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Cuando la Real descendió al mejor Sanse de la historia

En la temporada 1961/62 el filial coqueteó con los puestos de ascenso a Primera pero terminó perdiendo la categoría tras bajar el primer equipo a Segunda

Bruno Parcero

San Sebastián

Domingo, 16 de noviembre 2025, 00:18

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Al mejor Sanse de la historia lo descendió la Real después de que durante casi 30 jornadas coqueteara con los puestos de ascenso a Primera División. El penúltimo puesto del primer equipo llevó al filial directo a Tercera, a pesar del recurso que presentó el club txuri-urdin contra la decisión de la Federación Española de imponer dicho descenso, alegando que el San Sebastián no era oficialmente filial de la Real Sociedad. Ese recurso, obviamente, no prosperó y en los días posteriores a la constatación del descenso del filial surgieron voces dentro de la propia entidad txuri-urdin que abogaron por eliminar al Sanse para centrar todos los esfuerzos en el primer equipo. Afortunadamente aquello se quedó en un rumor.

El Sanse había logrado su primer ascenso a Segunda en junio de 1960 en Figueras y tras finalizar su primera campaña en la división de plata en novena posición, afrontó la segunda con una nueva hornada de jugadores en la que destacaban prometedores juveniles como Arzak, Amas o Urreisti.

El estreno aquella campaña no pudo ser más sonado. El Sanse derrotó en Atocha al Sabadell por 4-1 con tantos de Arzak, Andonegi, Olano y Urreisti sobre un terreno de juego que la crónica de DV de aquel partido calificó como «un charcal»; y en la jornada siguiente derrotó al Indautxu en Garellano por 2-3 y goles de Arzak, Olano y Mendiluce. Tras las dos primeras jornadas, el filial era segundo en la clasificación.

El buen juego y la entrega del filial contagiaron a los aficionados txuri-urdin que acudían a Atocha en masa para ver a un Sanse que servía de consuelo a la mala trayectoria de la Real

Aquella campaña fue avanzando y la primera derrota no llegó hasta la sexta jornada ante la Cultural Leonesa (1-0). El equipo dirigido por Perico Torres era cuarto, jugaba muy bien y su entrega y entusiasmo habían comenzado a contagiar a los aficionados txuri-urdin que encontraban en el filial el consuelo a la mala trayectoria del primer equipo, que convivía entonces cerca de las posiciones de descenso. Así que jornada a jornada la presencia de aficionados en Atocha para ver al Sanse se fue incrementando hasta meter casi tanta gente en el campo como el primer equipo.

Otro de los partidos recordados de aquella campaña fue el 3-3 en Atocha frente al Valladolid, favorito al ascenso por su condición de recién descendido y que llegaba como líder. En uno de los mejores encuentros de aquel equipo, el Sanse se puso 3-1 en el marcador con tantos de Alfonso, Olano y Amas, pero la lesión de Zugasti dejó al filial en inferiodidad y los pucelanos salvaron los muebles y el liderato con un empate.

El 14 de enero el filial realista logró una de las victorias más abultadas de su historia en la categoría. El visitante fue el Salamanca al que venció por 5-1 con tantos de Alfonso (3), Olano y Amas. El autor del gol charro fue un irundarra, Agustín Amantegui y el portero suplente, Juan Benito Beitia, de Zestoa.

Contra el Real Madrid de Di Stéfano

Para entonces el Sanse ya había eliminado al Jaén en la primera ronda de la Copa porque entonces los filiales disputaban el torneo del K.O., y el sorteo emparejó al filial realista con el Real Madrid de Alfredo di Stéfano, que visitó el 31 de enero Atocha para disputar el partido de ida luciendo su sólido liderato en Primera.

Ganaron los blancos que no lo pasaron nada bien. Alfonso adelantó al Sanse a los dos minutos, pero Pepillo y Félix Ruiz marcaron antes del descanso y, tras él, lo hizo Gento para encarrilar la eliminatoria con ese 1-3.

A cinco jornadas del final la posibilidad de pelear por el ascenso era real. El problema es que el primer equipo ya ocupaba puestos de descenso directo

A falta de cinco jornadas para la conclusión del campeonato, el Sanse, que venía de ganar seis de sus últimos siete partidos, se presentó en Zorrilla a un punto del Valladolid, segundo y a tres del Deportivo de La Coruña, líder y siguiente rival. Hay que recordar que entonces las victorias valían dos puntos, que el primer clasificado ascendía directamente y que el segundo disputaba una promoción de ascenso junto al segundo clasificado del Grupo Sur y el 13º y 14º clasificado de Primera División. La Real entonces ya era penúltima, puesto de descenso automático.

El día previo a aquel encuentro la preocupación eran las intensas lluvias: «Había un barrizal como nunca antes se había visto en Zorrilla debido a la lluvia caída en cantidades industriales durante cinco días», escribió Fernando Varona en El Norte de Castilla. Fue por tanto un partido de corazón, lucha y sacrificio, más que de técnica, en el que el Sanse ofreció su mejor versión ante un rival que contaba con futbolistas como Manolo Sanchís padre, que dos años después ficharía por el Real Madrid para terminar siendo internacional, o el uruguayo Endériz, que firmaría por el Barcelona. Sin embargo, un balón que se le escurrió a Gastesi debido a la lluvia lo aprovechó Rodilla para lograr el gol del triunfo.

Varona, en su crónica, no escatimó elogios hacia el Sanse: «Nuestros más sinceros aplausos y elogios al espíritu de lucha, la combatividad y el entusiasmo de los muchachos del Sanse que se han portado como héroes», escribió. «Torres ha conseguido reunir un grupo de jugadores, o chiquillos los más, capaces de las más altas empresas».

Siete días más tarde fue el Deportivo de La Coruña quien visitó Atocha. Un equipo, el gallego, líder de la categoría en cuyas filas militaba el que sería pichichi aquella campaña, Amancio Amaro, además del hermano de Paco Gento o del padre de Unai Emery, Juan María, guardameta suplente del conjunto coruñés.

Atocha vistió sus mejores galas en otro partido con el barro como protagonista. Era la norma de la época de otoño a primavera. «La gran expectación despertada por este trascendental encuentro se tradujo en una gran entrada en Atocha pese a la tarde lluviosa que influyó notablemente en el estado del ya de por sí muy embarrado terreno de juego, dejando al final, entre el pisoteo y el agua caída, un mar de chocolate», escribió Melara en DV.

Aquel fue un «gran partido», detalló el cronista, «sin arabesco de ninguna clase» en el que Velasco adelantó a los gallegos, aunque Urreisti empató al minuto. Otro gol de Lariño antes del descanso puso el 1-2 final. «Sin ningún genero de duda, el mejor equipo que ha pasado por Atocha», describió Melara al Depor, que terminaría ascendiendo directamente por delante del Valladolid, que lo haría en la promoción ante el Espanyol.

Dos semanas después, la derrota de la Real en El Sardinero ante el Racing (1-0) certificó el descenso del primer equipo y, por ende, el del filial, que tres días después debía disputar la vuelta de la Copa ante el Real Madrid en la que perdió por 5-0.

Recurso y rumores de desaparición

La Real intentó evitar aquel descenso con un recurso contra la decisión de la Federación Española. «Se ha adoptado el acuerdo -nos dijeron oficialmente- de formular un recurso contra la decisión adoptada por la Federación Española de Fútbol imponiendo el descenso del San Sebastián a Tercera División», contó DV. «La notificación de este acuerdo federativo, hecho público el pasado día 26, ha sido recibida en la Real Sociedad con fecha 2 de abril. En esa comunicación se detallan las razones de ese doble descenso, considerando reglamentariamente al San Sebastián como filial de la Real Sociedad», continúa. «Se basa el recurso en la inexistencia oficial de clubs filiales dentro del fútbol nacional y en que el San Sebastián no ha sido nunca oficialmente filial de la Real Sociedad ya que para serlo, aun de admitirse la existencia de ellos, faltarían requisitos y documentación que jamás fue tramitada por el club ni cursada por él en momento alguno», explicó DV. «Para activar este recurso marchará a Madrid el presidente del club con algunos directivos».

De aquel Sanse ascendieron doce jugadores al primer equipo y cinco de ellos estarían presentes años después en el ascenso de Puertollano

Obviamente tal recurso no fue aceptado y el Sanse consumó su descenso Tercera entre rumores de una posible desaparición. «El porvenir del Sanse se hace incierto según algunos rumores que circulan en los medios oficiosos donostiarras. Pues mientras unos opinan que hay que continuar con el Sanse aunque sea en la categoría nacional, otros están en la creencia de que es mejor que desaparezca para dejar paso a un solo club en la Liga. Será la Asamblea realista la que al final decida la surete del simpático club que entrena Perico Torres», escribió Melara.

El Sanse no desapareció y de aquel inolvidable equipo que fue capaz de codearse con los mejores clubes de Segunda División ascendieron definitivamente al primer equipo la temporada siguiente Gastesi, Martiarena, Ormaetxea, Arzak, Amas, Olano, Astigarraga, Mendiluce, Maiztegi, Matute, Alfonso y Abasolo.

Cinco años después Arzak, Urreisti, Ormaetxea, Mendiluce y Maiztegi formarían parte de la Real que regresó a Primera División en Puertollano.

El precedente del Mestalla y del España Industrial

¿Pudo haber ascendido el Sanse aquella temporada? No hubiera sido el primer filial. En la temporada 1950/51 lo logró el Mestalla, segundo equipo del Valencia. Aquel ascenso cogió por sorpresa a la Federación Española que no tenía nada legislado respecto a los filiales porque resultaba impensable que se diese una situación así. El Mestalla no ascendió porque el presidente valencianista, Luis Casanova, renunció, aunque los rumores de la época hablan de fuertes presiones del ente federativo al Valencia para que adoptara esa decisión. La legislación se modificó posteriormente, pero en 1956 el España Industrial, filial del Barcelona, repitió la gesta y para poder jugar en Primera realizó una artimaña legal pero poco ética: rompió el convenio de filiación y cambió de nombre para pasar a llamarse CD Condal. Así que en la temporada 1956/57 la afición barcelonista tuvo un partido por semana en Les Corts, donde siguió jugando. El Sanse de la temporada 1961/62 bien podía haber disputado la liguilla de ascenso o ascender directamente. Claro que para haber podido jugar en Primera la temporada siguiente junto a la Real, el primer equipo tendría que haber logrado la permanencia y el filial habría tenido que desvincularse del primer equipo. Otra posibilidad que pudo haberse dado es que Sanse y Real quedaran emparejados en la promoción de ascenso/descenso. ¿Lo hubiera evitado la RFEF?

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