Un resultado lógico
La Real es netamente superior a Osasuna, pese a encajar primero, y así lo demuestra en una segunda mitad en la que la efectividad de cara a portería le da la razón a su juego
El marcador con el que se llegó al descanso no reflejaba ni mucho menos lo que estaba sucediendo sobre el terreno de juego, pero volvía a trasladar a esa Real vulnerable de las primeras jornadas a la que le hacían daño al más mínimo intento. Afortunadamente, la entrada al campo en la segunda mitad disipó las dudas rápido. De un plumazo llegaron los tantos de Brais y Guedes para poner la cordura en el luminoso. No era normal que la Real fuera perdiendo después de haberse mostrado netamente superior a Osasuna durante 45 minutos.
El paso del tiempo dio la razón al cuadro blanquiazul. Supo gestionar su ventaja de manera sobria. Sin demasiados apuros. El resultado final fue lógico y puede que incluso hasta corto.
Movilidad arriba para dejar al rival sin referencias
Alessio Lisci volvió a formar con tres centrales y dos carrileros ayer, un esquema que le dio buenos resultados con el Mirandés el pasado curso, pero que no le está dando demasiado rédito con Osasuna. La Real leyó bien esa acumulación de jugadores rojillos en línea defensiva y los hombres de arriba se encargaron de dar la tarde a los locales. Principalmente gracias a la movilidad que mostraron. En la pizarra se podría colocar a Guedes por derecha, Oyarzabal en punta, Zakharyan por izquierda y Brais en la tercera altura por dentro, pero ni mucho menos se anclaron a estas demarcaciones sobre el césped.
Eso propició que la zaga rojilla se quedara sin referencias a las que poder defender. Guedes y Zakharyan se metían por dentro e intercambiaban bandas, mientras Brais y Oyarzabal aparecían por fuera indistintamente. Las persecuciones al hombre no tenían sentido para no generar más vacíos en zonas sensibles del campo. La Real trabajó mucho en este apartado en la primera mitad, encontró situaciones de tiro, pero no el premio final que sí llegaría en el segundo acto.
Osasuna aprieta alto y Remiro mira en largo
Los locales trataron de desactivar el juego blanquiazul desde Remiro. Apretaron alto con hasta seis jugadores en el último cuarto de campo, emparejándose con otros tantos realistas. Gorrotxategi y Soler fueron los más perjudicados por esta presión tan agresiva de los osasunistas, ya que no pudieron entrar en contacto con el balón en salida. Remiro se vio obligado a buscar en largo apoyos más lejanos para salvar el acoso rojillo y dar con Oyarzabal, que tenía un cometido complejo en ese sentido.
Fueron las situaciones más cómodas que vivieron los centrales Catena o Boyomo, porque cuando el balón en vez de volar sobre el cielo de Pamplona corría sobre el verde, empezaban los problemas.
Aramburu, ambicioso para saltar a Bretones
La Real tampoco se quedó atrás sin balón. Buscó, como acostumbra, robar en campo rival para trenzar rápidos ataques. Aramburu encarnó esa labor saltando directamente a Bretones, que pese a actuar como carrilero, recibía a la altura de un lateral. Guedes, Oyarzabal y Zakharyan se repartieron a los tres centrales, mientras que los dos laterales realistas –Aramburu y Aihen– se veían obligados a tener que recorrer una gran cantidad de metros para llegar a sus pares –Bretones y Moncayola–. La apuesta no le salió mal a Sergio, porque Osasuna no pudo explotar su juego exterior para buscar centros al área, una de las especialidades del equipo. Raúl García de Haro apenas dispuso de opciones de remate. Los locales no generaron grandes oportunidades, más allá de los minutos inmediatamente posteriores al tanto de Catena de córner. Fue un pequeño milagro que pudiera adelantarse en el marcador.
Guedes, Brais y Soler no dejan solo a Oyarzabal
No lo va a hacer todo él siempre, aunque ayer volvió a aparecer asistiendo a Guedes tras una gran maniobra por dentro, para abrir magistralmente al portugués. Oyarzabal no marcó esta vez, pero dejó su sello. El luso apareció con un buen desmarque de ruptura por delante para definir con la izquierda con una precisión quirúrgica. Antes lo habían hecho Soler, que disfrutó de un par de ocasiones en el balcón del área para terminar jugada, para asistir a Brais Méndez, otro del que se espera mejores números. El gallego tiró de 'putt' para poner la igualada, con una pizca de suerte, eso sí, porque Cruz desvió el esférico lo justo para que Herrera no pudiera llegar a atraparlo. Barrenetxea también se sumó a la fiesta con un golazo desde 50 metros que sirve para refrendar su buen inicio de temporada.
Lisci quita un central y Sergio lo añade
Lisci salió con tres centrales, pero el escenario le invitó a mover piezas en la segunda mitad cuando vio que la Real daba la vuelta al marcador. Entonces, retiró a Cruz para dar entrada a Rubén García. Un atacante por un zaguero. Osasuna trató de tener más presencia en campo txuri-urdin y por eso, con el paso de los minutos, Sergio Francisco realizó el movimiento opuesto. En vez de quitar un central, lo añadió, con la incorporación de Aritz al campo en sustitución de Soler. A cada momento de partido, lo que le corresponde.
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