Preocupación municipal por la seguridad del Abordaje Pirata de Semana Grande

El descontrol es la característica de la fiesta del Abordaje Pirata en el Muelle./
El descontrol es la característica de la fiesta del Abordaje Pirata en el Muelle.

Profesores de IVEF expresan su inquietud al Ayuntamiento sobre este acto festivo

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN

La preocupación por la seguridad de los participantes en el Abordaje Pirata de Semana Grande ha llegado hasta el Parlamento Vasco y es un asunto que está siendo tratado en conversaciones entre responsables del gobierno municipal y el Gobierno Vasco. ¿Cómo garantizar que no pase nada grave en una fiesta que arranca en el muelle, con embarcaciones endebles confeccionadas en unas horas, y donde la única norma que se sigue es el despiporre? Este multitudinario acto festivo, una de las mayores atracciones de la Aste Nagusia de los últimos años, ha suscitado la inquietud también de algunos profesores de la IVEF (Instituto Vasco de Educación Física) que han expresado a varios concejales del Ayuntamiento sus dudas de que todo esté atado y bien atado para que no ocurra ninguna desgracia. El grupo popular ha formulado una pregunta al alcalde para su respuesta en las comisiones del próximo lunes.

El Abordaje Pirata coge cada año más fuerza y ya son miles de personas, jóvenes en su mayoría, las que se congregan en el puerto con sus embarcaciones artesanales fabricadas a base de palés de madera, neumáticos, somiéres e hinchables. La preocupación municipal por la seguridad de este evento nunca se ha ocultado, pero siempre se ha quedado en segundo plano ante la incomodidad de aparecer como el aguafiestas de un acto que cada año suscita más adhesiones. Esta posición secundaria del Ayuntamiento ha sido posible también porque el evento, aunque dentro del programa oficial de la semana Grande, no está organizado por Donostiako Festak y además parte de un lugar, el muelle, en el que la autoridad competente es el Gobierno Vasco.

Pero el debate ha llegado ya a los despachos municipales. En primer lugar, porque unos profesores de IVEF mostraron al gobierno municipal su preocupación por cómo se desarrolla el evento y su aparente descontrol. Multitud de jóvenes en un ambiente festivo, apiñados en un espacio donde está prohibido bañarse y plagado de embarcaciones de pegote que chocan unas contra otras no parece el mejor escenario para la seguridad de los participantes. Esta inquietud fue trasladada a miembros del gobierno municipal y al grupo municipal del PP.

Las exigencias del Gobierno Vasco

1. Cumplir todas las ordenanzas municipales, en concreto las de ruido y civismo

2. Contar con un informe municipal que certifique que se cumple la Ley de Actividades Recreativas

3. Contratar un seguro de responsabilidad civil por daños a los participantes y a terceros

4. Informar al voluntariado y al público asistente de los riesgos de la actividad

5. Se prohíbe el baño dentro del puerto y se obliga a restaurar tras el evento la realidad física alterada

El ejecutivo de Eneko Goia ha mantenido ya una primera reunión con los responsables de Puertos del Gobierno Vasco para tratar esta cuestión y se mantiene a la espera de nuevos encuentros para profundizar en la cuestión. Fuentes del gobierno municipal reconocieron que «la gran cantidad de gente que se congrega en el evento supone un riesgo para la seguridad. Lo que nos importa es que la fiesta se desarrolle en condiciones de seguridad óptimas», aclararon.

El PP también ha movido ficha y por medio de sus respresentantes en el Parlamento Vasco formuló varias preguntas sobre la cuestión a la consejera de Medio Ambiente y Política Territorial, Ana Oregi, bajo cuya dirección se encuentran las competencias en materia de Puertos. En su respuesta, efectuada el pasado 11 de mayo, la consejera explica que para autorizar la celebración del Abordaje Pirata se exige a los organizadores, en primer lugar, «cumplir las ordenanzas municipales» y en concreto las que regulan la contaminación acústica por ruido y vibraciones y la Ordenanza de Civismo. Donostiako Piratak además debe cumplir todas las condiciones que el Ayuntamiento exige a las asociaciones para organizar actos en la vía pública. Para obtener la autorización debe existir un informe técnico municipal que certifique que el evento cumple los artículos 15 y 16 de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas sobre «condiciones de seguridad, higiene y comodidad» que garanticen la seguridad del público asistente, y sobre la necesidad de contratar un seguro de responsabilidad civil por «daños a los concurrentes y a terceros». Además se debe obtener autorización de Capitanía Marítima para la seguridad en la navegación, se reclama a los organizadores prevenir la «contaminación marítima producida por las embarcaciones y las balsas» participantes, y se exige conocer y acatar el plan de emergencia del Puerto, e «informar al voluntariado y al público asistente de los riesgos que entraña una actividad de este tipo».

Oregi añade que para autorizar el Abordaje Pirata los organizadores deben dejar libre el vial del Puerto en previsión de cualquier situación de emergencia, se les responsabiliza «de la vigilancia y ordenación de la zona», y se prohíbe el baño dentro del recinto portuario. Finalmente se obliga a los impulsores de esta fiesta a «mantener en buen estado el dominio público» y a «restaurar la realidad física alterada» al finalizar el evento (el año pasado se retiraron 15.400 kilos de madera y 1.480 de basura).

Donostiako Piratak denunció el año pasado que «cada año se nos ponen condiciones más duras y estrictas para darnos el permiso» para las diferentes actividades que organizan en el Puerto, entre ellas el Abordaje Pirata.