San Sebastián multa a cuatro caravanas cada día

La grúa se lleva una autocaravana estacionada en el paseo de Berio, en presencia de un agente de movilidad./
La grúa se lleva una autocaravana estacionada en el paseo de Berio, en presencia de un agente de movilidad.

El Ayuntamiento ha tramitado en lo que va de año 681 sanciones por esta irregularidad | La Guardia Municipal vigila que no se infrinja la Ordenanza de Civismo y los agentes de Movilidad, que no invadan aceras y calzadas

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento salió ayer al paso de las críticas por su supuesta inacción ante las irregularidades que cometen los turistas de las autocaravanas. Según los datos ofrecidos por la Guardia Municipal se han tramitado 5.789 sanciones por acampar en la vía pública desde el 1 de enero de 2015, lo que ofrece una media de 4,38 por día, sin incluir las multas que se ponen a estos vehículos por invadir aceras y calzadas una vez estacionados.

El malestar vecinal se incrementa en verano porque es entonces cuando las autocaravanas llegan a la ciudad de forma masiva y, ante la falta de plazas en el parking habilitado al efecto, se desparraman por diferentes zonas de la ciudad. La querencia por las inmediaciones de Berio y el campus universitario tiene sus razones: ausencia de actividad educativa, amplios espacios para aparcar, buenas comunicaciones con el centro de la ciudad, y una OTA blanda y de larga duración. Las autocaravanas están tan cómodas en esta zona del Antiguo que muchas se olvidan de que solo pueden estacionar en la vía pública, no acampar.

Diferenciación
Los turistas pueden dormir dentro de una autocaravana, pero no acampar, lo que implica sacar sillas, mesas o toldos, verter fluidos, hacer ruidos molestos o colgar toallas en la vía pública.
Ordenanza
La actividad de acampar está recogida en el artículo 34 de la Ordenanza de Civismo.
Sanción
Estas conductas se consideran una infracción leve y acarrean multas que oscilan entre los 50 y los 200 euros.

La normativa de tráfico permite dormir dentro de los vehículos (pernoctar), pero no sacar mobiliario al exterior del vehículo, colgar toallas en los árboles, desplegar toldos, abrir ventanas abatibles, colocar patas estabilizadoras, verter fluidos o emitir ruidos molestos, lo que se entiende como acampar.

Este tipo de comportamientos están recogidos en la Ordenanza de Civismo de la ciudad que en su artículo 34 dice: «No se podrá acampar, instalar tiendas de campaña o vehículos a tal efecto habilitados en terrenos públicos o privados que carezcan de autorización para ello. No se podrá cocinar o desplegar sillas y mesas en la vía pública». Si los propietarios del vehículo no desisten de su actitud o no son localizados -dice el segundo epígrafe de este artículo- «los agentes de la autoridad podrán articular los medios necesarios para la retirada inmediata de los mismos, corriendo los propietarios con los gastos que se originen».

Los ocupantes de las autocaravanas pueden dormir en el interior, pero no sacar sillas y mesas

La ordenanza prevé la retirada del vehículo si el dueño acampa y no desiste o no está localizable

A lo largo de este año se han impuesto 681 sanciones por acampar en la vía pública, según indicaron fuentes de la Guardia Municipal. En el 99,26% de los casos (676) las conductas sancionadas tenían que ver con vehículos autocaravana haciendo vida de camping. En cinco ocasiones las conductas sancionadas fueron personas que colocaron tiendas de campaña en los jardines o zonas verdes de la ciudad, algo que también está prohibido. Por este tipo de infracción se impusieron el año pasado 1.766 multas, en 2016 fueron 1.275 y la cifra llegó a 2.067 en 2015.

Entre 50 y 200 euros

Estos comportamientos son considerados infracciones leves a la ordenanza y conllevan multas que oscilan entre los 50 y los 200 euros.

Al margen de estas conductas, los turistas que estacionan sus autocaravanas también son controlados por los agentes de movilidad, que vigilan que los vehículos una vez aparcados no invadan las calzadas ni las aceras, algo que ocurre con mucha frecuencia por sus grandes dimensiones. Si los ocupantes del vehículo no están cuando se les impone la sanción, los agentes pueden colocar cepos a las autocaravanas o directamente ordenar que actúe el servicio de grúa, con lo que el importe a pagar se incrementa ostensiblemente.

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