«Esperaba ver a Real y Osasuna más arriba en la clasificación»
«La idea de juego del equipo con Sergio es parecida a la de Imanol, pero ha perdido a jugadores de peso y los nuevos necesitan tiempo»
La casualidad ha querido que Nacho Monreal (Pamplona, 1986) haya regresado este fin de semana a su ciudad coincidiendo con el partido entre Osasuna y ... Real. No irá a El Sadar, pero no se lo perderá por televisión, al tratarse de un encuentro «muy especial». «Les tengo muchísimo cariño y muchísima gratitud por todo lo que han hecho por mí», reconoce.
– Ninguno de los equipos ha arrancado con buen pie la temporada. ¿Qué partido prevé?
– Este tipo de derbis normalmente son partidos donde los dos equipos priorizan el no perder, el no conceder y son más conservadores. La Real viene en línea ascendente y Osasuna está en una situación más apretada, pero jugando en casa, donde debe conseguir los máximos puntos posibles, le veo con esa responsabilidad de tener que conseguir la victoria
– Ve a Osasuna con más urgencias.
– Considero que los dos equipos necesitan ganar. La Real, porque al final tiene un equipo para pelear por estar en Europa y necesita perder los menos puntos posibles, y luego Osasuna, como local, ante su gente, debe sumar de a tres para alejarse de los puestos de descenso.
– ¿Qué situación le sorprende más?
– Esperaba que a estas alturas de la competición ambos equipos estuvieran un poco mejor en la clasificación. Osasuna ha cambiado de míster, tiene que adaptarse un poco a la plantilla, al sistema de juego que tenía y, por parte de la Real, tiene plantilla para estar en Europa. Es la primera vez de Sergio Francisco en Primera y a pesar de que el arranque liguero no haya sido el ideal, en las últimas semanas se está notando una mejoría, tanto en resultados como en juego. Está destinada a terminar peleando por Europa, porque ese es su lugar a día de hoy con la plantilla que tiene.
«En este tipo de derbis los equipos priorizan no perder, no conceder y son más conservadores«
– ¿Cree que ha cambiado mucho la idea de juego con Sergio Francisco con respecto a su etapa con Imanol?
– En cuanto a idea de juego o sistema es bastante parecido. Nosotros con Imanol intentábamos cuidar la pelota y dominar los partidos. Ahora se sigue en esa misma dinámica, no se ha renunciado a eso, pero en las dos últimas temporadas se han perdido a jugadores como Merino, Zubimendi o Le Normand y los que los están sustituyendo son jugadores muy buenos, pero a la vez son jóvenes y necesitan tiempo para hacerse a la categoría. La diferencia puede venir por ahí, porque la idea del club sigue siendo la misma.
– ¿Cuál es la sensación que percibe en Pamplona en torno a su equipo? Venían de años muy buenos con Arrasate, pero ahora se suceden los entrenadores en dos años.
– Aquí en Pamplona la gente tiene los pies en el suelo y es consciente de lo que es Osasuna. No renunciamos a nada. Si el equipo puede hacer una buena temporada y pelear por Europa, por supuesto que hay que intentarlo, pero hemos sufrido mucho. Hace unos años estuvimos a punto de descender a Segunda B y desaparecer y eso no se olvida.
– Volviendo a la Real, ¿cómo ve la posición del lateral izquierdo? Aihen, con el que coincidió, está perdiendo terreno en favor de Sergio Gómez.
– Aihen explota en mi último año y se convierte en titular indiscutible, pero ahora es verdad que se está pelando la posición con Sergio Gómez, que es un jugador muy polivalente, que puede jugar tanto de extremo, como de lateral o de interior. Es un chico que tiene muchísima calidad, tiene muy buen pie y ahora mismo da la sensación de que está por delante. Lo importante es que el míster tiene donde elegir, porque son dos laterales que cumplen cuando juegan.
– ¿A los laterales cada vez se les exige más en ataque que en defensa?
– Esto viene desde hace ocho o diez años. Al lateral muchas veces se le juzga más por lo que hace ofensivamente que por lo que hace defensivamente y yo no comparto esa opinión. Entiendo que un lateral es un defensa y que su prioridad siempre tiene que ser defender y una vez que logres eso, todo lo que puedas aportar al equipo en tarea ofensiva es un plus que vas a añadir al equipo, pero siempre sin olvidarte de que eres defensa.
«El ambiente que se vive es especial. El futbolista siente a la afición desde que salta a calentar»
– ¿Recuerda sus dos visitas a El Sadar con la Real?
– Sí, sobre todo porque ganamos los dos partidos. Uno es el que ganamos 3-4 (temporada 19/20) y en el que Odegaard marcó un golazo de falta. Tuve sensaciones muy extrañas, a pesar de que ya había estado con el Málaga antes. Era mi primera vez después de mi paso por Inglaterra y sentí ese hormigueo en el estómago.
– ¿Y la segunda?
– Era el último partido de Liga (curso 20/21) y ganamos 0-1. Marcó Isak y nos clasificamos para Europa. Da la casualidad de que fue mi último partido como profesional. No volví a jugar nunca más a fútbol. Fue una lástima, porque se jugó a puerta cerrada por el Covid. Fue una coincidencia que el último fuera en El Sadar, pero creo que hay veces que el destino está marcado y quiso que fuera así.
– Habrá vuelto desde entonces, pero ya como aficionado.
– Sí, el ambiente que se vive es especial. Ha quedado precioso con la reforma y se crea una atmósfera impresionante porque todo queda muy cerradito. La gente está muy cerca y el futbolista siente a la afición. En El Sadar, desde el momento en el que saltas a calentar notas que el público está muy encima. El jugador de Osasuna lo agradece y el visitante lo sufre.
– ¿El rival de Osasuna no llega a disfrutarlo por la motivación que supone?
– Pienso que jugar como local siempre da una ventaja porque en momentos de debilidad la afición te anima, te exige y te vienes arriba. Como visitante eso te perjudica y creo que suele ser más fácil cuando vas a un campo en el que no hay tanta gente, aunque cuando eres jugador quieres que haya vida en el fútbol.
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