San Sebastián ha perdido el 14% del comercio minorista en los últimos cinco años

Las tiendas de moda se han reducido en un 8,6% en San Sebastián desde 2008./
Las tiendas de moda se han reducido en un 8,6% en San Sebastián desde 2008.

La cifra total baja de los 3.000 establecimientos y solo ganan cuota las tiendas de electrónica

AINGERU MUNGUÍA

El comercio minorista siempre ha sido una importante actividad económica en San Sebastián, pero la crisis económica, los cambios culturales y la evolución propia del sector ha hecho que la ciudad pierda un 14% de sus tiendas en cinco años. La Sociedad de Fomento elabora un Plan Estratégico Comercial para tratar de darle la vuelta a la situación aprovechando las potencialidades del turismo y de eventos como la Capitalidad Cultural Europea 2016.

El plan estratégico verá la luz en los primeros meses del año, pero ya se conoce un avance del trabajo presentado a mediados de diciembre en el consejo de administración de la Sociedad de Fomento. El documento analiza la situación actual del comercio minorista, que muestra una tendencia a la baja pese al sostenimiento, incluso crecimiento, demográfico de la ciudad. San Sebastián tenía en 2013 una población de 186.500 habitantes, un 0,04% más que el año anterior y 3.000 residentes más que cinco años antes. La evolución de los comercios no ha ido pareja. Si a comienzos de siglo se superó con holgura el número de 5.000 tiendas, en la actualidad la ciudad registra menos de 3.000 establecimientos, según refleja el avance del plan estratégico.

Solo en los últimos cinco años se han perdido un 14% de comercios, al haber pasado la ciudad de contar con 3.387 tiendas en 2008 a 2.912 en 2013. Estas cifras han hecho que la densidad comercial minorista (número de establecimientos por cada 1.000 habitantes) haya bajado del 18,06 al 15,31 en el mismo periodo. Prácticamente, todos los sectores se ven afectados por esta epidemia de cierres, siendo las tiendas de electrónica y comunicaciones (ordenadores, telefonía, audio, vídeo, etc) el único segmento que registra crecimientos (10%) en el último lustro. Sectores significativos como el de las tiendas de alimentación -que suponen un 20% del total de comercios-, han sufrido la pérdida de un 15% de los establecimientos en cinco años (se ha pasado de 706 a 600 comercios). Las tiendas de moda, calzado y complementos -son 26% del total- han perdido un 8,6% de los locales; los establecimientos de equipamiento del hogar (electrodomésticos, muebles, textil hogar, menaje, etc) han disminuido en un 21,3%; y en el sector de ocio y cultural (libros, música, artículos deportivos, juguetes, etc) han cerrado el 15,3% de las tiendas.

El pequeño comercio se concentra mucho en tres zonas de la ciudad. El Centro (incluyendo Parte Vieja y Amara Viejo), Gros y Amara Berri reúnen casi el 70% de los establecimientos comerciales de toda la ciudad.

El documento señala que el turismo, a través de su Plan Estratégico, la capitalidad Cultural Europea 2016 «aportarán grandes oportunidades a corto plazo, que el comercio minorista de la ciudad no debe desaprovechar». La idea de poner el comercio en el centro de la agenda turística y cultural de la ciudad es recurrente en casi todos los trabajos que analizan cómo revitalizar el sector. El problema es cómo llevarlo a la práctica. El sector se ha lamentado históricamente de que no se le ha tenido en cuenta cuando se toman decisiones en materia urbanística, de movilidad, o de turismo.

Encuestas

El avance del Plan Estratégico del Comercio ha analizado las encuestas que San Sebastián Turismo realiza a los visitantes que llegan a la ciudad. Ninguno de los encuestados señala que las compras es el principal motivo de visita a Donostia. Cuando la pregunta es más abierta y se requiere del turista que enumere él los motivos de su visita a la ciudad la actividad comercial aparece en el número 21 de la lista. Los visitantes realizan por lo general una mejor valoración de la ciudad en su conjunto (8,9) que del comercio en particular (7,9). Respecto al 2016, el documento subraya «la potencialidad de los múltiples escaparates urbanos que implicados con el proyecto dan forma al gran escaparate de la Capitalidad Cultural Europea». «La cultura y el turismo conforman un triángulo de intereses con el comercio, y su enriquecedora armonización es un catalizador imprescindible para la ciudad».

El plan estratégico pretende mejorar «el posicionamiento, la competitividad y la dinamización comercial a través de la cooperación sectorial e institucional». La competitividad, entendida como la capacidad de ganar cuota de mercado, «precisa de buenos comerciantes, buena accesibilidad para los potenciales visitantes y una población residente bien atendida en todos los segmentos de compra».

El trabajo ha realizado centenares de encuestas a vecinos, de la ciudad y del entorno, y a comerciantes. Los profesionales del sector piden una mayor animación en las calles y una flexibilización de las ordenanzas. Por ejemplo, para poder «sacar algo a la calle, una mesita, un perchero... que aporten algo más de atractivo a la vía pública». Los comerciantes añoran las posibilidades que tienen las tiendas de Iparralde que «tienen más libertad y flexibilidad por parte de sus ayuntamientos a la hora de colocar cartelería, decorar el acceso a la tienda, poner terrazas, etc». Se incide en la necesidad de impulsar la comunicación dentro del sector y de tener en cuenta el turismo como «vector director de las acciones del comercio». A medio y largo plazo se reclama una «puesta en valor del profesional del comercio» y se aboga por diseñar planes de formación para ser profesional de la venta. En el 'reino de Zara' los profesional piden que se favorezca la apertura de negocios independientes para que «la gente perciba una oferta más amplia», y solicitan «parkings más baratos». Respecto a la Parte Vieja los comerciantes sienten que siempre se prioriza a la hostelería respecto a sus demandas que tratarían de convertir este barrio en un espacio más amable «con árboles, arbustos y bancos, en vez de vías asfaltadas y duras» para que la gente se detenga y haga vida «al estilo del Barrio Gótico de Barcelona».

Las encuestas realizadas a los compradores, sean estos residentes en San Sebastián o en los alrededores, reflejan que los consumidores tienen una imagen del comercio local «de calidad, variado y... caro», una valoración más atenuada en el caso de los franceses (solo el 33% percibe como caro el comercio de la ciudad frente a un 79% de los donostiarras).

 

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