Un récord en el lago Ness 'made in Gipuzkoa'

A la guipuzcoana. La tripulación escocesa, con la trainera de Tknika y los remos de Orio. / J.W.
A la guipuzcoana. La tripulación escocesa, con la trainera de Tknika y los remos de Orio. / J.W.

Una tripulación de escoceses atraviesa la laguna del 'monstruo' a bordo de una trainera guipuzcoana y remos de Orio |

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Una tripulación de veteranos remeros escoceses ha batido el récord de atravesar el lago Ness a bordo de una embarcación a remos, al completar las 20,5 millas (unos 33 kilómetros) en dos horas, 26 minutos y 57 segundos, desde Dores hasta Fort Augustus, es decir, de norte a sur. Rebajaron en un minuto y doce segundos la anterior plusmarca, fijada hace ya 26 años por un dúo formado por Peter Haining y George Parsonage.

La nueva marca ha tenido una notable repercusión en las islas británicas. Por lo peculiar del reto en sí y por la singularidad del escenario, la 'monstruosa' laguna. Hasta medios del prestigio de la BBC se han hecho eco de este «récord mundial» en el que no se tiene en cuenta el número de tripulantes, sino simplemente que sea un barco propulsado a remos.

Curiosamente esta hazaña lleva el sello 'made in Gipuzkoa', porque los trece remeros y el patrón bogaron en la trainera desarrollada por la empresa de ingeniería guipuzcoana Tknika, que fue presentada en 2015. Las palas pertenecen a Orio Arraun Elkartea, donde comenzó a gestarse la tentativa.

Bandera de La Concha 2017

Todo surgió durante la disputa de la Bandera de La Concha de 2017, que fue presenciada in situ por quien ha ejercido de patrón de la trainera en el lago Ness, el aventurero Jock Wishart, con un par de expediciones remando al polo norte en su haber -«solo desde hace unos años es posible debido al deshielo», ha denunciado-. El escocés de Dumfries vino a Donostia por su amistad con Miren Salsamendi, hermana del entrenador del primer equipo masculino de Orio, Jon.

Las circunstancias -unas olas salvajes y remontada de la San Nikolas aguilucha- confluyeron para que el explorador se quedara prendado de la navegabilidad de las traineras a las que la mar tanto puso a prueba aquel día de septiembre.

Además de nuestro deporte arraunlari, a Wishart le gustó la cultura vasca. Quiso ahondar en todo ello, y el pasado verano regresó a Orio. Junto a Jon Salsamendi visionó varios entrenamientos de la trainera amarilla y en su cabeza tomaron cuerpo varias aventuras. La primera ha sido esta del lago Ness, y en septiembre quiere participar en la Great Race, de 20 kilómetros en el río Támesis solo para embarcaciones de banco fijo. También prevé atravesar el canal de la Mancha, una empresa que la considera más asequible que la del lago Ness. Se la toma más como una experiencia que como un asalto al récord de dos horas y 46 minutos.

En Orio comprobaron que Wishart -reconocido también en el ámbito del rugby, como organizador e impulsor de actividades solidarias- no es ningún iluminado. Tenía claros muchos conceptos de navegación y de velocidades.

Para la aventura en el lago Ness, reclutó a una tripulación de remeros veteranos -de entre 56 y 70 años- del prestigioso Molesey Boat Club, una de las primeras entidades de remo fundadas en Escocia. La mayoría habían sido internacionales e incluso olímpicos. Malcolm Knight, con cinco récords mundiales en su haber, fue uno de los miembros del bote de asistencia. «Tienen años, pero se cuidan, entrenan y se mantienen muy bien».

La expedición, que confeccionó unas camisetas azules con el nombre de Orio, aguardó desde el lunes a encontrar las condiciones propicias para atacar el récord. Esa ventana llegó el miércoles, en un día soleado y con el viento a favor... pero solo hasta mitad de recorrido. Wishart llevó el remo de gobierno en su papel del 'Gorka Aranberri escocés': «One..., two..., three..., four..., five...», se le oye marcar las paladas en un vídeo del evento.

Controló los ritmos e hiló fino, al batir el récord por poco más de un minuto. «El equipo realizó un gran trabajo. Estoy encantado de haber batido este récord de tantos años, y creo que puede tardar en volver a batirse», explicó Jock Wishart en el periódico local The Inverness Courier, que había publicado un pequeño reportaje sobre las traineras vascas.