Un Kalashnikov como juguete

El juego de la guerra y un arma como juguete es lo único que tienen miles de niños alrededor de todo el mundo

PAULA ACEBOMADRID
Niño soldado empuñando un arma en Filipinas. / Foto: Archivo | Vídeo: World Vision/
Niño soldado empuñando un arma en Filipinas. / Foto: Archivo | Vídeo: World Vision

Miles de menores alrededor de todo el mundo son arrancados de sus hogares y empujados a combatir en conflictos armados en países como Colombia, Somalia, Liberia, Sierra Leona o Filipinas. Son los niños soldado, jóvenes que no conocen los juegos propios de su edad y a los que la inocencia les ha sido robada. Entre 300.000 y 500.000 niños y niñas son reclutados cada año, según datos de 'Save the Children'.

Los niños soldado son una lacra de la sociedad actual, un reto para la comunidad internacional todavía sin resolver. Utilizados tanto por grupos armados como por fuerzas armadas, la mayoría son obligados a abandonar sus hogares y forzados a luchar y matar; otros, se enrolan 'voluntariamente' porque no encuentran otra alternativa para subsistir debido a la falta de perspectivas para encontrar trabajo o educación.

En este sentido, según datos difundidos por Naciones Unidas, el 10% de estos menores se encuentran en la República Democrática del Congo. La Organización, señala a su vez que Yemen y Myanmar son los países que más recurren a ellos y donde miles de menores forman parte de las fuerzas armadas. Razones por las que se recurre a su reclutamiento son la pérdida del miedo en combate o su docilidad frente a los adultos.

El drama aumenta en el caso de las niñas reclutadas. Invisibles y discriminadas, son además violadas y excluidas de los procesos de desarme, desintegración, rehabilitación y reintegración. Aquellas que padecen violencia sexual, quedan expuestas a contraer enfermedades de transmisión sexual y a quedarse embarazadas. Este hecho incrementa la posibilidad de que las jóvenes sean rechazadas en su comunidad una vez vuelven a sus casas tras el conflicto.

Los niños de Chávez

En Venezuela, Hugo Chávez ha insertado en las aulas un nuevo programa que cuenta con una 'asignatura' que obliga a niños y jóvenes a formarse como soldados para defender la revolución bolivariana. A partir de los seis años, los alumnos tendrán que compaginar el manejo de un arma con las sumas y restas. El cuerpo docente encargado de impartir esta nueva materia está formado por oficiales que no han pasado por la academia militar.

Es este, el de los niños soldado, un problema difícil de erradicar, un drama que cohabita en la sociedad actual sin solución futura a la vista. Un niño debería ser un niño, no debería ser privado de uno de sus mayores tesoros; la inocencia de la infancia. Sin embargo, para algunos de ellos, las milicias son la única familia que les queda.