Un nuevo impulso a la bicicleta

Habrá aparcamientos subterráneos y portátiles, más tramos de bidegorri y el objetivo «a corto plazo» es volver a disponer de 200 bicis eléctricas en el sistema público de alquiler

Una joven coge una bici eléctrica en una estación de dBizi./
Una joven coge una bici eléctrica en una estación de dBizi.
JORGE F. MENDIOLA

La bicicleta es un medio de transporte barato, saludable y ecológico que en los últimos años ha ganado mucho terreno, pero todavía tiene un largo camino por recorrer en ciudades como San Sebastián. A pesar de la orografía favorable de la capital guipuzcoana, con sus barrios más concurridos a nivel del mar, hay zonas en cuesta que por motivos obvios se resisten a la revolución de las dos ruedas. No es la única pega que encuentran los usuarios para moverse por las calles. La falta de espacios para aparcar, las limitaciones de la red de bidegorris, el deterioro del sistema público de alquiler y la falta de cultura de convivencia con peatones y otros vehículos son frenos que impiden la explosión definitiva del pedaleo urbano.

Para paliar estas deficiencias y generalizar el uso de la bici -vehículo oficial de la Capitalidad Cultural Europea de 2016- el Ayuntamiento va a poner en marcha una batería de medidas que abarca prácticamente todas las facetas de la movilidad sostenible. Entre las principales novedades que se anuncian destacan la habilitación de más zonas de aparcamiento -tanto subterráneas como portátiles para eventos y días de playa-, la extensión de las vías ciclistas y la restitución de las bicicletas averiadas de dBizi. Pero hay algunas más que pronto verán la luz, según avanza la concejala de Movilidad, la jeltzale Pilar Arana.

Su departamento empezará por lo más urgente: el sistema de alquiler. Ella conoce los entresijos de su implantación y desarrollo en otros lugares como Barcelona porque durante su etapa en la Diputación los analizó a fondo para su posible implantación en el territorio. Por eso es una voz autorizada en la materia.

Lamenta que el servicio dBizi está «prácticamente desmantelado» ya que de las más de doscientas bicicletas que había hace un año sólo quedan disponibles unas cincuenta. «Y disponibles entre comillas porque muchas de ellas están bloqueadas y tampoco pueden utilizarse», puntualiza. Su compromiso «a corto plazo» es intentar recuperar las cifras de 2014. «Entonces el servicio ya había echado a andar y aunque no disponía de todas las bicicletas previstas, funcionaba dignamente. Queremos que vuelva a haber 200 bicis en la calle y quizás para los meses de octubre y noviembre lo hayamos conseguido», predice con ilusión.

Una de las causas de la escasez de bicis eléctricas en circulación es el vandalismo que sufren las estaciones, sobre todo por parte de grupos de menores y adolescentes que arrancan las bicis de los anclajes. El anterior gobierno municipal estudió diferentes soluciones, se implementó un nuevo software y se incrementó la vigilancia policial en las zonas calientes -Antiguo y Universidades-, si bien esta es una lacra que afecta en mayor o menor medida a las dieciséis estaciones de dBizi que hay repartidas por San Sebastián.

Control de los anclajes

«El problema de fondo es que el servicio ha evolucionado pero no se le han dedicado el tiempo y los recursos necesarios. A raíz de los actos vandálicos se ha mejorado el control de los anclajes para que las bicicletas no se puedan extraer con tanta facilidad. Pero todavía hay que hacer algunos cambios e intentaremos ponerlos en marcha lo antes posible», explica Arana.

¿Y cuáles serán los próximos pasos a dar? La responsable de Movilidad prefiere esperar a que el objetivo de colocar 200 bicis en la calle se cumpla. «A partir de ahí iremos analizando el sistema y estudiando cuáles son las siguientes intervenciones a acometer». De momento es «solo una idea», pero desde el ejecutivo de Eneko Goia se plantean reforzar las estaciones del Centro durante el 2016 y atender la demanda de nuevas estaciones en los barrios altos.

Según datos del Observatorio de la Bicicleta Pública en España, la mitad de los casi 130 servicios de alquiler que existían en 2011 ha desaparecido, un fenómeno que se explicaría en gran parte por su elevado coste de mantenimiento. «La bicicleta pública, en especial la eléctrica, es un sistema caro y hay que dedicarle muchos recursos. Uno de los primeros que entró en funcionamiento, el de Barcelona, ha estado a punto de morir de éxito ya que, aunque en teoría se financia con la publicidad, los ingresos por esa vía son limitados y en cualquier caso es un dinero que dejas de destinar a otras necesidades», argumenta la concejala del PNV.

El último informe del observatorio compara el número de préstamos por bicicleta y día y concluye que los sistemas públicos con mayor grado de utilización son, por este orden, los de Valencia, Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Bilbao, Madrid, Málaga, Elche, San Sebastián, Castellón, Valladolid y Albacete. En cuanto a impacto sobre la población -préstamos por cada mil habitantes y día-, ciudades medianas como Castellón o Elche superan a grandes urbes como Madrid, Bilbao o Málaga. Otras localidades de tamaño menor con resultados meritorios son A Coruña, Valladolid, Albacete o incluso Getxo. Es en esta liga en la que dBizi no da la talla.

Pero no solo del alquiler público vive la bicicleta. Hay miles de personas que recorren a diario los bidegorris con sus bicis particulares y para ellos el gobierno municipal también prepara mejoras. La más original es la reserva de plazas en los aparcamientos subterráneos de La Concha y plaza de Cataluña. En principio serán para los residentes de ambos parkings, pero si no hay suficiente demanda se abrirán al resto de vecinos del Centro y Gros.

La extensión de la red de bidegorris es otra inquietud del departamento de Movilidad, que ya planifica los ramales a construir. El próximo barrio en beneficiarse de vías de uso exclusivo para bicis será Egia, una herencia del gobierno de EH Bildu cuyas obras están ya adjudicadas. Sin embargo, en esta operación de calmado del tráfico también se notará la mano del nuevo ejecutivo. «Faltaban por ultimar pequeños detalles del proyecto de ejecución y, aunque no estaba previsto ni presupuestado, queremos hacer un remate digno en la curva de Duque de Mandas y Cristina Enea que sea acorde a la estética de Tabakalera», desvela Arana.

Loiola y Añorga Txiki

La delegada peneuvista repasa el estado del resto de actuaciones en marcha, como el tramo de la Travesía de Loiola hasta la curva de Txomin Enea, «que ya está en fase de licitación», o la conexión directa de la rotonda de Añorga Txiki con el bidegorri que viene del Antiguo.

En el pacto de gobierno PNV-PSE se recoge la intención de analizar la conexión de Bidebieta con Herrera a través de la rotonda de Gomistegi y el bidegorri de Lau Haizeta al polideportivo de Altza, que «recorrerá colegios, institutos y la casa de cultura. Es factible hacerlo a pesar de que Altza tiene una orografía complicada».

A partir del próximo 1 de enero, cuando San Sebastián se convierta en la capital europea de la cultura, la bicicleta adquirirá un papel «importante y fundamental» que todavía está por concretar. Movilidad pretende aprovechar la histórica cita y que la bici sea vehículo oficial de la misma para darle «el impulso definitivo».

«Es la oportunidad de que la concienciación ciudadana se logre de verdad y que todo lo que hagamos para esos doce meses no sean actuaciones puntuales sino un legado que permanezca en el tiempo y no se pierda», subraya Arana.