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Bateleras de San Juan: «Nos enfocamos en remar y callábamos para no dar pena»

Nerea Pérez, María Mendizabal, Ane Arbillaga, Onintza Olaizola, Oihana Cereijo y Laura Goldarazena, en Donostia./ARIZMENDI
Nerea Pérez, María Mendizabal, Ane Arbillaga, Onintza Olaizola, Oihana Cereijo y Laura Goldarazena, en Donostia. / ARIZMENDI

Tras cinco temporadas plagadas de éxitos, las bateleras abandonan San Juan Koxtape por desavenencias con parte de la directiva del club

Elena Viñas
ELENA VIÑASSAN SEBASTIÁN.

Ha sido un equipo de leyenda. Hasta en cinco ocasiones consecutivas ha ganado la Liga Euskotren y en otras tantas, la Bandera de La Concha. Sin embargo, el reinado de las mujeres que en 2017 desafiaron a olas colosales para ganar la 'olimpiada' del remo vive un inesperado final. Todas las bateleras han decidido abandonar San Juan -únicamente la patrona Izaro Lestayo no se ha pronunciado aún sobre su continuidad-.

Unas han optado por abrir un paréntesis en la carrera que comenzaron en la adolescencia, como Ane Pescador, Josune Ugarte y Oihana Cereijo. Otras emprenden nuevos caminos. Ese es el caso de la patrona Nerea Pérez, que ha comenzado a entrenar con Hondarribia, y el de María Mendizabal y Laura Goldarazena, que mantienen conversaciones con otro club.

Aseguran que su decisión no tiene vuelta atrás. «Queríamos continuar, pero por el equipo, no porque quisiéramos estar en el club». Así lo manifiestan seis de sus tripulantes, Ane Arbillaga, Onintza Olaizola, Oihana Cereijo, Nerea Pérez, Laura Goldarazena y María Mendizabal, quienes explican las razones de su marcha. Buena parte de sus compañeras comparte su decisión de hacerlas públicas. «No queremos irnos por la puerta de atrás ni que se mienta. Nos vamos porque se han superado los límites deportivos», declara Arbillaga, mientras el resto alude también a distintas discrepancias de ámbito interno en el día a día. «Teníamos que dejarlo por salud mental», confiesa Mendizabal.

«Nos vemos obligadas a irnos por salud mental. El simple hecho de ir a San Juan me produce agobio» María Mendizabal, Remera

«Me da mucha pena porque hubiéramos seguido compitiendo a altísimo nivel» Ane Arbillaga, Remera

Aseguran que las desavenencias con algunos miembros de la directiva sanjuandarra vienen de meses atrás. Según explican, «a principios de junio» el presidente del club, Xabier Arraras, «nos invitó a abandonar la trainera. Cada semana teníamos alguna. Nos llegó a decir que no se alegraba de nuestras victorias. No nos felicitaba ni era capaz de mirarnos a la cara».

El Campeonato de Euskadi, que se celebró el 31 de julio en Lekeitio, también les marcó. «Nadie quería llevar nuestro remolque. Tuvimos la ayuda de 'Txiripi' y Arrieta -dos voluntarios del club-. Lo nuestro este año ha sido autogestión absoluta», señalan.

La gota que colmó el vaso llegó el primer domingo de La Concha, cuando salieron al agua sin la patrona titular, Nerea Pérez, justificando su ausencia por una lesión lumbar. «Algunas ya se imaginaban que Nerea no saldría, pero nos enteramos poco antes de la regata. La decisión no la tomó el entrenador, que se derrumbó», lamentan.

La sucesión de triunfos en el agua -ganaron todas las regatas del verano salvo la de Ondarroa, donde fueron terceras tras Arraun Lagunak y Orio- mantuvo la unión en un plantilla que no quiso que trascendiera la situación que vivían en el club. «Nos callábamos porque no queríamos dar pena. Nos hicimos fuertes como equipo para que todo eso nos afectara lo mínimo posible. Nos aislábamos y nos enfocábamos en remar. Emocionalmente, estábamos muy sensibles porque la tensión era muy grande», declaran, completándose unas a otras las frases.

«Una parte de la directiva ha intentado mediar, pero nadie se ha enfrentado al resto» Onintza Olaizola, Remera

«Un equipo que no tenga este carácter, fuerza y unión no hubiera sabido afrontar así los retos» Oihana Cereijo, Remera

Las últimas semanas han mantenido reuniones con los directivos y la nueva entrenadora. «Intentaron convencernos de que iban a cambiar de actitud, lo de siempre. Ya era tarde», lamentan. Las bateleras de Pasaia pusieron como condición una restructuración de la directiva, que incluía la dimisión del presidente. «Dicen que el club no puede funcionar sin él. El año pasado se fueron trece chicos y ahora, nosotras». Están convencidas de que si el escenario fuera diferente, hubieran continuado «a alto nivel». «Este año no hemos dado la mejor versión», admiten «apenadas», mientras sueñan con regresar juntas «con más fuerza» algún día.

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