Juan Mari Lujanbio: «Me ha costado volver a encontrarme en la popa; he tenido que aprender»

Lujanbio se abraza en Lekeitio con Ander Zabala, uno de los cuatro canteranos de la Sotera./ACT
Lujanbio se abraza en Lekeitio con Ander Zabala, uno de los cuatro canteranos de la Sotera. / ACT

Dieciséis años después de su primer triunfo en la ACT, con Castro en San Juan, el pasaitarra ondeó otra bandera en Lekeitio

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

A la hora concertada para la entrevista, el sanjuandarra cinco veces ganador de la Bandera de La Concha -con San Juan (3), Donibaneko y Castro- deja escapar un leve jadeo a través del teléfono. «Me coges trabajando en la huerta, haciendo de hortelano». La vida de jubilado.

- Quién le iba a decir que con 57 años volvería a ganar banderas...

- Así es. Estoy muy contento, pero se me había olvidado esto de que me volváis a llamar para entrevistarme. A lo largo del invierno logramos cuatro banderitas que nos confirmaban que estábamos trabajando bien. Pero cuando empieza la competición es diferente. Sabíamos que tarde o temprano llegaría una cosa así. No lo esperábamos tan pronto, porque aún estamos tratando de que el bloque mejore. Salvo en Zierbena, hemos hecho buenas regatas. El sábado ganamos la tanda y el domingo demostramos que nuestro objetivo es estar ahí y cuando se nos presente la oportunidad, lanzarnos de cabeza.

«En Lekeitio pudimos aprovechar las olas; hacía muchos años que no sentía ir en el aire sobre la popa»

- Se lanzaron en los largos de popa.

- Sí, en los de ida, nos aguantaron. Pero en el segundo, tras la ciaboga, se nos adelantó Orio pero cogimos un par de olas y conseguimos la chispa en la remada y sobre todo la confianza. Tenemos potencial, y pudimos aprovechar esa ola que marcaba bien y ayudaba mucho.

- La bandera llegó ganando la tanda de honor. ¿Sabe mejor así?

- Ganar siempre es importante, pero buscábamos entrar y asentarnos en la tanda de honor. El verano es muy largo, habrá altibajos como los está habiendo, pero sabemos que podemos mejorar y queremos ir a más.

- ¿Tanto como aspirar a la Liga o se ciñen al manido regata a regata?

- La clave es consolidarnos, pero, como dices, queremos ir regata a regata. Orio tiene una pequeña ventaja pero hay mucha igualdad y no hay nada decidido. No veo un equipo que marque las diferencias como otros años hacían Bermeo y Hondarribia. Nosotros iremos siempre a ganar y, si nos dejan, ahí estaremos.

- ¿Le sorprende algo del inicio liguero? La regularidad de Orio, el hecho de que Urdaibai esté atrás...

- Me llama la atención no ver al Urdaibai de otros años. Estamos seis clubes marcando la diferencia, pero a Bermeo se le ve a rastras. Tras cuatro regatas, es mala señal porque si el equipo no funciona empiezas a mover cosas y se resiente la confianza. Pero aún falta mucha temporada y puede haber sorpresas. Nosotros hemos sido segundos y séptimos el mismo fin de semana. En una mala acción cedes muchos puntos.

- En Santurtzi hay mucho ex de la Bou Bizkaia. ¿Cómo la ven? ¿La descartan de la pugna por la Liga?

- Hay mucha rivalidad (ríe). 'A estos hay que ganarles', se oye. Es una rivalidad sana. En todos los clubes hay un momento en que por lo que sea no andan. Igual es el año de Bermeo. Joseba Fernández es un gran entrenador y quizá no está acertando con la tecla. Pueden mejorar, pero para que ganen la Liga tendríamos que fallar muchos clubes.

- Este fin de semana toca Galicia. ¿Recuerda su última vez allí?

- Alguna vacación con mi mujer. Remando estuve en A Coruña en mi etapa en San Juan, pero ni me acuerdo. Es una bahía grande en la que con mala mar hay muchas diferencias de la calle uno a la cuatro. En Galicia siempre hay interrogantes. Si no viene un temporal de 'trapaila' y no hay diferencias de calles, intentaremos estar a tope.

- ¿Cómo se siente en la popa?

- Ahora ya mejor, pero la vuelta ha sido dura. Había ganas e ilusión, pero el remo ha cambiado mucho: la forma de remar, los equipos, las traineras... Encontrar mi sitio en la popa me está costando, pero los remeros y el entrenador me están dando mucha confianza. En verano es más llevadero con las regatas. Pero el invierno se me hizo duro. He tenido que volver a aprender en la popa.

«Orio tiene ventaja, pero no veo un equipo que haga diferencias como hacían Hondarribia o Bermeo»

- No conocía las traineras actuales, los platanitos de Amilibia...

- Es una herramienta nueva en mi mano, y estoy intentando aprender a manejarla. Cada día voy mejor.

- ¿Qué diferencias ha notado?

- Me recuerdan a las antiguas 'Fontanes', aquellas de madera en los años 86, 88, 90... Eran muy ligeras e inestables y exigían unos remeros muy técnicos. Luego se pasó a unos remeros más aeróbicos, de mucha fuerza e igual con menos técnica. Ahora las traineras son más inestables y hay que sujetar mucho la embarcación. En las ciabogas giran muy bien, bastan cuatro paladitas. Requieren otra sensibilidad. Cuando coges el ritmo, notas cómo se levanta la popa y vas en el aire. Hacía muchos años que no sentía eso.

- En invierno, una persona muy del remo me mostraba sus dudas sobre su adaptación a la trainera...

- (Ríe). Por eso digo que me ha costado adaptarme. Ya le he cogido el puntito, y en Lekeitio se vio que con unas olas pequeñitas supimos aprovechar subiendo el ritmo y cogiendo la remada que pedía el bote para ir con esa alegría.

- Varios canteranos de Santurtzi no han visto al Lujanbio de San Juan, Astillero o Castro. ¿Les cuenta batallitas o les explica quién es?

- Es verdad que no conocieron mi época buena de San Juan. Hay chavales de 23-24 años a los que les contaron alguna anécdota y me miraban como cortados. Yo les intento ayudar y enseñar todo lo que pueda. Ellos también me dan mucho. En las regatas pasamos mucho tiempo juntos, y hay buen ambiente.

- Nunca ha sido de coger peso, pero ¿le costó recuperar el nivel físico que exige la élite arraunlari?

- Siempre he sido una persona muy activa y de cuidarme. Iba a correr, a andar en bici o con mis perros... Empecé con 63 kilos y ahora estoy en 60. Hago mis ejercicios para coger tono y fuerza, porque en la popa hace falta. Tengo una buena genética de mi madre. Mi mujer me dice que viendo lo que como lo debo de quemar todo. Me están saliendo bien las cosas.

- En una semana cumplirá 58 años. No es el más veterano porque Santi López Vicuña (Astillero) tiene 60. ¿Qué le dice esta realidad?

- Que somos unas excepciones, igual que hay remeros de 44 o 45 años. Tenemos la suerte de estar compitiendo con los mejores. No me siento mayor, pero los años no perdonan. No soy el que era con veintipico años, pero espero seguir disfrutando al menos este año

- ¿Este año 'al menos'?

- Siempre voy año a año. Me surgió la oportunidad de Santurtzi y estoy a gusto. Falta mucho verano y quiero darlo todo para que los chicos y el club estén contentos conmigo.

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