Democracia secuestrada

Editorial 20/6/2007

Los episodios ocurridos en los municipios vizcaínos de Ondarroa y Mendexa, donde los radicales abertzales han impedido por dos veces la formación de sus respectivos consistorios, son claros atentados contra la democracia y reflejo del miedo que se vive en muchas partes del País Vasco frente al matonismo de la minoría violenta. (...) Los sucesos en estos dos pueblos apenas han merecido la firme condena de los partidos democráticos, más allá del anuncio del PNV de que no tiene intención de ceder el poder a la lista ilegal de ANV y que reemplazará a sus ediles con otros afiliados en las gestoras. (...) Igualmente resulta sorprendente la inacción de la Ertzaintza, que no ha levantado ningún atestado por entender que no hubo actos delictivos en la ocupación por los radicales de esos ayuntamientos (...).