La inteligencia egipcia advierte de que Al-Qaida dirige la lucha

DV.JERUSALÉN

El jefe de la inteligencia egipcia, general Omar Suleiman, es, con mucha diferencia, el representante árabe que mejor conoce los recovecos de las facciones palestinas con las que ha tratado durante años como mediador infatigable. De ahí que no resulte nada despreciable su último veredicto, surgido a la vista de la desquiciada debacle en que se ha sumido la Franja, en el que sostiene que terroristas de Al-Qaida están dirigiendo las sangrientas batallas de estos días en Gaza. Hasta el punto de que el alto funcionario ha llegado hablar de «un tercer partido» infiltrado entre la población, que habría provocado la debacle siguiendo su agenda yihadista internacional con la intención de hacer reventar el pequeño territorio hasta convertirlo en un 'Gazastán'. Y, a partir de ahí, continuar con las aspiraciones ya anunciadas por las huestes de Bin Laden de «extender su actividad más allá de la Franja», léase Israel.

El aviso del general Suleiman acerca de la infección yihadista se producía en el marco de una reunión mantenida el pasado miércoles en El Cairo con su homólogo jordano, el general Mohammed Dhabi, coincidiendo con la cumbre que en la misma fecha mantenían en la capital los máximos mandatarios de ambos países, el presidente, Hosni Mubarak, y el rey Abdalá de Jordania, respectivamente.

En este encuentro, oficiales que acompañaban al jefe de los Servicios Secretos egipcios presentaron «material» recientemente descubierto en la Franja que -según señalaba ayer el rotativo Yedioth Ahronot de Tel Aviv- demostraría que la táctica salvaje y los «ataques irregulares» que se están empleando obedecen a las órdenes de Al-Qaida. «Está claro que los terroristas tiran a matar y no a herir, como era la norma no hace mucho tiempo, la forma de la actual guerra en Gaza está conducida con las mismas características con que Al-Qaida opera en Irak», advirtieron.

Para el equipo de El Cairo, uno de los objetivos sería abortar el Gobierno de unidad constituido el 18 de marzo según el acuerdo salido de La Meca el 8 de febrero anterior. También a su programa responderían los sucesivos ataques a la vivienda del primer ministro de Hamás, Ismail Hanniya, responderían a los intereses yihadistas. «Al-Qaida cree que Hanniya no hace lo que tiene que hacer: no lanza suficientes cohetes Qassam contra Israel, y toma posiciones mucha más moderadas que las del líder espiritual, Khaled Meshal».