Un trabajo profesional
La Real se clasifica para los dieciseisavos de final de la Copa tras imponerse sin florituras pero sin dudas a un pundonoroso Reus (0-2), con goles de Goti y de Sadiq de penalti
La Real se clasificó para los dieciseisavos de final de la Copa tras ganar 0-2 este miércoles al Reus, en un partido práctico. El ... gol de Mikel Goti nada más volver del descanso bastó para desequilibrar un partido sin florituras pero también sin dudas por parte de los blanquiazules. Sadiq marcó de penalti en el descuento. Sergio Francisco apostó por un partido corto, de 45 minutos, la segunda parte, y le bastó. Tras un primer tiempo anodino, los cambios del descanso, con la entrada de Barrenetxea y Sadiq, decantaron la eliminatoria con rapidez. Tras el gol en el 48, la Real buscó marcar el segundo y cerrar el asunto, pero, al no lograrlo, hacia la hora de partido el míster metió a Gorrotxategi y a Guedes para evitar sustos. Susto hubo uno, un disparo al poste del Reus en le minuto 80, pero no pasó a mayores.
El entrenador txuri-urdin optó por un equipo de poco habituales para iniciar el partido, con Jon Martín y Sergio Gómez como jugadores más titulares. La Real no puso el carro delante de los bueyes y se plantó en el Municipal de Reus con una línea de cinco atrás, para enfriar el previsible entusiasmo del equipo tarraconense. Un gol en contra complica mucho las cosas en eliminatorias de este tipo, y el entrenador blanquiazul no quería saber nada de problemas. El viento reinante y el mal estado del césped también invitaban al pragmatismo.
Así, el primer tiempo fue plano por parte de la Real, que no pareció inquieta por esta circunstancia. No buscó meter un ritmo alto al juego, lo que permitía al Reus igualar el choque. El equipo catalán tampoco pecó de exceso de entusiasmo, sino que organizó una respuesta razonable y se puso a jugar con calma. Ninguno de los dos equipos llegaba al área, pero el Reus ofrecía una mejor sensación, no en vano juega tres categorías por debajo de la Real. Una ocasión de Carrera al filo de la media hora, la única digna de mención en el primer tiempo, pudo redondear el plan conservador de Sergio Francisco y ahorrar energías para la Liga, pero el meta catalán paró bien el remate del errenteriarra, que se estrenaba como titular tras debutar el domingo contra el Villarreal. El equipo local tampoco exhibió recursos para inquietar a Marrero, pero sí para nivelar el juego en la zona ancha, así que todo quedó para la segunda parte.
Los cambios, decisivos
Los cambios de Sergio Francisco en el descanso modificaron el guion de forma evidente. Barrenetxea encaró en el primer balón que le llegó y conectó con la cabeza de Sadiq, que dejó el gol hecho para Goti, como sucedió en la eliminatoria anterior en Negreira. La diferencia de categorías se hizo visible en una sola jugada, con el desborde de donostiarra y el físico del nigeriano, que habían sustituido a Sergio Gómez y Zakharyan. También entró Aritz Elustondo, por el tocado Beitia.
La economía se impuso al entusiasmo del Reus. La Real dedicó el primer tiempo a ahorrar y solo quiso jugar 45 minutos. Le bastaron tres para decantar la eliminatoria. Al Reus, como es natural, el gol le hizo daño por mucho que obedeciese a un guion lógico. En el primer cuarto de hora del segundo tiempo la Real pudo ampliar su renta, pero faltó claridad, como en un contraataque que Carrera no acertó a concretar.
Pasada la hora de juego, Sergio Francisco mandó un mensaje inequívoco retirando al delantero errenteriarra y sacando al campo al mariscal Gorrotxategi. Fin de las probaturas y a firmar un trabajo profesional, como exigían la situación y las alturas de la competición, todavía a una distancia sideral de su fase decisiva. La Real solo ha llegado a dieciseisavos de final.
Entró también Guedes en el tramo final, con el objetivo de asumir un control total de la situación. En general, los realistas lo consiguieron, pero no del todo y el aficionado blanquiazul tuvo que sufrir un susto, cuando el el minuto 80 el zaguero tarraconense Pol estrelló un zurdazo en el poste derecho de la portería de Marrero, que llevaba una tarde tranquila por lo demás hasta ese momento.
De ahí al final, la Real consiguió enfriar más el partido y llegar al final con el mínimo riesgo posible. Desde luego, no fue una exhibición, pero sí una faena profesional para solventar un trámite obligatorio. Goti, autor de un partido completo, y Barrenetxea, que firmó una jugada decisiva, solventaron el envite. El gol final de Sadiq de penalti fue a título de inventario. La Real está en dieciseisavos y eso fue todo en Reus.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión