Todos los caminos llevan a La Concha

Beñat Egiazu y Josune Ugarte reflexionan sobre las dos grandes bazas de Gipuzkoa para alcanzar el éxtasis hoy en la bahía Tras una trayectoria distinta durante el verano, Hondarribia y San Juan buscarán hoy la bandera

Beñat Egiazu y Josune Ugarte, en las instalaciones de Hondarribia, donde la sanjuandarra remó en 2008 y 2009. /DE LA HERA
Beñat Egiazu y Josune Ugarte, en las instalaciones de Hondarribia, donde la sanjuandarra remó en 2008 y 2009. / DE LA HERA
Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Cualquier terraza de Hondarribia o Pasai Donibane parece un lugar ideal para una soleada tarde de septiembre. Una amena tertulia alrededor de un café contribuye a idealizar el momento. «Ebaki bat, mesedez», pide Josune Ugarte (Pasai Donibane, 1990). «Yo otro cortado, pero el mío descafeinado», sugiere Beñat Egiazu (Hondarribia, 1994), que ejerce de anfitrión en una ciudad en fiestas.

El nivel de cafeína no se corresponde con sus estados de ánimo. Ambos transmiten «tranquilidad» y «confianza» ante sus opciones de conquistar la Bandera de La Concha.

San Juan puede jugar con el poso que da la ventaja que amasó el domingo -seis segundos a Riveira y siete a Orio-, Hondarribia, sin embargo, debe remontar 86 centésimas. Son las dos grandes bazas guipuzcoanas en la presente edición, que también tiene a Orio y Donostia-Arraun Lagunak en la tanda de honor femenina.

Hondarribia no siente la presión de los últimos años, y San Juan parte con su mayor ventaja

Sanjuandarras y hondarribiarras transmiten «confianza» ante sus opciones. Mayores, lógicamente, en el caso de las bateleras por salir con ventaja. «Es la mayor diferencia que hemos tenido durante estos años, lo que ha ayudado a pasar la semana, con más ánimo y humor. Otras veces habíamos sentido más tensión. Ayuda además saber que Orio no nos ha podido ganar este el verano, pero no nos podemos descuidar porque en varias regatas han estado muy cerca. No podemos fallar».

Tampoco puede errar Hondarribia, pues debe dar la vuelta a 86 centésimas. «No creo que nos juguemos la victoria por centésimas. Al estar Orio y Urdaibai en la primera tanda, quizá la bandera no la gane la mejor trainera de la jornada. Pero sí creo que la mejor de la tanda de honor logrará el triunfo. Ojalá seamos nosotros», suspira Egiazu.

Como en San Juan, la cuenta atrás hasta el domingo no ha sido especialmente tensa. «Otros años hemos estado más tensos. Se notaba en el ambiente que había mucho en juego. Ahora, aunque nos jugamos La Concha, nos hemos dado cuenta de que con tranquilidad y sin el agobio de tener que ganar, sacamos más rendimiento a la remada. Lo confirmamos en la Bandera de Zarautz, y en La Concha hemos seguido la misma pauta y la semana incluso se nos ha hecho corta».

«Sufrir en julio tras un Urdaibai superior nos dio descaro; no había nada que perder» beñat egiazu, remero de hondarribia

San Juan y Hondarribia se han plantado a las puertas de La Concha por rumbos distintos. Mientras las bateleras han sobrellevado el peso de «querer ganar la quinta Liga Euskotren y la quinta 'Concha'», los bidasotarras se desprendieron de toda presión al inicio del verano.

Lo que parecía una pose para despistar al rival, ha resultado un trampolín. «Al perder a dos remeros contrastados como Gari Uranga y Julen Castrillón y cubrirlos con dos de casa -su hermano Gorka y Meltxor Amunarriz-, pensábamos que nos costaría más dar el nivel en todas las regatas. Lograrlo nos dio confianza, tranquilidad y descaro para luchar», algo que alimentaron, asegura, «sufriendo tras Urdaibai cuando fue superior en julio. Ahí vimos que no teníamos nada que perder». ¿Seguro con La Concha en juego? «Los últimos cuatro años la hemos perdido, así que... Si se nos escapa esta, el chasco sería menor que otras veces en las que eramos más favoritos».

«Estos años hemos ganado madurez; si algo falla, sabemos parar y darle la vuelta» josune ugarte, remera de san juan

En San Juan viven la situación contraria. «El resultado del domingo nos da confianza, pero antes de la primera jornada sentíamos esa tensión de no poder fallar en la cita más importante. Quizá por la liberación que sentimos tras hacer una buena regata, lo celebramos tanto en el bote», recuerda Ugarte. «Hay que saber gestionar esa presión -agrega Egiazu-. Nosotros la acusamos en 2015. Habíamos ganado trece regatas y el primer día logramos dos segundos de ventaja. Pero la ansiedad nos pudo el segundo día».

Para la sanjuandarra, uno de los éxitos de su equipo es la mentalidad. «E stos años hemos ganado mucha madurez. Si sentimos tensión, sabemos decirnos 'eh, vamos a calentar bien y hacer una gran regata'. Y si luego vemos que hay un problema o el bote se desnivela, tenemos la frialdad para parar, rehacernos y seguir. Eso lo da el bloque».

Bien lo han constatado en Hondarribia, con una alineación que no ha perdido ninguna tanda. «Haciendo cambios también ha funcionado y hemos ganado banderas, pero es cierto que tenemos mucha fe en este equipo y sbemos que el rendimiento será bueno. Y la cabeza juega un papel importante», sostiene el hondarribiarra, que llegó al primer equipo «en 2014, tras el triunfo de 2013».

Asegura que en este tiempo ha «soñado» con la bandera, pero, en la línea zen que manejan los verdes, «este año ni he pensado en esa opción. Me he dicho: si tiene que venir, vendrá. Preferimos centrarnos en qué hacer para lograrlo. El gran obstáculo es Zierbena. Si hacemos un buen primer largo, tendremos opciones de rematar». No esconde que la sanción a Urdaibai «nos ha quitado un rival, pero sobre todo ha privado al aficionado de una edición «para disfrutar con unas palomitas con tres botes en un segundo». Aunque no descarta a Orio...

...la sombra de San Juan. «Sabemos lo que pueden sentir las oriotarras por detrás, porque nos paso a nosotras en 2013. Pero han sabido hacerse duras y seguir dando guerra», bromea Josune Ugarte. «Si fallamos, lo van a aprovechar, aunque en Ondarroa lo hizo Arraun».

El aroma añejo de La Concha

Ambos descubrieron la grandeza de La Concha de niños. «Tenía 9 años cuando la ganó San Juan -recuerda Egiazu-. Yo no recuerdo a la amona en la calle, y ese día fue al recibimiento. Ahora, que nos reciban a nosotras es algo que no sé si merecemos pero que valoraremos más en el futuro». «En el momento igual no eres consciente, pero recuerdo el triunfo de Hondarribia en 2005, el recibimiento... y al poco empecé a remar. Ojalá nosotros también motivemos a inciarse a los remeros del futuro». Quizá tras esta Concha.

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