La iglesia más antigua está en Igeldo

La iglesia más antigua está en Igeldo

La parroquia de San Pedro Apóstol es del siglo XII y muy poco conocida por los donostiarras

AMALIA IBARGUTXI

El Camino del Norte pasa por Donostia hacia Santiago de Compostela y reúne, entre otras cosas, innumerables templos cristianos de gran valor histórico y artístico. Como es el caso, por ejemplo, de la parroquia de San Pedro Apóstol, en Igeldo. Es la iglesia más antigua de San Sebastián y data del siglo XII. A modo de muestra y para situar la parroquia en un contexto, un dato: las basílicas de Santa María y San Vicente, de la Parte Vieja donostiarra, fueron construidas en los siglos XVIII y XV, respectivamente.

La última decisión de la Unesco ha sido declarar el Camino del Norte Patrimonio de la Humanidad. Juanjo Lizartza, el párroco de Igeldo, espera que esta distinción sirva para «dar voz y recordar este templo, que siendo el más antiguo de Donostia, continúa siendo desconocido para muchas personas».

El origen de la iglesia se sitúa en la Alta Edad Media. Algunos elementos anteriores al románico lo indican. Entre ellos, caben destacar las dos ventanas prerrománicas ubicadas en el presbiterio actual, solo visibles desde el interior, y las dos puertas, también de la época prerrománica, situadas al oeste y al sur de la parroquia. La puerta del sur, aunque esté tapiada, se ve desde fuera. El vano o apertura de la puerta del oeste está tapiado en la parte inferior. La superior, cubierta con una vidriera, es visible tanto desde el interior como desde el exterior del templo. La pila bautismal es ya de estilo románico.

Algo muy común en la arquitectura religiosa es la remodelación de los templos según pasaba el tiempo y el estilo arquitectónico evolucionaba. Las ventanas y puertas son, en la parroquia de San Pedro Apóstol, el recordatorio de una iglesia cuya dimensión se correspondería con la mitad de la actual. De algunas de las remodelaciones de la iglesia hay documentos que lo acreditan; de otras, solo hay indicios.

Ya en 1983, el cura e historiador Manuel Lekuona destacó cuáles eran los elementos más antiguos en la iglesia de Igeldo. Elementos que delatan una construcción muy antigua, muy poco común en la zona de Donostia. Un ejemplo, el aparejo visigótico visible en el muro exterior del sur y en los interiores del norte y del oeste, compuesto por piedras sillares cortadas de manera que se evita su deslizamiento hacia un lado. Otro ejemplo, el arco rebajado situado bajo el coro alto zaguero.

El templo consta hoy en día de una sola nave rectangular, orientada de este a oeste. Está cubierta por una falsa bóveda de escayola sobre el cual se sitúa un tejado a dos aguas. Alcanza los 10 metros de altura y los 24 metros de longitud.

La capilla interior, que es de estilo gótico, está compuesta por trompas y pechinas representando unión del cielo y de la tierra y la bóveda, que simboliza el cielo encima de la tierra. Además, los cinco medallones situados en los nervios de la bóveda llevan esculpidos la cruz de Santiago, que muestran la continua peregrinación hacia Santiago que se ha producido en la costa guipuzcoana.

Volviendo atrás hasta el siglo XVII, se encuentra la primera noticia que menciona la existencia de la casa cural, que estaba en esa época alejada de la iglesia y de la actual casa cural. No se sabe exactamente cuándo sucedió el cambio de aquella primera casa a la actual, pero hay registro de que la comisión parroquial pidió en 1968 la autorización de los vecinos para solicitar un préstamo de 300.000 pesetas a la Caja de Ahorros Municipal. Trece vecinos asumieron la responsabilidad económica de la obra. Esta casa, además de vivienda para el párroco, sirvió también de albergue de peregrinos.

Dando un salto al presente, Juanjo Lizartza, el actual párroco de Igeldo, se encuentra en plena recolecta de fondos para reconstruir el tejado de la iglesia, que «está en muy mal estado por culpa del agua y la humedad que ésta genera». Juanjo llegó a Igeldo hace cuatro años y empezó entonces a hacerse cargo, además de las misas, de los problemas de la parroquia. El primero a solucionar, el tejado. Ha recolectado 6.000 euros gracias a los feligreses que acuden a la iglesia, pero el presupuesto para la obra era cuando se elaboró, hace un año, de 36.000 euros. El segundo, recuperar las ayudas del Ayuntamiento que hace cuatro años fueron canceladas. «Si el nuevo gobierno o la Diputación de Gipuzkoa no proponen soluciones, yo mismo acudiré a pedir ayuda a las instituciones», explica el párroco. Sueña también con abrir un pequeño albergue para los peregrinos que van hacia Santiago, aunque sin ayudas económicas no parece una opción real.

Pero no todo iba a ser malo. El párroco, desde que llegó a Igeldo, ha visto cómo nueve niños y niñas (cuatro el año pasado y cinco este año) han hecho la catequesis y la comunión, una iniciativa que él empezó y que, teniendo en cuenta la cantidad de habitantes de Igeldo, le parece «un dato muy positivo». Asegura que gente de pueblos guipuzcoanos e incluso de La Rioja decide bautizar a su hijo o hija en la iglesia más antigua de Donostia.

La ikastola de 1825

Los curas de Igeldo han destacado también por otras cuestiones. Orixe, en la Parte Vieja, fue, el 8 de septiembre de 1970, la primera ikastola de San Sebastián en adquirir la legalización oficial. Pero antes hubo ikastolas clandestinas, no oficiales, donde ya se enseñaba y ya se aprendía en euskera. Manuel Arregui, párroco de Igeldo de 1824 a 1826, hizo algo fuera de lo que abarcaba su trabajo. Abrió una escuela gratuita en la que aprendieron a leer y a escribir cuarenta y seis personas.

Fueron doce discípulos escribientes, veinte de lectura y catorce principiantes.

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