Artikutza se libera de sus presas

Otra de las presas que se va a eliminar./
Otra de las presas que se va a eliminar.

Son elementos que sirvieron en su momento para generar energía hidroeléctrica. La eliminación de estos azudes va a mejorar de forma importante toda la conectividad fluvial de la finca y a facilitar la supervivencia de las especies

ANA VOZMEDIANOSAN SEBASTIÁN.

Conocer la finca de Artikutza es una asignatura pendiente para muchos donostiarras y un placer a repetir para muchos otros. Recomendable. La joya natural del Ayuntamiento de San Sebastián, curiosamente situada en Navarra, acaba de pasar por la visita más multitudinaria del año, la de la festividad de San Agustín, que abre sus puertas el 28 de agosto y que permite lucir todos sus encantos en una jornada abierta. El resto de los días hay que pedir permiso, pero también hay excursiones guiadas y estancias en el albergue.

Fauna y flora

El desmán de los Pirineos. Esta especie de la familia de los topos se encuentra en peligro de extinción. Mejor suerte corren las anguilas y los salmones, así como las aves acuáticas o los anfibios como la rana o la salamandra.

Juncos, hayas y brezales. Todas las especies vegetales gozan de buena salud en esta finca para la que se busca la calificación europea de Zona de Especial Conservación.

Acabados los 'fastos' festivos del patrón han comenzado unas obras que fueron anunciadas en primavera y que pretenden restituir la conectividad fluvial, eliminar presas que sirvieron para generar energía hidroeléctrica y que ahora, sin este uso, suponen barreras, a veces infranqueables, para muchas especies que tienen su hábitat natural en la zona. Y que perjudican a los ricos ecosistemas de esta finca donostiarra ubicada en Goizueta.

Esta misma semana se ha retirado uno de los azudes principales, una operación de la que ha sido testigo DV. Este viernes se retiró la primera presa del arroyo Erroiarri, tras unas labores previas. El Ayuntamiento calcula que las labores para la supresión de las siete presas más grandes concluirán este mismo septiembre.

Durante estos días se ha actuado en los azudes de Elama I y II, la del tramo inferior del arroyo Urdallue y la de Erroiarri. Faltan otras tres, entre ellas la de Enobieta, una de las más importantes.

Hay que recordar además que los principales problemas detectados dentro de la finca están asociados a este embalse, según los estudios técnicos. Enobieta regula los caudales, afecta a las características del agua y ejerce un efecto barreta importante, así como la detracción de agua en la presa de Ugalde, lo que deja al río seco en algunas ocasiones.

El presupuesto total de esta actuación de eliminación de las presas es de 40.000 euros, unos 5.500 euros por presa.

Diez presas o azudes

El concejal de Medio Ambiente, Axier Jaka, tiene claro que es necesario extremar todas las cautelas para que Artikutza no solo no se deteriore sino que, además, mejore. El objetivo, para el que trabaja además con el Gobierno de Navarra, es que esta zona se declare Zona de Especial Conservación por parte de Europa. Para ello, Jaka considera importante eliminar estas presas que dificultan lo que se denomina como conectividad fluvial en el rico Artikutza.

«En total se contabilizan 10 azudes, que en su mayor parte constituyen barreras infranqueables para los peces y otros organismos, y modifican la dinámica de sedimentos, reteniendo aquellos que son finos aguas arriba, y alterando las condiciones de anchura y profundidad en tramos que pueden llegar a más de un centenar de metros, una longitud importante».

Entre los seres vivos ligados al agua y que pueden estar afectados negativamente por las infraestructuras citadas se destacan algunos peces como la anguila y el salmón y, esta vez también atribuible a la pesca furtiva, a las truchas.

Las aves ligadas a los arroyos sí se encuentran a gusto en Artikutza, aunque la densidad de población del mirlo acuático es más escasa de lo que debería. En cuanto a los anfibios, la salamandra común y la rana bermeja tienen poblaciones en muy buen estado.

Todo ello sin contar a la especie estrella de la finca, el desmán del Pirineo. «Está en peligro de extinción», afirma el edil, que no ha encontrado la misma acogida en otras instituciones para el sistema de gestión que para la declaración de especie protegida.

«Estas son las razones de eliminar estas presas que ya no sirven para nada salvo para mostrar la mano del hombre en este entorno natural. Queremos mejorar el estado del ecosistema y los seres vivos, por eso se ha impulsado un proyecto de retirada de 7 azudes durante este año. Gracias a estas actuaciones se mejorará el sistema hídrico y el habitat de las especies y, todo ello contribuirá a convertir Artikutza en ZEC Zona de Especial Conservación por parte de Europa».

Jaka lo tiene claro. El Ayuntamiento apuesta por políticas medioambientales conservacionistas y lo que busca es contribuir a que se aumente el grado de protección de esta zona. «Para realizar estas actuaciones se han obtenido las autorizaciones pertinentes de la Confederación Hidrográfica del Norte, del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Goizueta. Hay colaboración institucional».

Los trabajos se están llevando a cabo por el personal municipal de Artikutza, principalmente con las herramientas existentes en la finca. En ese sentido, se respetarán las condiciones impuestas por el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Navarra, para minimizar el impacto durante las obras. Jaka ha remarcado que tras los trabajos, es evidente que se mejorará la conectividad y la dinámica de las regatas. «todo ello será beneficioso para el ecosistema en general y para la movilidad de los seres vivos que en él habitan».

Un poco de historia

Estas labores se enmarcan dentro de diversas actuaciones que tienen como objeto proteger el ecosístema hídrico del lugar, una vez que está considerada una joya natural y no una fuente de agua y de energía para Donostia.

Para quienes quieran conocer un poco de su historia, Artikutza es un enclave entre montañas que recibe la mayor pluviosidad de la Península Ibérica. Desde que fue adquirida por el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián en 1919, se ha realizado una gestión extremadamente conservadora, eliminando las fuentes de contaminación asociadas a la minería, los asentamientos humanos y la ganadería, reforestando los montes, y reduciendo las actividades extractivas de una forma progresiva. Se acabaron hace muchos años las tradicionales actividades mineras y también hace tiempo que no se permite el pastoreo.

Como consecuencia de esta política, Artikutza cuenta hoy en día con una elevada biodiversidad, al abrigo de algunos de los bosques y sistemas hídricos más interesantes de la zona desde el punto de vista naturalístico.

Artikutza está drenada por una densa red de arroyos, entre los que destacan Erroiarri, Enobieta, Urdallue y Elama, que en su confluencia conforman el arroyo de Añarbe. En esta pequeña historia, Jaka comentó que «la mayor parte de la red fluvial tiene una hidrología totalmente natural, aunque hay numerosos azudes y canales de derivación en desuso que fueron utilizados en el pasado para abastecimiento o para generación de energía hidroeléctrica».

Y una flora especialmente rica, no solo con las hayas que tanto caracterizan el bosque, sino con los llamados sistemas higroturbosos , que presentan gran interés por las especies de flora que albergan. Se trata de zonas en las que no se forma turba, lo que los expertos denominan trampales o tremedales, y en las que aparecen especies interesantes como la planta carnívora Drosera rotundifolia y algunos tipos de juncos.

Además de los trampales, también aparecen en su entorno y en algunas de las laderas más húmedas de las cimas brezales húmedos atlánticos. «Tanto los trampales como esos brezales húmedos de gran valor parecen estar en buen estado de conservación, y no se detectan fuentes de amenaza significativas sobre los mismos».

euros: Es el coste de la eliminación de las presas o azudes para permitir una mejor conectividad hidráulica en la finca.

azudes: Las obras que se abordan afectan a las siete presas de mayor envergadura, entre ellas la de Enobieta, que es la más conflictiva.