Jesulín de Ubrique desvela por qué Arconada le dejó sin palabras: «Me daba vergüenza preguntarle algo…»
El extorero, reconvertido actualmente en empresario, reconoce que de no haberse dedicado a los toros hubiera sido un gran portero: «Era un poco parecido a Courtois»
I.G.
San Sebastián
Martes, 2 de diciembre 2025, 07:07
La Real Sociedad está dando qué hablar. Y todo a raíz de la entrevista que el 'El día después' realizó a Jesulín de Ubrique, extorero que se convirtió en todo un referente y personaje mediático tras las corridas de toros de los años 90. Este lunes, el marido de María José Campanario fue entrevistado en el programa deportivo de Movistar+, donde no dudó en desvelar su otra gran pasión: el fútbol.
Jesulín de Ubrique, torero ya retirado, reconocía que de no haber sido torero le hubiera gustado haberlo intentado en un campo de fútbol, bajo los palos. «Si yo no hubiese sido torero hubiera sido un gran portero. Y de eso sí que estoy muy convencido, porque tenía buena visión. Creo que hubiera llegado bastante lejos», afirmaba con cierta nostalgia. Eso sí, preguntado por su estilo, no dudó en sacar a la palestra el nombre del meta del Real Madrid, Thibaut Courtois. «Era un poco parecido a él. Ya cuando lo vi jugando en el Atlético de Madrid, me dije a mí mismo: 'Lo que yo me parecía a este hombre…'».
«Sobrepasado» por Arconada
Eso sí, Jesús Janeiro Bazán no tardó en mostrar su gran pasión por un jugador de la Real Sociedad, todo un referente de aquel equipo que ganó dos ligas en los años 80: Luis Miguel Arconada. Y es que si por alguien sintió devoción el extorero fue por el capitán txuri-urdin. «Mi ídolo ha sido Arconada. Tuve el privilegio y la gran suerte de poderlo conocer. Y cuando tienes alguien que admiras delante tuya, como que se te caen todos los palos del sombrajo…», afirmó Jesulín de Ubrique. Es más, en un momento dado se sintió sobrepasado tras haber podido conocerlo en persona: «Esto me está pasando a mí ¿no? Me daba hasta apuro y vergüenza poderle preguntar algo…».
El extorero también tuvo margen para sacar a colación cuál fue su primer recuerdo en el mundo del fútbol. «Fue unas botas que me compraron mi padre y mi madre con mucho esfuerzo. El mejor regalo que puede tener un niño. Esa ilusión de jugar los sábados, de venir desde el pueblo hasta aquí hasta el campo de fútbol… es una etapa de mi vida que no cambio por nada», confirmó.