Un nuevo reto para Pedro García

Vuelve al Karakorum, junto a Koke Lasa, para intentar ascender al Broadpeack, de 8.040 metros

El montañero ordiziarra Pedro García junto a Kote Lasa, en una expedición anterior./
El montañero ordiziarra Pedro García junto a Kote Lasa, en una expedición anterior.

ORDIZIA. DV. En la nueva línea de actuación establecida el año pasado, el alpinista Pedro García adelanta a este mes de junio su encuentro anual con las cimas más altas del planeta, cita que, tradicionalmente, ha tenido lugar en los meses de agosto y septiembre. Una cuestión que tiene su importancia, dado que la meteorología juega un papel decisivo en la actividad deportiva que nos ocupa.

El ordiziarra, uno de los mejores alpinistas guipuzcoanos, no profesional, dotado de una condición física extraordinaria, parte este sábado, vía Londres, hacia la capital de Pakistán, Islamabad, con el objetivo de ascender, en esta ocasión, al Broadpeack (8.040 m.).

Le acompaña, al igual que lo hiciera el año pasado, otro goierritarra: Kote Lasa, de Ormaiztegi. «Es una expedición en la que compartimos permiso con otros montañeros de Vitoria», apunta Pedro García. «Se presentó la oportunidad y decidimos agregarnos».

«Nuestro periplo hasta el campo base es similar al que hicimos el año pasado, cuando ascendimos al Gasherbrum II», comenta el ordiziarra. Tras bajar del avión, tendrán por delante dos días de autobús y uno de jeep para llegar hasta Chilás, lugar a partir del cual necesitarán una semana andando, acompañados por porteadores de la etnia baltí, para llegar hasta el campo base, situado a 5.200 metros, el kilómetro cero, que es el mismo que se emplea para afrontar el K-2. El ordiziarra apunta que aunque pueda parecer un comienzo poco sugerente, «te viene bien porque te sirve para afrontar, en mejores condiciones la necesaria fase de aclimatación». No representa ninguna pérdida de tiempo, insiste, «Pakistán no es como Nepal, país en el que en dos días estás ya a 5000 metros».

La mejor época del año

Pese a llevar más de 15 años en el mundo del alpinismo, recuerda Pedro García, «hasta el año pasado no había estado nunca en Pakistán». Para ir allí, insiste, «ésta es la mejor época. No tenemos más que 50 días en total, ya que el 5 de agosto estamos aquí de vuelta».

A pesar de ser una cordillera mucho más reducida, en extensión, que el Himalaya, el Karakorum reúne una grandiosa concentración de montañas salvajes y magníficas avenidas glaciares.

Este sistema montañoso es árido. Apenas existe vegetación, pero deslumbra por su impactante belleza. De las 110 montañas de la Tierra que superan los 7.300 metros, 50 están aquí. De ellas, 10 sobrepasan los 7.600 metros, y cuatro la barrera mítica de los 8.000. Entre los techos del mundo se encuentra el mítico K-2 (8.611 m), la segunda cumbre del planeta, «es algo impresionante».

Lo habitual, explica Pedro García es situar tres campos, el último a 7000 metros. Personalmente, subraya, «me resulta muy distante de la cumbre. Habrá que ver, pero yo optaría o bien por instalarlo más arriba, o bien por establecer un cuarto en torno a los 7500 metros».

«Como siempre necesitaremos suerte y, sobretodo, que nos acompañe el buen tiempo». El Karakorum tiene fama de contar con una meteorología muy inestable, circunstancia, indica, «de la que tuvimos ocasión de ser testigos y comprobar el año pasado».

«No me olvido de que tras aquella semana, todo un tiempo record, en el que tuvimos la oportunidad de instalar los tres campos, afrontamos semana y media de un tiempo infernal, que arrasó toda nuestra infraestructura», rememora Pedro.

Cabe reseñar que en un curriculum ascendente, Pedro García atesora las montañas más altas de los Andes: Cotopaxy (5.897 m) y Chimborazo (6.310 m); y las del Asia Central: Rorsenesraya (7.100m), Kantengry (7.000 m), Pobeda (7.439 m), Pico Lenin (7.164 m), Pico Komunismo (7.495 m)...

Cuarto ochomil

Progresión en la que, hace tres años, llegó a su consagración y, por fin, a la culminación de una larga carrera como alpinista al conseguir coronar su primer ochomil, el Shisha Pangma, de 8.045 m.

En el ejercicio siguiente (2005), junto a su amigo catalán, Carlos Vizcaino, en su segunda visita al Cho Oyu (8.201 m), Pedro García coronaba la cima, que se le quedó a 100 metros en la expedición del año 2000. Y en la edición del año pasado, conquistaba su tercer techo al alcanzar la cumbre del Gasherbrum II (8.035 m).

Para Koke Lasa, apostilla Pedro García, va a ser su apuesta por su quinto ochomil: Cho Oyu (1993), Gasherbrum I (1995), Manaslu (1997) y Gasherbrum II (2006).

En un año deportivo en el que se ha mantenido apartado de la circulación, este fin de semana el ordiziarra da por concluido el plan de preparación. Labor que, una vez más, ha estado dirigida por Jon Aramburu. Una concienzuda tabla de trabajo que, en esta tanda final, además de la labor en el gimnasio, registraba, como ejercicio de aproximación, el test Txindoki. Se trata de una actividad a llevar a cabo dos veces a la semana, que le ha exigido subir, cuatro veces seguidas, a la popular cumbre, con comienzo poco antes de las 8 de la mañana y finalización a las 5 de la tarde. Por supuesto, llevando a la espalda una mochila con 15 kilos de peso.