Remo | Liga ACT

Coge la moto, Salbortxo, que hoy Cabo la lía

Coge la moto, Salbortxo, que hoy Cabo la lía
F. DE LA HERA

Los de Boiro suman su segundo éxito en la ACT 14 años después del primero, también en Hondarribia

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Alfonso Díaz, el patrón de Cabo cada domingo -los sábados debe trabajar en una tienda de pinturas-, acababa de desembarcar con la txapela ganada en el agua bien calada, cuando recibió el abrazo emocionado de un aficionado vestido de verde hondarribiarra. La efusividad de la escena evidenciaba una historia tras el segundo triunfo en la Liga Eusko Label del club de Boiro. El primero fue en 2004, también en Hondarribia.

El protagonista del abrazo era Salbador Gonzalez, 'Salbortxo', de 78 años, remero en tres de las cuatro banderas de La Concha que Hondarribia ganó seguidas con Jose Anjel Lujanbio de patrón en los 60. Apenas le había dado tiempo para quitarse el casco de la moto y ver acabar a Urdaibai cruzar la meta a doce centésimas de los gallegos.

Se confirmaba así su presagio tras ver arrasar a Cabo en la tanda anterior. Salbortxo, hondarribiarra del barrio de Amute, fue uno de los culpables junto al padre Ladislao de que en 1960 llegara a Hondarribia un batel a partir del cual se retomó el remo de competición en la ciudad -«el bote era de San Juan y nos lo gestionó Rafael Agirre Franco; los remos nos los dejaron en Orio y los traje al hombro en la moto»-. Vive en Irun, y ayer acudió pronto a ver el ambiente. Como «donde mejor se ven las regatas es en la tele», buscó en algún bar. No encontró una de su gusto y acabó en casa... Pero vio volar a Cabo en la segunda tanda por la calle tres -por donde también vencieron con solvencia Donostiarra y Urdaibai-, con dos largos de popare estratosféricos y un tercero inmenso de brankas, que se dijo: «Coge la moto, Salbortxo, que hoy Cabo la lía». Se cambió otra vez de ropa, cogió la Vespa y rompió a llorar cuando se confirmó la victoria boirense.

No hace falta especificar que Sabortxo es un tipo peculiar. Cada año hacía el Camino de Santiago en bicicleta, hasta que las rodillas le rogaron que optara por la Vespa. Ya lleva tres peregrinaciones motorizado. Desde Compostela, acostumbra a terminar en Boiro para «visitar los amigos del club de remo». Pese al tercer puesto de la Ama Guadalupekoa, ayer era el más feliz de la afición hondarribiarra, que respondió en masa a la cita.

El viento tuvo su incidencia

Como aquel 24 de julio hace 14 años, Cabo no olvidará la fecha de ayer. Entonces superó en la tercera tanda por la calle cuatro a Urdaibai y aventajó en un segundo a Astillero, que había ganado la primera tanda. Ayer medió la pizca de suerte en forma de viento para batir a los ogros de la última manga. Pero ante todo se impuso la formidable actuación gallega.

El zarpazo de Cabo fue como hacen los gallegos: a la chita callando. Tomaron pronto la proa de la tanda, y abrieron brecha en el segundo, cuando San Pedro cedió a estribor y, a babor, Santurtzi se enzarzó en una pugna con Ondarroa en su afán por abandonar la incidencia de la corriente en la calle uno, de la que salieron perdiendo la Sotera y la Antiguako Ama -que ya iba penalizada de salida con tres segundos por cambiar un remero a última hora tras la lesión de Iñaki Elorrieta-.

El juez mandó corregir a los santurtziarras y, de pronto, Cabo se vio con 19 segundos en apenas ocho minutos. «Si hoy no es el día, no será nunca», pensó Salbortxo. Tras marcar el mejor segundo parcial del día, repitieron en el tercero, a 34 paladas. Eficacia total. En meta, aventajaron en 25 segundos a Donostiarra y en 41 a Santurtzi. Brutal.

Urdaibai, con incertidumbre

La incertidumbre derivada de las doce centésimas que decidieron la bandera se agrandó cuando en la tribuna se perdió la señal del GPS. A la antigua usanza, las únicas referencias entre tandas eran las de las ciabogas. Por la calle uno, la peor ayer, Orio descabalgó pronto. Zierbena tampoco fue la de la víspera por la cuatro. Y por la dos, que tampoco concedía regalos, Hondarribia aguantó largo y medio a Urdaibai a base de elevar sus revoluciones.

Dos remeros repiten de 2004

En el largo final, la Bou Bizkaia no pudo con la referencia de Cabo. A falta de GPS, el cronómetro puso los nervios a flor de piel. A falta de un minuto para llegar al 19:45.86 boirense, a la Bou Bizkaia le restaban unos 330 metros. Medio minuto después, 180. Les sobraron 12 centésimas, para delirio gallego.

Curiosamente, Cabo fue a ganar de nuevo con Beni Silva de entrenador, que ha hecho de todo en Boiro, como dirigir al equipo femenino. Ayer alineó a Diego Suárez, David Fernández, Daniel González, Sergio Rodríguez, Juan Antonio Serradilla Marco Antonio Silva (babor); Luisma González, Anxo Martínez, José Ángel García, Ismael Romero, Sergio Pérez, Benigno Lojo (estribor), Iago Dávila de proel y Díaz, su patrón de los domingos. Serradilla y Lojo repiten del plantel que venció hace 14 años. También bogaron ese día Sergio García y Jose Ramón Muñiz (51 años), suplentes ayer.

En la primera tanda, además del buen hacer de Donostiarra -quinta-, destacó el punto que Tirán restó a San Juan. Pudieron ser más, pues San Pedro y Ondarroa estaban entre ambos botes en la última ciaboga. Por centésimas tras su sanción la Antiguako Ama no hizo más sangre en la Erreka, que volvió a estar dos largos por delante para ceder después. Falta estirar ese trabajo y creer como hizo Cabo durante 14 años.

Más

 

Fotos

Vídeos