Una niña de 12 años tendrá que dar a luz en Orihuela por tardar seis meses en denunciar la violación

Uno de los sospechosos de la agresión a la menor de 12 años fue arrestado y posteriormente dejado en libertad sin cargos, mientras que el otro huyó

M.C. SÁNCHEZALICANTE

El individuo detenido el pasado mes de abril en relación con la violación a una menor de unos 11 años, vecina del término municipal de Orihuela (Alicante), que quedó embarazada, fue puesto en libertad provisional sin cargos, mientras la Guardia Civil continúa la búsqueda de otro hombre como presunto autor material de la agresión sexual, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

El avanzado estado de gestación que presentaba la menor cuando se descubrieron los hechos, unos seis meses, impide que pueda abortar de acuerdo con la legislación actual, según fuentes jurídicas.

Aunque la pequeña tiene todavía el cuerpo sin formar y es de corta estatura y muy delgada, los médicos que la han examinado consideran que su vida no corre peligro en el futuro parto, única excepción por la que un juez podría autorizar la interrupción del embarazo. Un fiscal de menores se entrevistó con ella a mediados del mes de abril y remitió al Decanato del Palacio de Justicia de Orihuela la correspondiente denuncia con la petición de que se procediera a la detención de los dos sospechosos. Se trata de un individuo con el que la madre de la víctima mantuvo una relación sentimental y un vecino o allegado a la familia, ambos de nacionalidad ecuatoriana.

El primero de los sospechosos se encuentra en busca y captura desde el 20 de abril, mientras que el segundo fue arrestado días después de que se presentara la denuncia como presunto autor de un delito de agresión sexual y puesto posteriormente en libertad sin cargos tras prestar declaración ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Orihuela.

La niña, que tiene 12 años en la actualidad, se encuentra bajo tutela de la Generalidad Valenciana. De hecho, fue la Consejería de Bienestar Social la que incoó el pasado mes el expediente para su protección después de que personal del centro de salud que le corresponde por lugar de residencia alertara del incipiente embarazo.

Primeras sospechas

En un primer momento, las sospechas recayeron sobre el padre, aunque de inmediato se descartó su participación en los abusos porque se encontraba en prisión en la fecha en que la niña se quedó encinta, tras haber sido condenado por vulnerar una orden de alejamiento con respecto a su mujer, indicaron las fuentes consultadas.

Finalmente, gracias al testimonio expuesto por la menor tanto en Fiscalía de Menores como ante los especialistas del Instituto Espill, el centro de referencia para abusos sexuales contra la infancia en la Comunidad Valenciana, la Guardia Civil acabó arrestando a uno de los sospechosos. El otro podría haber huido a su país o esconderse en cualquier otro punto de Alicante o de España al conocer que se encontraba en el punto de mira de la Administración, las fuerzas de seguridad y la Justicia.