Cuando la Real descendió al mejor Sanse de la historia
Debutantes. ·
En la temporada 1961/62 el filial txuri-urdin quedó quinto en Segunda División y coqueteó con los puestos de ascenso, pero terminó perdiendo la categoría al bajar el primer equipoLa Real descendió al mejor Sanse de la historia después de que este coqueteara durante casi 30 jornadas con los puestos de ascenso a Primera ... División. El penúltimo puesto del primer equipo llevó al filial directo a Tercera a pesar del recurso que presentó el club txuri-urdin contra la decisión de la Federación Española de imponer dicho descenso. Alegaba que el San Sebastián no era oficialmente filial de la Real Sociedad. Ese recurso, obviamente, no prosperó y en los días posteriores a la constatación del descenso surgieron dentro de la propia entidad voces que abogaron por eliminar al Sanse para centrar todos los esfuerzos en el primer equipo. Afortunadamente, aquello se quedó en un rumor.
El Sanse había logrado ascende por primera vez a Segunda en junio de 1960 en Figueras. Tras finalizar noveno la campaña de su estreno en la división de plata, afrontó la segunda con una nueva hornada de jugadores en la que destacaban prometedores juveniles como Arzak, Amas o Urreisti.
El debut en aquella campaña no pudo ser más sonado. El Sanse derrotó en Atocha al Sabadell por 4-1 con tantos de Arzak, Andonegi, Olano y Urreisti sobre un terreno de juego que la crónica de DV de aquel partido calificó como «un charcal».
El fútbol y la entrega de aquel Sanse logró llevar a Atocha tantos aficionados como los partidos dela propia Real Sociedad
La primera derrota no llegó hasta la sexta jornada ante la Cultural Leonesa (1-0) y para entonces aquel equipo de Perico Torres ya había comenzado a contagiar con su buen juego, entusiasmo y entrega a los aficionados txuri-urdin, quienes encontraban en el filial el consuelo a la mala trayectoria del primer equipo, que convivía entonces cerca de las posiciones de descenso. Así que jornada a jornada la presencia de aficionados en Atocha para ver al Sanse se fue incrementando hasta meter casi tanta gente en el campo como la propia Real Sociedad.
Uno de los duelos recordados de aquella campaña fue el 3-3 en Atocha frente al Valladolid, favorito al ascenso por su condición de recién descendido y que llegaba como líder. En uno de los mejores encuentros de aquel equipo, el Sanse se adelantó 3-1 en el marcador con tantos de Alfonso, Olano y Amas, pero la lesión de Zugasti dejó al filial en inferiodidad –no había cambios– y los pucelanos salvaron los muebles y el liderato con un empate.
El 14 de enero, el filial realista logró una de las victorias más abultadas de su historia en la categoría. El visitante fue el Salamanca, al que venció por 5-1 con tantos de Alfonso (3), Olano y Amas. El autor del gol charro fue un irundarra, Agustín Amantegui, y el portero suplente, Juan Benito Beitia, de Zestoa.
Contra el Madrid de Di Stefano
Para entonces el Sanse ya había eliminado al Jaén en la primera ronda de la Copa porque entonces los filiales disputaban el torneo del K.O. El sorteo emparejó al filial realista con el Real Madrid de Alfredo di Stéfano, que visitó el 31 de enero Atocha para disputar el partido de ida luciendo su sólido liderato en Primera.
Ganaron los blancos, que no lo pasaron nada bien. Alfonso adelantó al Sanse a los dos minutos, pero Pepillo y Félix Ruiz marcaron antes del descanso y, de vuelta al césped, Gento encarriló la eliminatoria con el 1-3.
A falta de cinco jornadas para la conclusión del campeonato, el Sanse, que venía de ganar seis de sus últimos siete partidos, se presentó en Zorrilla a un punto del Valladolid, segundo y a tres del Deportivo de La Coruña, líder. Entonces las victorias valían dos puntos, el primer clasificado ascendía directamente y el segundo disputaba una promoción de ascenso junto al segundo clasificado del Grupo Sur y el 13º y 14º clasificados de Primera. La Real entonces ya era penúltima, puesto de descenso automático.
El día previo a aquel encuentro de Valladolid preocupaban las intensas lluvias: «Había un barrizal como nunca antes se había visto en Zorrilla debido a la lluvia caída en cantidades industriales durante cinco días», escribió Fernando Varona en El Norte de Castilla. Fue por tanto un partido de corazón, lucha y sacrificio, más que de técnica, en el que el Sanse ofreció su mejor versión ante un rival que contaba con futbolistas como Manolo Sanchís padre, quien dos años después ficharía por el Real Madrid para terminar siendo internacional, o el uruguayo Endériz, que firmaría por el Barcelona. El partido se decidió tras un disparo que se le escurrió a Gastesi debido a la lluvia y cuyo rechace aprovechó Rodilla para lograr el triunfo.
Doce jugadores del filial subieron al primer equipo y cinco de ellos estarían presentes cinco años después en Puertollano
Varona, en su crónica, no escatimó elogios hacia el Sanse: «Nuestros más sinceros aplausos y elogios al espíritu de lucha, la combatividad y el entusiasmo de los muchachos del Sanse, que se han portado como héroes», escribió. «Torres ha conseguido reunir un grupo de jugadores, o chiquillos los más, capaces de las más altas empresas».
Siete días más tarde fue el Deportivo de La Coruña el que visitó Atocha. Un equipo, el gallego, líder de la categoría y en cuyas filas militaba el que sería pichichi aquella campaña, Amancio Amaro, además del hermano de Paco Gento o del padre de Unai Emery, Juan María, guardameta suplente.
Atocha vistió sus mejores galas en otro partido con el barro como protagonista, la norma de la época de otoño a primavera. «La gran expectación despertada por este trascendental encuentro se tradujo en una gran entrada en Atocha pese a la tarde lluviosa que influyó notablemente en el estado del ya de por sí muy embarrado terreno de juego, dejando al final, entre el pisoteo y el agua caída, un mar de chocolate», escribió Melara en DV.
Aquel fue un «gran partido», detalló el cronista, «sin arabesco de ninguna clase» en el que Velasco adelantó a los gallegos, aunque Urreisti empató al minuto. Otro gol de Lariño antes del descanso puso el 1-2 final. «Sin ningún género de duda, el mejor equipo que ha pasado por Atocha», describió Melara al Depor, que terminaría ascendiendo directamente por delante del Valladolid, que lo haría en la promoción ante el Espanyol.
Dos semanas después, la derrota de la Real en El Sardinero ante el Racing (1-0) certificó el descenso del primer equipo y, por ende, el del filial, que tres días después debía disputar la vuelta de la Copa ante el Real Madrid, en la que perdió por 5-0.
Recurso y rumores
La Real intentó evitar aquel descenso con un recurso contra la decisión de la Federación Española. «Se ha adoptado el acuerdo de formular un recurso contra la decisión adoptada por la Federación Española de Fútbol imponiendo el descenso del San Sebastián a Tercera División», contó DV. «La notificación de este acuerdo federativo, hecho público el pasado día 26, ha sido recibida en la Real Sociedad con fecha 2 de abril. En esa comunicación se detallan las razones de ese doble descenso, considerando reglamentariamente al San Sebastián como filial de la Real Sociedad», continúa. «Se basa el recurso en la inexistencia oficial de clubs filiales dentro del fútbol nacional y en que el San Sebastián no ha sido nunca oficialmente filial de la Real Sociedad ya que para serlo, aun de admitirse la existencia de ellos, faltarían requisitos y documentación que jamás fue tramitada por el club ni cursada por él en momento alguno», recogió DV. «Para activar este recurso marchará a Madrid el presidente del club con algunos directivos».
Obviamente, tal recurso no fue aceptado y el Sanse consumó su descenso entre rumores de una posible desaparición. «El porvenir del Sanse se hace incierto según algunos rumores que circulan en los medios oficiosos donostiarras. Pues mientras unos opinan que hay que continuar con el Sanse aunque sea en la categoría nacional, otros están en la creencia de que es mejor que desaparezca para dejar paso a un solo club en la Liga. Será la Asamblea realista la que al final decida la suerte del simpático club que entrena Perico Torres», escribió Melara.
El Sanse no desapareció y de aquel inolvidable grupo ascendieron al primer equipo Gastesi, Martiarena, Ormaetxea, Arzak, Amas, Olano, Astigarraga, Mendiluce, Maiztegi, Matute, Alfonso y Abasolo. Cinco años después Arzak, Urreisti, Ormaetxea, Mendiluce y Maiztegi formarían parte de la Real que regresó a Primera División en Puertollano.
Los precedentes del Mestalla y del España Industrial
¿Pudo realmente haber ascendido el Sanse aquella temporada? No habría sido el primer filial en hacerlo. En la temporada 1950/51 lo había logrado el Mestalla, segundo equipo del Valencia. Aquel ascenso cogió por sorpresa a la Federación Española, que no tenía nada legislado respecto a los filiales porque resultaba impensable que se diese una situación así. No obstante, el Mestalla no ascendió porque el presidente Luis Casanova renunció, si bien los rumores de la época hablan de fuertes presiones del ente federativo para que el Valencia rehusara.
La legislación se modificó para impedir que se repitiera un caso semejante, pero en 1956 el España Industrial, filial del Barcelona, repitió la gesta y para poder jugar en Primera realizó una artimaña legal pero poco ética: rompió el convenio de filiación y cambió de nombre para pasar a llamarse CD Condal. Así que en la temporada 1956/57 la afición barcelonista tuvo un partido por semana en Les Corts, donde siguió jugando el hasta entonces filial.
El Sanse de la temporada 1961/62 bien podía haber ascendido. Claro que para poder jugar en Primera junto a la Real, el primer equipo tendría que haber logrado la permanencia y el Sanse, desvincularse a su vez del primer equipo. Otra posibilidad que pudo haberse dado es que Sanse y Real quedaran emparejados en la promoción de ascenso/descenso. ¿Lo hubiera evitado la RFEF?
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