Remo

Hondarribia recupera sus sensaciones

La Ama Guadalupekoa toma en cabeza la segunda ciaboga en busca de la victoria en la regata disputada el sábado en Orio. / SARA SANTOS
La Ama Guadalupekoa toma en cabeza la segunda ciaboga en busca de la victoria en la regata disputada el sábado en Orio. / SARA SANTOS

Tras su «fin de semana más redondo», los bidasotarras siguen en la brecha | Castrillón y Egiazu, dos de los remeros a los que Mikel Orbañanos movió de tosta, destacan el alto rendimiento del bote en Orio y Sestao, pero no lo achacan a los cambios

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

En el primer largo el sábado en Orio, los anfitriones tomaron la proa de la tanda de honor. Nada nuevo. Por algo lideran la Liga Eusko Label. Pero a estribor, Hondarribia transmitía una sensación pocas veces observada este año. Su remada tenía brillo. Lo confirmó a la vuelta, cuando superó a la San Nikolas y se lanzó a por la victoria.

Coincidió que Mikel Orbañanos movió a varios remeros de su tosta más habitual. El domingo en la regata de Sestao (Portugalete) el oriotarra solo hizo dos rotaciones -menos que nunca- pero mantuvo los puestos de la víspera. Y la Ama Guadalupekoa soltó otro regatón -pese a ser quintos- para defenderse en una desagradecida calle tres.

Podía pensarse que el oriotarra había dado con la tecla. En la tripulación coinciden en que firmaron «el fin de semana más completo» de la temporada tras haber «recuperado» la eficacia de su remada. Pero no lo achacan a la revolución de tostas.

Julen Castrillón y Beñat Egiazu fueron dos de los afectados. El habitual hankeko bogó de dos de babor, donde venía actuando su compañero, que fue retrasado al cuatro. Y de aquí, Xabier Etxebeste y su par, Adrián González, cayeron al cinco. «Son cambios muy naturales. No hablaría de revolución», opina Castrillón. El marca de babor en las dos últimas ligas que ganó Hondarribia (2014 y 2015) se tomó un 2018 sabático, donde Alex Udabe ocupó su sitio. De vuelta al bote, oxigenó al usurbildarra en Donostia y en varias regatas bogó en estribor en el lugar de Iñigo Sagarzazu. «De dos de babor estoy igualmente cómodo. De estribor nunca había ido en la trainera. Me costó un poco adaptarme. En el ocho sí había ido de estribor, pero en móvil no hay tanta diferencia», explica. «Con tal de remar como si voy en proa», bromea.

Egiazu tampoco extrañó el puesto. «Hace unos años ya remé ahí. Me sentí a gusto. Todos tuvimos muy buenas sensaciones los dos días. No creo que se debiera tanto a los cambios, como a que remamos bien».

Castrillón recuerda que «también disfrutamos cuando ganamos en Santander o en A Coruña. Otros días igual no acertamos tanto. Pero no pienso que seamos más irregulares que otros años. Lo que pasa es que antes acababas a 10-15 segundos de la bandera, y hacías segundo o tercero. Ahora, con la igualdad que ahí, pasas a ser cuarto, quinto o sexto».

«La cabeza trabaja mucho -aporta Egiazu-. Y si te ves por detrás, quieres ganar y a veces te ciegas y pierdes la remada. Eso nos ha podido pasar. Detectarlo nos ha permitido hacer click y tener claro lo que hay que hacer cuando sabes que por mucho que remes no vas a ganar, como nos pasó el domingo. Dimos un nivel similar al que nos permitió ganar en Orio. Supimos sufrir por detrás en una calle que no ayudaba y salvar la regata. Esto es vital en una Liga. Orio lo está logrando».

La Liga «no está imposible»

Esos días en los que no acompaña la fortuna «hay que saber llevarlos. Nos ha sucedido otros años en Portugalete jugándonos la Liga. Son frustrantes. Lo importante es que confiamos en nuestra remada y seguir dando nuestro 100%. Luego veremos dónde nos ponen los demás. En algunas regatas no rendimos lo que podemos», admite Castrillón.

A 13 puntos de Orio, ven la corona «difícil, pero no imposible. Falta media Liga. Orio aún no ha fallado y algún día lo puede hacer. Tiene un margen de error que no tenemos el resto, pero quedan regatas complicadas y citas muy importantes. Con la igualdad que hay y con los equipos cada vez mejor, ¿por qué Orio no va a hacer un quinto o sexto puesto? Hay que ir a pelear cada regata». Con sus sensaciones reencontradas.