin tanto requiebro gracias a una modificación del sentido del tráfico rodado en la manzana del antiguo merendero. El proyecto se aprobará en breve en la Junta de Gobierno Local, luego saldrán a licitación las obras y la concejala de Movilidad, Pilar Arana (PNV), espera que el carril bici esté construido antes del próximo verano.

Es otra batalla más que gana la peleona asociación Lantxabe que en esta legislatura ha logrado que Osakidetza comience a construir el ambulatorio y acaricia ya la inauguración del ascensor inclinado entre Melodi y Morlans. No solo eso. Gracias al activismo de sus vecinos ha conseguido que los Presupuestos Participativos incluyan una partida económica de 15.000 euros para redactar la prolongación del bidegorri hasta La Cumbre, en lo que será la fase III del recorrido ciclista por el barrio. La fase II -ahora se elabora el proyecto- comprenderá el recorrido en bici desde la rotonda de Jesuitinas hasta la glorieta de Pagola.

Pero lo que ha estado en cuestión durante los últimos meses era la propia fase I, el trazado principal por el corazón de Aiete que permitirá a los ciclistas circular de forma segura entre la rotonda de Jesuitinas y el ambulatorio. Ha sido una labor complicada introducir un recorrido ciclista entre la carretera y las aceras de un barrio con muy escaso margen peatonal junto a la calzada. La solución definitiva hace alguna filigrana, en algunos casos habilita un carril de un solo sentido y en otros tramos, ante la falta de espacio, ni tan siquiera señaliza la banda ciclista: deja una acera de coexistencia con los peatones que los protagonistas tendrán que saber gestionar. «Es por ello que no le llamamos propiamente un bidegorri sino una vía ciclista con calmado de tráfico y mejoras peatonales», explicó Arana.

El trazado ciclista discurre por la acera derecha en sentido Hernani. El problema más grave que encontraron los vecinos en el proyecto inicial era el trazado sinuoso que debían realizar tanto los peatones como los ciclistas que discurrían por el paseo Aiete al llegar al caserío Munto. En este punto hay un cruce en cuesta hacia arriba que permite a los vehículos que circulan por el paseo de Aiete dirigirse hacia el Antiguo por el paseo Doctor Marañón. Esta circunstancia y la presencia de un árbol de porte en el lugar llevaron a los técnicos de Movilidad a desviar el discurrir peatonal y ciclista de su trazado recto, obligaba a hacer un requiebro, subir una cuesta para luego volver a bajar a la acera. La asociación Lantxabe llegó a proponer que los coches dieran la vuelta en la glorieta de La Cumbre para restar conflictividad a este cruce, algo que no convenció a Movilidad. Pero los técnicos de este departamento han encontrado otra fórmula que finalmente ha satisfecho a todos. La alternativa consiste en cambiar la dirección de la circulación del conjunto de la manzana en la que se ubicaba el antiguo caserío Munto, de tal forma que para ir desde el paseo de Aiete al Antiguo el acceso se realice desde el cruce con la calle Munto. Esta solución permite que el trazado peatonal y ciclista discurra en línea recta y pegado a la calzada en el cruce con Doctor Marañón, lo que ahorra tiempo y una cuesta a todos los que circulan por este eje viario.

El bidegorri seguirá por la acera hasta las inmediaciones de la iglesia parroquial donde desaparecerán las señales y se formará un zona de coexistencia en la que los ciclistas deberán bajarse de la bici si hay peatones, una situación que volverá a reproducirse a la altura del Jolastoki. A partir de esta cancha deportiva, el bidegorri ocupará la banda de aparcamiento existente frente a los jardines del Palacio de Aiete, donde desaparecerán 38 plazas de estacionamiento, aunque se habilitarán plazas para personas con discapacidad y zonas de carga y descarga. Frente a la entrada principal al Palacio la vía ciclista discurrirá por un estrecho carril de un solo sentido.

El proyecto costará 640.000 euros y tendrá 6 meses de plazo de ejecución. En breve será aprobado por la Junta de Gobierno Local y posteriormente su construcción saldrá a licitación. Pilar Arana confía en que «esté ejecutado antes del próximo verano».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos