Remo

Ocho remeros han debutado en la ACT directos desde la ARC-2

O.O.G.SAN SEBASTIÁN.

Las comparaciones suelen ser odiosas. Como la siguiente. El pasado invierno, Orio sufrió la baja de ocho remeros, al menos siete titulares. Sin embargo, Jon Salsamendi pudo rearmar el equipo hasta el punto de situarlo líder de la Liga Eusko Label. Tuvo mérito primero de acertar en las incorporaciones, y de conjuntar el bloque después. San Pedro también fue víctima de una desbandada -doce bajas, incluidos pilares como Iñigo Lois, Ibai González, Fernando Valenciaga, Haitz Ortiz, Iñaki Urtubia, Mikel Lasa, Jon Ander Agirre...-, y no les quedó otra que mirar a la segunda trainera, que bogaba en la ARC-2.

«Llevamos varios años sufriendo muchas bajas. Estamos acostumbrados a convivir con eso, pero da pena. La pasada temporada fue muy buena, porque encaminamos pronto la permanencia y luego nos clasificamos para la Bandera de La Concha», recuerda Arostegi. Sin embargo, la Libia volvió a quedarse desnuda.

El entrenador morado no ha dudado en dar la alternativa a cinco remeros que venían de San Pedro B en la ARC-2, Unai Martín, Javier Medina, Mikel Txintxurreta, Jokin Rodríguez e Iñigo Tamariz. Salvo estos dos últimos, el resto ha completado todas o casi todas las regatas. A ellos se suman los dos remeros cedidos desde Orio B, Gorka Olasagasti y Mikel Ayestaran, fijos en la Libia. La última experiencia de Unai Billakorta, ex de San Juan, fue en 2017 con Lapurdi en la ARC-2.

«Me quedan tres canteranos por hacer debutar (Yon Fidalgo, Jon Jauregi y Telmo Zubiaurre, estos dos últimos de 19 años», apunta Arostegi. Confía «mucho» en su plantilla, pero es consciente de que en momentos complicados les puede faltar experiencia. «Nosotros aún tenemos que consolidar el bloque, lo que nos puede pasar factura en regatas con mala mar. Lekittarra en esto nos lleva ventaja, porque (Osertz Aldai) mantiene el equipo que consiguió el ascenso».

El técnico de San Pedro alaba el papel que están interpretando los más veteranos. «Saben que nos toca sufrir y están con unas ganas terribles. Tengo al equipo enchufado y con un gran ambiente. El domingo, pese a ser últimos en A Coruña, el viaje fue ameno. Sabemos que va a ser una pelea larga, de ir regata a regata, y no vamos a perder la cabeza. Poco a poco hemos cogido la remada como queríamos y vamos a ir hacia arriba».